En Momentum, el polígono conserva su color, pero parece cambiar según el fondo que lo rodea. Ese efecto es el punto de partida de la nueva exposición del artista jalisciense Omar Guerra M., quien vuelve a la geometría para explorar cómo miramos y cuánto tiempo nos detenemos frente a una pintura.

Artista plástico, curador independiente, músico y gestor cultural, Guerra presenta la muestra en la galería de la Colección Aguilar Martínez Negrete (CAMN), dentro de Estudio Parque Juan Diego, en Guadalajara, con curaduría de Raymundo Motta Llano.
«Vivimos en una economía donde el tiempo parece haber dejado de medirse en horas para fragmentarse en microsegundos. La atención no solo determina aquello que vemos, también reorganiza silenciosamente la forma en que percibimos las relaciones entre las cosas», asegura Omar Guerra M.
“Momentum parte de una investigación sobre el movimiento, la transformación y la manera en que vemos aquello que está enfrente de nosotros. Formalmente, las obras construyen un diálogo entre geometría, color, pintura y dibujo, donde distintas capas se superponen, se interrumpen y generan nuevas relaciones”, explica el artista.

El polígono es el protagonista de la muestra: la superficie pictórica y el espacio que rodea a cada pieza forman parte de una misma composición. Momentum se inscribe en la tradición de la abstracción geométrica y el hard edge, a la vez que se aproxima a la expansión de la pintura hacia el espacio explorada por el artista brasileño Hélio Oiticica.
La geometría de Omar Guerra M.: del círculo al polígono
La exposición gira en torno a una figura geométrica que Guerra estudia desde hace algunos años y que da continuidad a un interés constante en su práctica. “Mi obra siempre ha estado interesada en la geometría”, señala.
Sus exploraciones comenzaron con el círculo, una figura que todavía ocupa un lugar fundamental en su obra por su relación con los ciclos, el tiempo, el planeta y el universo. Después llegó el triángulo, que vincula con el poder y el equilibrio, pero también con la repetición y una carga metafísica asociada a la trinidad. A estas investigaciones siguieron otras centradas en el cuadrado y sus variantes rectangulares.

Su interés reciente por los polígonos tuvo como punto de partida el hexágono. “Esa fue mi primera aproximación al polígono”, explica. La figura le permitió explorar conexiones entre la geometría y las estructuras orgánicas, como los panales de las abejas. A esa relación con la naturaleza se sumó su interés por sus asociaciones energéticas y místicas.
Después pasó al octágono, que vincula con un tránsito simbólico entre lo terrenal y lo etéreo. El artista encuentra esa relación en elementos de la arquitectura religiosa, como ciertas cúpulas y pilas bautismales de forma octagonal.
Sin embargo, el descubrimiento de un bloc de papel con una retícula particular abrió nuevas posibilidades para su investigación. A diferencia del papel milimétrico habitual, sus hojas incorporaban líneas diagonales, además de las verticales y horizontales. Esa estructura le permitió experimentar con más aristas y desarrollar figuras que se alejaban de la regularidad geométrica.
“A mano empecé a trazar, a dibujar estos nuevos polígonos, con una mayor soltura o con mayor libertad”, recuerda.
Psicología del color en Momentum: una pausa para la mirada
El color ocupa un lugar central en esta investigación por las sensaciones que puede despertar en quien observa. “Cuando te enfrentas a un rojo, no es lo mismo que enfrentarte a un amarillo o a un azul”, explica Guerra.
La elección de los colores no responde únicamente a la intuición. Guerra explica que su investigación cruza la psicología y la historia del color, con un interés particular en los contrastes y en conceptos como los explorados por el artista e investigador Josef Albers.
En Momentum, los fondos funcionan como una suerte de limbo y cambian de una pieza a otra, mientras que el polígono central conserva la misma tonalidad: mushroom, una mezcla de blanco, negro y rojo. Aunque la figura mantiene su color, las variaciones del fondo modifican la manera en que la percibimos.

Desde esa perspectiva llegó a la tonalidad del polígono central. Frente a los fondos vibrantes, que pueden despertar distintas sensaciones, ese tono busca ofrecer un punto de pausa. La intención es que, de manera sutil, el espectador se sienta cómodo y permanezca un poco más frente a las obras.
Esta búsqueda se relaciona con otra de sus preocupaciones: el tiempo que dedicamos a observar y la capacidad de sostener la atención en la actualidad. Entre las lecturas que alimentaron esa reflexión, menciona un libro del curador Hans Ulrich Obrist y sus observaciones sobre la atención.
En un presente marcado por la velocidad de internet y las redes sociales, Guerra propone detenerse en las relaciones entre el color, la figura y su entorno.
Miles Davis en Momentum: el jazz como parte de la exposición
La música también forma parte de Momentum. Durante el proceso de producción, Guerra advirtió que había pintado buena parte de las obras escuchando a Miles Davis. En un principio, intervino una de sus piezas: la reconstruyó con tintes electrónicos y alteró su duración. Sin embargo, conforme tomó forma la exposición, sintió que esa versión no acompañaba el recorrido que buscaba proponer.
Decidió entonces incorporar la grabación original de Blue in Green, que funciona como una nota adicional de color, esta vez sonora. Para el artista, la pieza aporta una atmósfera de calma y evoca la experiencia de recorrer una exposición escuchando jazz.

Pero su elección también responde a la libertad que encuentra en ese género: la posibilidad de improvisar, enlazar notas y acordes y salir de las estructuras convencionales. Esa convivencia entre tranquilidad y transgresión acompaña las exploraciones de color y geometría de la muestra.
Entre los cambios de fondo, la permanencia del polígono y la música, Momentum invita a prolongar la mirada y descubrir cómo una misma figura puede transformarse ante nuestros ojos.
Dónde ver Momentum de Omar Guerra M. en Guadalajara
La exposición se inauguró el 23 de septiembre de 2026 y permanecerá abierta hasta el 29 de noviembre de 2026 en Estudio Parque Juan Diego, en Guadalajara, Jalisco. La muestra es organizada por la Colección Aguilar Martínez Negrete (CAMN), con curaduría de Raymundo Motta Llano.
Omar Guerra M. en la MexiCali Biennial: PARA/normal Borders
Además de Momentum, Omar Guerra figura entre los artistas de PARA/normal Borders, un proyecto de la MexiCali Biennial que reúne a creadores de México y California. La exposición aborda la frontera a través de las memorias, las migraciones, las identidades y las relaciones entre lo material y lo espectral.
Después de una versión presentada en distintas sedes de Mexicali y Calexico, la muestra llegará a The Cheech Marin Center for Chicano Art & Culture, en California, donde podrá visitarse del 13 de marzo al 5 de septiembre de 2027.




