Damián Romero es el curador de ZⓈONAMACO LAB en CASA HOTBOOK y con su muy sonora y particular visión, articula la exhibición bajo el concepto de RADICAL OPTIMISM, es decir, el optimismo como un acto de resistencia informada. En su texto curatorial, Romero asegura que, lejos de cualquier edad de la inocencia, buscó distanciarse de “una visión ingenua o escapista”.

El optimismo como resistencia informada
La exhibición reúne prácticas de arte digital y contemporáneo que exploran “la relación entre tecnología, cuerpo y percepción, interrogando los sistemas que moldean nuestra atención, nuestra química emocional y nuestra idea de futuro”, explica el curador.
El resultado es satisfactorio para quienes buscamos sorprendernos en un mundo en el que ese factor es cada vez más escaso. En el contexto de ZⓈONAMACO LAB, el concepto de inmersión adquiere un significado diferente. El juego y el tan manoseado concepto de “arte lúdico” se despliegan aquí como recursos críticos. Como apunta Romero, las obras funcionan como “prototipos sensibles de futuros donde la imaginación, la crítica y el deseo aún pueden reprogramar lo posible”.
AMIANGELIKA, Brian Eno, CNDSD & Iván Abreu, Iregular, Linnea Goransson, Matthew Feyld, Orly Annan & Brian Close, Rodrigo Garrido, Stefan Bruggemann y Tania Candiani son los protagonistas de la segunda edición de ZⓈONAMACO LAB, del 11 de septiembre al 11 de octubre de 2026 en Casa Hotbook. Llama la atención, por supuesto, la presencia del mítico Eno, quien en 2010, en una de sus visitas a México, siempre retador, aseguró: “La crisis del arte siempre es algo muy bueno, me gusta, amo la crisis, creo que sirve para repensar el arte y para revolucionarlo”.
Hoy, frente al desafío de las tecnologías contemporáneas y el agotamiento que producen, “Radical Optimism explora cómo los dispositivos, las imágenes y los sistemas digitales transforman nuestra atención, nuestra percepción y la manera en que imaginamos el futuro”, asegura el comunicado curatorial.

Tecnología, cuerpo y percepción
Romero, quien además es fundador y director de MUTEK México, reúne prácticas muy distintas entre sí, pero atravesadas por una pregunta común: qué ocurre con nuestra percepción cuando la tecnología deja de ser solamente una herramienta y se convierte en espacio, lenguaje, materia y presencia.
Sistemas generativos y obras en transformación
Radicada en Inglaterra AMIANGELIKA trabaja entre los nuevos medios y el diseño audiovisual. La artista “desarrolla sistemas generativos renderizados en tiempo real que reaccionan al sonido, al movimiento y a la presencia humana”. En sus instalaciones y performances, la máquina no dicta por completo lo que ocurre ni el público se limita a observar. La presencia del espectador modifica lo que ve y escucha, de modo que ninguna experiencia se repite de forma idéntica. En su obra también aparecen tensiones tomadas de la mitología y la metafísica, ahora expresadas mediante las amadas y odiadas tecnologías del presente.
En el propio Brian Eno, la idea de transformación constante resulta fundamental. Desde el desarrollo de la música ambient y sus experimentos con el grupo de glam Roxy Music hasta sus instalaciones de luz, video y sonido, Eno ha cuestionado la noción de la obra como un objeto terminado. Su trabajo con la música generativa parte de reglas y condiciones capaces de producir configuraciones aleatorias. Esta lógica creativa se extiende a sus particulares instalaciones visuales, donde la luz, el color y el sonido construyen ambientes que cambian lentamente y convierten cada instante en una combinación irrepetible.
Inteligencia artificial, memoria y territorio
CNDSD & Iván Abreu trabajan en las intersecciones entre código, sonido, arquitectura, inteligencia artificial y sistemas generativos. La dupla acuñó oportunamente el término Live Cinema Coding para nombrar una metodología basada en la escritura y manipulación de código en tiempo real. A partir de ella generan imágenes, sonido, escenas tridimensionales y estructuras narrativas que se modifican en tiempo real.
Desde un punto de partida parecido, Iregular construye sistemas audiovisuales que reaccionan a la presencia, el movimiento y las decisiones del público. Fundado en Montreal por Daniel Iregui, el estudio trabaja con geometría, luz, sonido, algoritmos, inteligencia artificial y machine learning para producir instalaciones en las que cada intervención altera el comportamiento de la obra. La aparente accesibilidad del juego sirve como entrada a preguntas incómodas sobre el control, la conectividad y nuestra dependencia creciente hacia e mundo digital y el scroll.
Del lenguaje digital a la experiencia corporal
Linnea Göransson y Stefan Brüggemann comparten el interés por el lenguaje, aunque lo abordan desde lugares diferentes. Göransson trabaja con frases breves trasladadas al neón, el concreto, el grafitti y la fotografía. En sus obras recientes, memes, capturas y fragmentos de redes sociales se desplazan hacia el mundo de arte «para revelar las palabras y las imágenes digitales como materiales culturales de nuestro tiempo», anotan en un comunicado.

