Mujer degusta una copa de vino tinto frente al paisaje de viñedos de la Ribera del Duero al atardecer.

Ribera del Duero vs. Rioja: vino, paisaje, arquitectura y gastronomía

Alejandro Mancilla Autor: Alejandro Mancilla Fecha:

La combinación de vino, paisaje, arquitectura y gastronomía conforma una fórmula tan idílica que es difícil de dejar pasar. Puede convertirse en una gran escapada de fin de semana si estás en tierras españolas o en el motivo perfecto para tomar un vuelo desde cualquier parte del mundo y entregarte al placer sibarita de catar un buen vino en medio de una arquitectura evocadora. Con la llegada de la penúltima y nostálgica estación, los viñedos cambian de color y la región de Ribera del Duero brilla con todo su acogedor confort.

Bodega situada en una colina y rodeada de viñedos verdes en la Ribera del Duero.
La bodega emerge entre las viñas como parte de un territorio en el que arquitectura y naturaleza comparten protagonismo. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

Una travesía donde el gusto por el vino es el protagonista

Esta sugerente travesía invita a conocer el vino desde los lugares donde nace. Bodegas LA HORRA y Áster presentan Ribera del Duero vs. Rioja: 2 regiones, 4 bodegas, un periplo enoturístico en el que dos de las grandes regiones vitivinícolas españolas abren sus puertas y agasajan al visitante.

Ribera del Duero y Rioja son dos territorios estrechamente vinculados al tempranillo —esa variedad de uva tinta cultivada extensamente para producir vinos tintos con cuerpo en España—, pero con identidades propias marcadas por sus respectivos paisajes y formas de elaborar el llamado néctar de los dioses. El recorrido reúne cuatro proyectos vitivinícolas: Bodegas LA HORRA y Áster en Ribera del Duero, y Bodegas RODA y La Rioja Alta.

Sala de cata contemporánea con una mesa central y barricas de vino almacenadas al fondo.
La sala de cata prolonga el diálogo entre vino y arquitectura mediante un espacio sobrio, concebido para acompañar la degustación. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

El respeto al territorio

En el mundo de la viticultura, el respeto al territorio significa elaborar los vinos procurando preservar y reflejar las características propias de la zona: el suelo, el clima, los viñedos y el entorno natural. Esta filosofía está presente en cada parte de la visita, que incluye una explicación histórica que permite revelar mucho sobre este estilo de vida en el que el vino es la estrella de la película.

La arquitectura también ocupa un lugar central en la experiencia. El recorrido permite descubrir el proyecto de Carme Pinós y comprender cómo Bodegas LA HORRA se integra de forma inmejorable en el paisaje. Cada espacio ha sido concebido para acompañar con precisión las distintas fases del proceso de vinificación, estableciendo un diálogo entre estética, funcionalidad y el mencionado territorio.

Fachada contemporánea de Bodegas LA HORRA, con muros de ladrillo, grandes ventanales y una cubierta horizontal.
En Bodegas LA HORRA, el proyecto arquitectónico de Carme Pinós acompaña con precisión las distintas fases de la elaboración del vino. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

Dos proyectos, una manera de entender el vino

Durante la visita, los participantes se adentran en la historia de la bodega, en su filosofía y en las diferentes etapas de elaboración de los vinos. El recorrido permite conocer tanto la esencia de la Ribera del Duero como los vínculos que unen Bodegas LA HORRA con Bodegas RODA, dos proyectos del mismo grupo que comparten una manera de entender el vino, aunque interpretan regiones distintas, lo que les da esa singularidad familiar.

La primera visita tiene una duración aproximada de hora y media y finaliza con una cata comparativa de Ribera del Duero y Rioja. Los asistentes prueban Corimbo y Corimbo I, ambos de la DO Ribera del Duero, junto con Roda y Roda I, de la DOCa Rioja. Esta selección permite observar las diferencias entre las dos regiones y reconocer la expresión que adquiere una misma variedad de uva en función del paisaje, el clima y los métodos de elaboración.

Grupo de visitantes participa en una cata de vino tinto en Bodegas LA HORRA, en Burgos.
La visita a Bodegas LA HORRA concluye con una cata comparativa que acerca al paladar las diferentes expresiones de Ribera del Duero y Rioja. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

Territorio, oficio y gastronomía

Los vinos están acompañados por AOVE Aubocassa y una selección de tapas elaboradas con productos de La Fonda del Prado. El aceite de oliva se incorpora como una expresión más de esa relación entre territorio, oficio y gastronomía. Algunas de las catas se completan también con una especial tabla de embutidos, preparada para acompañar y matizar el carácter de cada vino.

Al mediodía llega el momento de trasladarse a Bodegas Áster a través del bosque que rodea ambas bodegas. Allí la experiencia continúa con una visita y una cata de Áster El Espino y Finca El Otero, de la DO Ribera del Duero, y Viña Alberdi y Viña Ardanza, de la DOCa Rioja. En esta estancia, el maridaje está compuesto por tapas típicas de ambas regiones.

Bodega enmedio del campo en España.
Viñedos y bodegas enmarcadas en paisajes, en fotos ideales para la vista. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

Una mirada sobre el origen y la influencia del paisaje en el vino

Más allá de este recorrido, Bodegas LA HORRA cuenta con diferentes modalidades de visita. Algunas se centran especialmente en la arquitectura y en el proyecto de Carme Pinós; otras profundizan en la historia de Grupo RODA y en las semejanzas y diferencias entre sus dos bodegas. Para quienes buscan una aproximación más detallada, la visita privada Ribera vs. Rioja propone una comparación entre cuatro vinos emblemáticos: Roda, Corimbo, Roda I y Corimbo I, acompañados por embutidos y AOVE Aubocassa.

Ribera del Duero vs. Rioja: 2 regiones, 4 bodegas ha sido concebida como una experiencia abierta tanto a aficionados y viajeros como a conocedores del vino. La visita busca despertar la curiosidad y fomentar una mirada más amplia sobre el origen y la influencia del paisaje en cada sorbo.

Mujer de pie entre hileras de viñedos verdes durante una visita enoturística en la Ribera del Duero.
Recorrer los viñedos permite comprender cómo el clima, el suelo y el paisaje participan en la identidad de cada botella. Foto: Cortesía de Malaha Comunicación y Relaciones Públicas.

La esencia de cuatro grandes proyectos vitivinícolas

Además, la propuesta ofrece un atractivo muy sui géneris: permite disfrutar, en una sola jornada, de dos bodegas situadas en el corazón de la Ribera del Duero burgalesa y descubrir, al mismo tiempo, la esencia de cuatro grandes proyectos vitivinícolas de referencia en España. Esta singularidad cobra aún más sentido si se tiene en cuenta que Bodegas RODA y La Rioja Alta, S.A. son vecinas en el histórico Barrio de la Estación de Haro, mientras que Bodegas LA HORRA y Bodega Áster comparten paisaje en la Ribera del Duero. Sin duda, una circunstancia excepcional que convierte esta experiencia en una oportunidad única para acercarse a las diferentes interpretaciones de dos territorios clave del vino español.

Hay visitas disponibles durante lo que queda de año y las reservas se pueden realizar directamente con Bodegas LA HORRA. Elegida la fecha, llega el momento de preparar el paladar.

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Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla

Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.