Maradona metió un gol con una mano en su momento. Estamos en plena temporada mundialista, todo se vale. Pero para quienes se preguntan qué diablos hace Jorge Campos en una muestra de arte contemporáneo, la respuesta hay que buscarla en su colorida y disruptiva carrera más allá del fútbol. El legendario portero —y delantero cuando la situación lo ameritaba— de la selección mexicana creó sus uniformes neón inspirados en la moda surf y en los colores de su natal Acapulco, y rompió paradigmas.

Deporte y arte contemporáneo, una exitosa mezcla improbable
Jorge Campos y el artista Mario García Torres presentan la muestra El que la cambia la falla en el Museo de Arte de Zapopan (MAZ), una exposición que une el deporte y el arte contemporáneo.
La combinación es acertada: García Torres es un artista que procura contar historias con el arte conceptual como punto de partida para “colocarlas en el territorio de la imaginación y en la dimensión de la ficción”. El resultado: un encuentro que soprende y que no se siente forzado, entre narrativa contemporánea y fútbol.

El que la cambia la falla: La curaduría de Viviana Kuri Haddad
Cuenta la historia que, justo antes de cobrar un penal, un rival se le acercó a Jorge Campos para intentar ponerlo nervioso y le susurró al oído: «El que la cambia la falla», una frase popular en el fútbol que advierte que quien modifica el tiro a último momento para sorprender al portero suele errar. Campos hizo exactamente lo contrario: cambió el cobro, metió el gol y respondió con hechos. “Yo no la fallo”. De ahí el nombre de la exposición, una alusión a esa historia que resume buena parte de la personalidad irreverente y confiada del legendario arquero y tirador de penales.
Platicamos con la historiadora y curadora mexicana Viviana Kuri Haddad, encargada del proceso curatorial de El que la cambia la falla. “Es un trabajo especial. Yo no he visto algo igual, algo que conjunte a un futbolista y a un artista contemporáneo”, me dice.
“Pero además es bien interesante porque no convergen necesariamente el deporte como tal y el arte tal cual, sino la creatividad, la invención y el juego”, agrega la curadora.

Futbol y el diálogo con los dioses
Para Viviana, el punto en común es la inspiración, “ese momento en que no sabes cómo llegaste a ese resultado”.
“Mario es un artista conceptual con todo un bagaje detrás, pero de pronto en la vida, hay un momento, un instante, que puede ser una reacción, puede ser una decisión que no pasa por la técnica ni por el conocimiento, y es lo que comúnmente se llama genialidad, conexión divina o, como en algún momento dijo Mario, ‘diálogo con los dioses’. Y eso mismo pasa con el fútbol”, asegura.
¿Eso implica que la inspiración en el arte esté un poco denostada? Es decir, que las musas están de capa caída, le pregunto.
« En el arte este tema de la inspiración o de ser una artista genial ya no tiene esta legitimación que posiblemente tenía antes »

“No digo que no haya artistas que tengan muchísimos conocimientos, pero no hay esa formación como se esperaba en el pasado. Y eso creo que hacía que en algún momento sí pudiera hablarse de esta genialidad, que evidentemente sucedía por el talento. Y hoy en día me parece muy peligroso, un poco cuestionable, decir: ‘esta es la inspiración y son las musas’”.
La mística de Jorge Campos
Viviana aterriza esa idea en la exposición de Mario García Torres y Jorge Campos. “Hablando con Mario, es un artista con mucha preparación y su práctica está enfocada en los conceptos, en la eficacia de las piezas en términos de discurso, que estén muy bien blindadas, nutridas de la ficción, de la ciencia, de diferentes conocimientos».
“Y lo mismo tal vez con Jorge Campos, que tiene una no quiero decir mística personal porque suena súper cursi, pero sí una vena. Él mismo dice: ‘Me tengo que preparar mentalmente y creérmela’, pero además estar en la diversión, o sea, pensar, hacer las cosas de una manera divertida. ‘Yo soy un crack y además tengo estos dones’, pero además me divierto».

Viviana rechaza la idea de que el arte se haya trivializado. Más bien, considera que es difícil hablar de inspiración sin trabajo y sin conocimiento. “Yo puedo hacer una pintura y decir que nadie más ha hecho esto, pero de repente busco en la historia del arte y me doy cuenta de que ya lo hicieron hace 100 años. Entonces en realidad no estoy aportando mucho más. Más bien a eso me refiero”.
Mario García Torres: balonazos entintados sobre lienzo
Más allá de la figura de Campos, la exposición explora su faceta creativa como diseñador de los uniformes que lo volvieron un ícono visual del fútbol mexicano. A partir de esos diseños, Mario García Torres realizó una serie de pinturas que dialogan tanto con el deporte como con la tradición del arte moderno. Las piezas conviven con tapices inspirados en Acapulco y en la trayectoria de Campos y de la selección mexicana, dentro de una sala concebida como un espacio de contemplación.

La colaboración también se trasladó al terreno de juego. En el estudio de García Torres, ambos trabajaron juntos en una serie de obras realizadas a partir de balonazos entintados sobre lienzo. Algunas recrean tiros históricos de Campos; otras registran la trayectoria del balón como si se tratara de una huella o un grabado. La muestra se completa con videos y documentos que se integran a una obra visualmente arriesgada.
«Creo que es una exposición muy inteligente, original y divertida. El trabajo de Mario es el de un artista reconocido internacionalmente y la conjunción con Jorge Campos, que también es un personaje muy especial, da como resultado algo único y muy disfrutable”, finaliza Viviana.
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