Ling Ling México: cocina asiática en las alturas de Reforma

En la planta 56 de Chapultepec Uno, Ling Ling combina una carta asiática para compartir con un atrio lleno de vegetación y vistas sobre Paseo de la Reforma. El interior es un proyecto de Sordo Madaleno.

Por qué ir

La ubicación permite contemplar Ciudad de México desde una altura poco habitual para un restaurante. El Bosque de Chapultepec ocupa buena parte de las vistas hacia el poniente, mientras que hacia el oriente se distinguen los edificios de Reforma y la extensión de los barrios centrales. La perspectiva cambia considerablemente según la hora y las condiciones de visibilidad.

La terraza es uno de los espacios más solicitados. Su cerramiento de cristal permite utilizarla durante buena parte del año, aunque conviene solicitar una mesa en esa zona al reservar. La vegetación y la estructura de madera crean un ambiente distinto al de los restaurantes convencionales de un edificio de oficinas.

La propuesta reúne raciones para compartir, nigiris, dim sum y cocina a la parrilla. El pulpo con ponzu de chile poblano muestra cómo incorpora un acento mexicano a una carta de referencias asiáticas.

Cocina y territorio

La adaptación de Ling Ling al mercado mexicano aparece principalmente en algunos ingredientes y combinaciones de la carta. El jalapeño se incorpora a determinadas salsas de inspiración japonesa y el chile se utiliza en preparaciones que parten de técnicas asiáticas. Los tacos de atún reúnen una presentación habitual en México con kimchi y gochujang.

El restaurante no presenta una cocina regional asiática específica. Sus platos proceden de tradiciones distintas y se reúnen en un menú internacional concebido para compartir. Tampoco se ha encontrado documentación pública suficiente para identificar una red estable de productores mexicanos o un programa propio de abastecimiento local.

Qué pedir

Los wontons de cerdo con cacahuate y aceite de chile (290 MXN) son una opción para comenzar. También aparecen en la carta las gyozas de pollo con ajo crujiente y chile (290 MXN). Los tacos de atún (350 MXN por tres piezas) incorporan ensalada de col con kimchi, crema de yuzu y gochujang, una salsa coreana elaborada a partir de chile fermentado.

Entre los principales, el bacalao negro asado con miso y negi japonés (870 MXN) permite probar una de las combinaciones más extendidas de la cocina japonesa contemporánea. El pargo crujiente con jalapeño, ajo y cilantro (790 MXN) incorpora un perfil de sabores más próximo al mercado mexicano. Para completar una comida compartida, el arroz frito con tuétano y costilla corta (380 MXN) ofrece una preparación más sustanciosa. En los postres, el pudín de toffee con caramelo al bourbon y helado de café (400 MXN) da el punto dulce y oriental a una gran experiencia.

Diseño y espacio

Sordo Madaleno Arquitectos tomó como referencia los patios de la arquitectura mexicana para organizar el interior de Ling Ling. La dificultad consistía en adaptar esa idea a una planta situada a más de doscientos metros de altura, sin relación directa con el terreno ni con un jardín exterior. El recorrido comienza con una celosía de madera cuyo dibujo deriva de elementos gráficos de la identidad de Ling Ling. A continuación se encuentran el bar y la zona de sushi. El comedor está cubierto por una bóveda formada por piezas de madera, mientras que la terraza ocupa una esquina del edificio y se abre hacia un panorama de aproximadamente 270 grados.

En el atrio, la vegetación crece alrededor de una estructura porticada que alcanza varios niveles de altura. Los muebles fueron diseñados específicamente para el proyecto y se distribuyeron para permitir distintas configuraciones de mesas. La iluminación acompaña la geometría de las estructuras. Las fuentes de luz se integraron en las celosías y las bóvedas, mientras que pequeños proyectores iluminan las mesas de la terraza sin competir con el paisaje nocturno.

El proyecto fue publicado por la revista estadounidense Metropolis en septiembre de 2022. En 2023 obtuvo el reconocimiento Best of Competition de los IIDA Latin America Design Awards y una distinción en los Architecture & Interiors Awards de ARCHITECT.

Relevancia cultural local

La apertura de Ling Ling coincidió con la consolidación de Chapultepec Uno como edificio de uso mixto. El conjunto reúne espacios hoteleros, residenciales y comerciales en uno de los tramos de Reforma donde la construcción en altura ha modificado de manera más visible el perfil urbano. La intervención de Sordo Madaleno Arquitectos dio al restaurante una presencia destacada en medios especializados de Estados Unidos y Europa. Las publicaciones se concentraron en la resolución del atrio ajardinado y en el uso de estructuras de madera dentro de un rascacielos.

