El mundo del arte en Colombia alza la mano y da un paso al frente ante el complicado escenario que atraviesa el país tras el reciente terremoto. Frente a una emergencia que exige respuestas, galerías, artistas y coleccionistas han encontrado en el arte una manera de movilizarse y aportar recursos a las comunidades afectadas.
El arte como respuesta colectiva
En su célebre ensayo ¿Qué es el arte? (1897), León Tolstói sostenía que el arte tiene también una misión moral: unir a la humanidad y transmitir sentimientos de fraternidad.

Más de un siglo después, esa reflexión encuentra ese eco en Arte por Colombia, una venta solidaria organizada por la Asociación de Galerías de Arte Colombianas (AGAC) que reúne a 24 galerías colombianas y más de cien artistas alrededor de una causa en común.
El propósito es tan sencillo como efectivo y comprometido: el 100 % del valor de venta de cada obra será donado y transferido directamente a la Cruz Roja Colombiana, Presentes Corporación, Manos Visibles (Chocó) o Una Garra por Colombia, esta última dedicada a la atención de animales, para contribuir a las labores de ayuda a las comunidades y animales afectados por el terremoto.
Coleccionar también puede ser una forma de ayudar
Hasta el momento, la iniciativa ha logrado recaudar más de $200.000.000 COP, y continúa abierta. Nuevos artistas y nuevas obras siguen incorporándose a una selección que permite aproximarse, al mismo tiempo, a distintas generaciones, lenguajes y maneras de entender la práctica artística en Colombia. Lo mismo hay arte clásico que arte contemporáneo y vanguardia.
Más de cien artistas alrededor de una misma causa
Entre las piezas disponibles —si es que no se las han llevado ya— se encuentra De la desesperación de Noé en el arca mientras escucha los gritos de sus vecinos (2025), de David Robledo, una pintura en la que figuras humanas y animales emergen de un campo rosa a través de pinceladas gestuales y fragmentadas.

También aparece Oaxaca 16:13, A la espera (2024), de Gregorio Díaz. Una imagen construida desde la observación de lo cotidiano, la arquitectura y el juego entre la luz y la sombra.

La selección se desplaza entre diferentes técnias. Hogares in vitro (2025) lleva una diminuta construcción al interior de un tubo de ensayo. Mientras que José Ruiz Díaz, en Noticias de actualidad (Hoy ánimo) (2020), interviene las páginas de un periódico y convierte el soporte informativo en territorio para una nueva lectura visual.

Una selección incluyente
También forman parte de la venta No me digas que me quieres (2026), de Maripaz Jaramillo, con su reconocible lenguaje gráfico en blanco y negro. Producto de importación (2025), de Sergio Ferro, que juega con uno de los objetos más reconocibles de la cultura de consumo. Y Temperatura (2026), de Valeria Alfonso, donde el color y la arquitectura doméstica construyen una escena de particular intensidad.
A ellas se suman obras como Such as my great uncle eaten by a shark (2016), de Verónica Puche, una imagen en la que dos brazos aparecen suspendidos entre los restos de una arquitectura.
Donde vivo es bonito (2021), de Vicenta Gómez también es parte de la oferta. Esta pieza recurre al rojo, el verde y la repetición de formas vegetales para construir una composición en torno al paisaje.

La amplitud de la selección es parte de la fuerza de la iniciativa: pintura, fotografía, obra gráfica, objetos e intervenciones conviven en una venta que no busca establecer un único relato sobre el arte colombiano. La idea: reunir distintas prácticas alrededor de una urgencia compartida.
La adquisición de una obra deja así de ser únicamente una operación entre artista, galería y coleccionista para convertirse también en un aporte directo a quienes enfrentan las consecuencias del desastre.
24 galerías, una misma causa
La movilización reúne a Adrián Ibáñez Galería, Galería El Dorado, Casas Riegner, Galería El Gato, Mmaison, Montenegro Art Projects, Galería [SN], Nueveochenta, Policroma, Galería El Museo, Salón Comunal, SGR, Instituto de Visión, Galería LGM, Sketch, Otros 360°, Mor Charpentier, La Balsa Arte, Espacio El Dorado, Galería Sextante / Taller Arte Dos Gráfico, La Cometa y Galería Carlos Drouot, entre otras participantes de la convocatoria curada por AGAC.

Una red que sigue creciendo
Y la selección todavía no está cerrada. Durante los próximos días continuarán incorporándose obras y artistas, ampliando las posibilidades de participar en una iniciativa en la que el coleccionismo adquiereuna dimensión altruista. Cada obra vendida significa recursos que llegan directamente a las organizaciones que trabajan en los territorios afectados por el temblor.
En ese desplazamiento quizá se encuentre uno de los gestos más significativos de Arte por Colombia: recordar que el arte no existe únicamente para ser contemplado. En circunstancias extraordinarias también puede circular, reunir y movilizar. Puede convertirse en una ayuda tangible.

El catálogo de Arte por Colombia continúa actualizándose y puede consultarse en la plataforma habilitada para la venta:
La iniciativa cuenta con el apoyo de Exclama en su difusión.