Matthew Feyld se sitúa en otro extremo creativo. Su pintura minimalista parte de campos monocromáticos, puntos, círculos y geometrías esenciales para explorar cómo una variación mínima puede transformar la percepción de una superficie y del espacio que la contiene. Algo así como el «efecto mariposa» aplicado al arte. Más que presentar la pintura únicamente como imagen, Feyld la entiende «como un objeto físico capaz de activar óptica y corporalmente la arquitectura», según sus propias palabras.
Imagen, ritual y movimiento
Orly Anan & Brian Close construyen por su parte, experiencias que cruzan ritual, imagen, sonido y movimiento. El imaginario de Anan combina máscaras, personajes, símbolos y referencias provenientes de distintas tradiciones culturales para explorar la identidad, la transformación y la percepción alternativa, que tanto motivan a los artistas que apuestan por los estados alterados.. Close investiga las relaciones entre composición electrónica, abstracción visual, arquitectura y tiempo. Juntos abren un territorio donde lo humano, lo espiritual, lo fantástico y lo digital pueden coexistir en una pieza irrepetible.

Rodrigo Garrido lleva las preguntas sobre tecnología y cuerpo hacia la inteligencia artificial, la conciencia y las emociones. Sus Sentient Sculptures son entidades físicas dotadas de sistemas artificiales capaces de percibir, reaccionar y desarrollar comportamientos y estados emocionales simulados. Garrido no utiliza la IA solo para producir imágenes u objetos: la convierte en la condición misma de la obra. Al proyectar emociones y vulnerabilidades humanas sobre entidades artificiales, termina construyendo un espejo social incómodo.
Por su lado, Tania Candiani, apela a la tecnología, memoria, sonido y territorio, como parte de una misma investigación. Candiani recupera mecanismos ancestrales, máquinas industriales, técnicas consideradas obsoletas para activarlas desde el presente. El sonido aparece como fenómeno físico, herramienta de comunicación y vehículo para hacer visible lo que normalmente permanece oculto. Su trabajo recuerda que la tecnología no empieza ni termina con lo digital: es una construcción cultural atravesada por siglos de experiencia.

Una invitación a mirar de otra manera
En esta edición, ZⓈONAMACO LAB colabora con CASA HOTBOOK en Radical Optimism para redefinir la manera de habitar un espacio pensado para conectar. Ambas iniciativas convergen en una muestra donde el público interactúa desde el juego y donde las salas funcionan como escenario para la imaginación: un puente entre el espectador y la mirada del artista. Los entornos inmersivos se transforman en territorios de exploración, donde las ideas cobran forma y convocan a interpretar y crear.
La propuesta no pretende enseñar desde la teoría, sino despertar la sensibilidad y celebrar el vínculo emocional que podemos desarrollar con el arte. En un presente saturado de estímulos, dispositivos e imágenes, todavía existe la posibilidad de detenerse, sorprenderse…y esa es la premisa.

Presentada por HSBC y con MINI como patrocinador principal, la exposición podrá visitarse de martes a domingo, de 11 a. m. a 8 p. m., en CASA HOTBOOK, ubicada en Monte Líbano 280, Lomas de Chapultepec, Ciudad de México.
Boletos y registro: mangopase.com
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