Qué esperar

El restaurante ocupa una superficie aproximada de mil metros cuadrados. El acceso conduce primero a la zona de bar y sushi, antes de llegar al comedor principal y la terraza. Las mesas se distribuyen en ambientes diferenciados, algunos más recogidos y otros próximos a los ventanales.

El servicio funciona a la carta. Se pueden pedir entradas para compartir y continuar con pescados, carnes o fideos, sin necesidad de seguir una secuencia fija. La oferta de bebidas incluye coctelería y una selección de vinos y destilados.

Durante el almuerzo predomina la luz natural. Por la noche, la música adquiere mayor presencia y el ambiente se aproxima al de un lounge. Quienes prefieran una conversación tranquila pueden encontrar más apropiado el servicio de comida entre semana.

Quién está detrás

Ling Ling México es resultado de la colaboración entre Tao Group Hospitality y Dinar, responsables de introducir la marca en el país. El concepto procede de Hakkasan, cuya expansión internacional ha combinado restaurantes de cocina asiática con espacios dedicados a la coctelería y el entretenimiento.

El proyecto interior fue encargado a Sordo Madaleno Arquitectos, despacho fundado en 1937 por Juan Sordo Madaleno. Su trayectoria está vinculada a la transformación de la arquitectura comercial y hotelera mexicana, con proyectos desarrollados durante tres generaciones. En Ling Ling, el estudio trabajó con una planta elevada y un programa que debía reunir comedor, bar y terraza. La iluminación fue desarrollada por Luz en Arquitectura, bajo la dirección de Kai Diederichsen. El trabajo recibió un reconocimiento en los LIT Lighting Design Awards por las soluciones incorporadas al restaurante.

Perfil del lugar

La historia de Ling Ling comenzó en Londres, dentro de Hakkasan, el restaurante inaugurado en 2001 que contribuyó a renovar la presencia de la cocina cantonesa en la restauración internacional. Ling Ling era originalmente el nombre de uno de sus salones, destinado a las bebidas y a una forma de reunión menos formal que la del comedor principal. En 2016, el grupo convirtió aquel concepto en un restaurante independiente en el Mandarin Oriental de Marrakech. El proyecto, diseñado por el estudio parisino Gilles & Boissier, incorporaba cocina, bar y música en un mismo espacio. Un año después llegó a Oslo, donde ocupó un edificio junto al fiordo.

La expansión a México se anunció en octubre de 2020 mediante una alianza entre Tao Group Hospitality y Dinar, empresa mexicana de restauración y hostelería. El establecimiento abrió el 3 de noviembre de 2021 en Chapultepec Uno, el rascacielos de Paseo de la Reforma que también alberga The Ritz-Carlton Mexico City.

La carta mexicana conserva el carácter internacional de la marca. Reúne preparaciones de diferentes cocinas asiáticas, desde los dim sum cantoneses hasta el sushi japonés y los curris tailandeses. Algunos platos incorporan ingredientes mexicanos, aunque la propuesta responde principalmente a un modelo de restauración desarrollado para distintas ciudades.

Qué hacer cerca

Desde Ling Ling puede organizarse un recorrido hacia las colonias Cuauhtémoc y San Rafael, alejándose de los museos más frecuentados del Bosque de Chapultepec. En Río Lerma 35 se encuentra el Museo Casa de Carranza, instalado en una residencia construida en 1908. Venustiano Carranza vivió allí durante sus últimos meses en Ciudad de México. La casa conserva documentos, fotografías y mobiliario relacionados con la Revolución mexicana, además de la distribución original de una vivienda acomodada de principios del siglo XX.

El paseo continúa hacia Sullivan 43, donde se encuentra el Museo Experimental El Eco. Mathias Goeritz concibió el edificio a comienzos de los años cincuenta como una arquitectura que debía provocar una experiencia física y emocional en sus visitantes. Sus muros inclinados, la disposición irregular de los espacios y el patio interior formaban parte de aquella propuesta. La UNAM lo adquirió en 2004 y lo reabrió al año siguiente como espacio de arte contemporáneo. La programación incluye exposiciones y proyectos concebidos específicamente para el edificio.

En la misma colonia, la Galería Hilario Galguera ocupa una antigua residencia en Francisco Pimentel 3. Fundada en 2006, ha trabajado con artistas como Damien Hirst, Daniel Buren y Bosco Sodi. Sus exposiciones permiten incorporar al recorrido una visita a una galería comercial de arte contemporáneo. Conviene consultar la programación antes de desplazarse.