«La colección. Redes y Trayectorias del Arte Mexicano 1910-1950» llega al MAM

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¿Son suficientes 116 piezas para englobar casi medio siglo de historia del arte en México? La colección. Redes y Trayectorias del Arte Mexicano 1910-1950 apuesta a que sí.

Un joven de espaldas contempla de cerca una pintura surrealista con marco dorado de la artista Remedios Varo. La obra muestra a un personaje con rostro de lechuza en un taller alquímico, rodeado de artefactos místicos y aves.
La curaduría del MAM propone una lectura en red que conecta piezas clásicas de creadores fundamentales como Remedios Varo con el contexto intelectual de su tiempo. Foto: Cortesía de INBAL.

La expo presenta entre fotografías, esculturas, pinturas, bocetos y documentos pertenecientes a 57 artistas, un recuento de esos tiempos pre y posrevolucionarios —política pero también artísticamente hablando—. Años en los que el arte nacional floreció en medio de corridos, boleros, guerras mundiales, expresionismo abstracto, surrealismo y hasta rock and roll.

Más allá de Las dos Fridas

Si bien por su popularidad la joya de la corona de la expo es Las dos Fridas de Frida Kahlo, en la exposición también destacan piezas clásicas. Por ejemplo, obras de María Izquierdo, Diego Rivera, David Alfaro Siqueiros, Remedios Varo, Rufino Tamayo, Olga Costa, Lola Álvarez Bravo y Juan O’Gorman. Creaciones que le dieron sentido al arte moderno nacional.

Vista en perspectiva de una sala de exposición con muros gris oscuro. Al fondo, un grupo de cuatro personas observa con atención el emblemático cuadro 'Las dos Fridas' de Frida Kahlo, iluminado de manera focalizada.
El patrimonio del Museo de Arte Moderno se mantiene en constante transformación gracias a las nuevas lecturas contemporáneas de sus obras más icónicas. Foto: Cortesía de INBAL.

Una nueva lectura del acervo del MAM

La muestra, distribuida en seis intersecciones, propone además una nueva lectura crítica del acervo del Museo de Arte Moderno sobre la construcción de los discursos en torno al arte mexicano y la identidad nacional que continúan definiendo el presente.

Durante la inauguración, la directora general del INBAL, Alejandra de la Paz Nájera, comentó: “La exposición es una celebración para el MAM y el Instituto, pues resalta la responsabilidad del instituto de resguardar, preservar, investigar y difundir sus más de 65 mil obras. El corazón de nuestros museos está centrado en la activación, la puesta en valor y en la adecuada relevancia de las colecciones para las generaciones presentes y futuras”.

El recorrido abarca uno de los periodos más complejos de la historia nacional, la belle époque mexicana desde el Porfiriato y la Revolución Mexicana hasta el proceso de modernización del país. La muestra incorpora además revistas, fotografías, carteles y documentos que amplían la mirada más allá de las obras y ayudan a comprender el contexto visual e intelectual en el que fueron producidas.

En el interior de la galería del museo, una visitante de perfil observa una pintura abstracta de tonalidades oscuras y texturizadas firmada por Rufino Tamayo. Al lado de ella, otra persona de espaldas utiliza su teléfono celular para tomar una fotografía de la pieza.
Con más de 65 mil obras bajo resguardo del instituto, la muestra permite revisitar el legado de maestros de la plástica nacional como Rufino Tamayo. Foto: Cortesía de INBAL.

Una colección en constante transformación

Concebida como un espacio permanente de diálogo entre el acervo y las muestras temporales, la propuesta busca reactivar la colección desde nuevas preguntas y lecturas contemporáneas.

A través de las relaciones entre artistas, instituciones, discursos políticos e imaginarios culturales, La colección. Redes y Trayectorias del Arte Mexicano 1910-1950 plantea una reflexión sobre la manera en que se han construido las narrativas del arte mexicano y cómo estas continúan transformándose con el paso del tiempo. La expo demouestra que el patrimonio artístico no es un archivo inmóvil.

La directora general del MAM, María del Sol Argüelles, también comentó al respecto: “Salvaguardar el acervo es nuestra mayor responsabilidad, pero la verdadera vocación es mantenerlo en movimiento. Con esta muestra, el museo renueva la lectura de su colección para dar nueva vida a un acervo de inagotable vigencia.

n el centro de una amplia sala de exhibición del museo, se alza una gran escultura tallada en madera que representa a una madre sosteniendo a su bebé en brazos, mientras otra niña pequeña se abraza a sus piernas.
La exhibición articula un diálogo dinámico entre disciplinas artísticas, conjuntando escultura, pintura, fotografía y documentos de la época pre y posrevolucionaria. Foto: Cortesía de INBAL.

Estamos convencidos de que el arte que otras generaciones crearon no es inmóvil, sino que se transforma cuando cambia el presente. Hoy existen nuevas miradas desde las cuales es posible volver a leer esta maravillosa herencia”.

El cuestionarnos el pasado y dudar del presente con base en el arte es reconocer que las colecciones no son entidades fijas.

Por ello, la pregunta inicial del artículo tiene respuesta en este punto: se cuenta con 3 mil 614 piezas, por lo que la exposición permitirá una renovación constante de lo que exhibe y la muestra no se limitará a las 116 obras.

Una mirada más allá de la obra de arte

Lo que distingue la curaduría es la “articulación de conceptos”, y sí lo explica el curador del MAM, Raúl Rueda: “La intención era hacer una lectura en red, y más que aglutinar un grupo de obras, la muestra plantea puntos de partida y conexiones entre la exposición y la colección», asegura.

La propuesta también invita a reflexionar sobre los proyectos, ideas y posibilidades que quedaron en el camino, pero que siguen dialogando —para bien o para mal— con las nuevas generaciones de artistas.

Una vista en ángulo de una sala del Museo de Arte Moderno con piso de madera. En primer plano, a la izquierda, destaca una pintura de gran formato repleta de coloridas frutas tropicales, cañas de azúcar y una vendedora.
El público recorre las intersecciones de La colección. Redes y Trayectorias del Arte Mexicano 1910-1950, una muestra que invita a repensar nuestra identidad visual. Foto: Cortesía de INBAL.

La colección. Redes y trayectorias del arte mexicano, 1910-1950 se encuentra en la Sala B del Museo de Arte Moderno, ubicado en Paseo de la Reforma y Gandhi s/n, Bosque de Chapultepec.

La exposición estará disponible hasta el 6 de septiembre de 2026.

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