El Apartamento nació en La Habana en 2015 bajo la dirección de Christian Gundin y abrió su sede madrileña en 2023, después de varios años participando en ARCOmadrid y desarrollando proyectos fuera de Cuba. Desde la calle de la Puebla trabaja con artistas cubanos junto a autores españoles y latinoamericanos. La temporada comienza con dos exposiciones simultáneas: Diálogos en el desierto, de José Bedia, y La pesca, de Brenda Cabrera.
Perfil de la galería
El Apartamento abrió en La Habana en 2015. Christian Gundin figura como fundador y director de la galería. La primera sede se encuentra en un apartamento de El Vedado, en la esquina de las calles 15 y H, una dirección que continúa activa once años después.
Desde Cuba, el proyecto comenzó a trabajar con artistas de distintas generaciones. Juan Carlos Alom, nacido en La Habana en 1964 y conocido por su trabajo con fotografía y cine; Roberto Diago (La Habana, 1971), cuya obra ha abordado la historia de la esclavitud y la experiencia afrocubana; Lázaro Saavedra (La Habana, 1964), Premio Nacional de Artes Plásticas de Cuba en 2014, y Flavio Garciandía (Caibarién, 1954), integrante de la generación que renovó el arte cubano a comienzos de los años ochenta, figuran entre las relaciones desarrolladas por la galería.
Madrid apareció pronto en esa historia. El Apartamento participó en ARCOmadrid antes de disponer de un espacio propio en la ciudad. La galería amplió también su actividad mediante proyectos vinculados a las XII y XIII Bienales de La Habana, el programa de intercambio CONDO en Nueva York y Ciudad de México y PHotoESPAÑA.
En junio de 2023 abrió la sede de Madrid en Puebla 4, en el entorno de Malasaña. El Apartamento pasó a funcionar entre las dos sedes e incorporó a su programa artistas residentes en España. El local madrileño está dividido en dos espacios expositivos, Main Room y Project Room. Esa distribución permite mantener dos muestras simultáneas, una fórmula utilizada también en la programación actual. La expansión continuó posteriormente en Estados Unidos. El Apartamento dispone hoy de una tercera sede en Miami, en el 4750 SW 74th Avenue. La Habana, Madrid y Miami son actualmente las tres localizaciones de la galería.
Por qué ir
La sede madrileña ha servido para presentar en España artistas procedentes de la historia reciente del arte cubano y para incorporar otros vinculados a la escena española. En 2023, pocos meses después de la apertura, Juan Carlos Alom presentó Periodo especial dentro de PHotoESPAÑA. Alom había comenzado a fotografiar La Habana durante los años de crisis económica que siguieron a la desaparición de la Unión Soviética. La exposición madrileña recuperó aquel trabajo y situó desde el comienzo una parte de la programación de Puebla en relación directa con Cuba.
En 2025, Ariamna Contino y Alex Hernández llevaron Cartografía total fuera de las salas de la galería. El proyecto se instaló en los jardines del Museo Lázaro Galdiano de Madrid entre septiembre y noviembre. Contino y Hernández trabajan juntos desde hace años en proyectos construidos a partir de investigación documental y datos.
La temporada 2025-2026 incluyó La tormenta, el estanque y el frutero, de Eloy Arribas, en la Main Room, mientras Adolfo Manzano ocupaba la Project Room con El eco del amor, la quietud de las alas. En febrero de 2026, Eduardo Ponjuán presentó Apertura Ruy López, su primera individual en El Apartamento Madrid. Ponjuán (Pinar del Río, 1956) pertenece a la generación de artistas cubanos que comenzó a trabajar durante los años ochenta y utilizó en aquella exposición la apertura española del ajedrez como punto de partida para una serie realizada durante aproximadamente año y medio.
En mayo, El Apartamento participó en PHotoESPAÑA con Tropicália, comisariada por Verónica de Mello. Reunió a Maria Ana Vasco Costa, Márcio Vilela y Ariamna Contino y permaneció abierta hasta finales de julio.
La actividad de la galería se extiende además fuera de sus propias salas. En 2026, Roberto Diago participa en la nueva presentación de la colección permanente del Museo Reina Sofía y presenta Hombres libres en la Bienal de Venecia; Juan Carlos Alom forma parte de Améfrica en el Centro Andaluz de Arte Contemporáneo y Rocío García ha tenido una individual en el Leslie-Lohman Museum of Art de Nueva York.
Qué esperar
La temporada de septiembre ocupa las dos salas de El Apartamento con dos generaciones diferentes de artistas cubanos.
José Bedia (La Habana, 1959) ocupa la Main Room con Diálogos en el desierto. Estudió en la Academia de San Alejandro y se graduó en 1981 en el Instituto Superior de Arte de La Habana. Ese mismo año participó en Volumen Uno, exposición asociada a la renovación del arte cubano de comienzos de los años ochenta. Bedia ha desarrollado durante décadas una práctica ligada a sus estudios sobre religiones afrocubanas y a sus estancias con comunidades indígenas de América y otros territorios. En una conversación publicada por el Museum of Modern Art de Nueva York en 2023 habló de su colección de objetos ceremoniales y de la relación que mantiene con su trabajo. El MoMA conserva obra suya y lo incluyó ese mismo año en Chosen Memories: Contemporary Latin American Art from the Patricia Phelps de Cisneros Gift and Beyond.
En Diálogos en el desierto presenta trabajos realizados sobre textiles tradicionales de África occidental, específicamente de Mali, seleccionados entre materiales que el propio artista reunió allí. Bedia interviene esas telas con figuras y signos procedentes de su repertorio gráfico. Otro grupo utiliza yute, material que el artista relaciona con tradiciones afrocubanas vinculadas a Babalú Ayé, y representa patakíes, relatos pertenecientes a la tradición religiosa yoruba y afrocubana. Esa explicación procede del propio Bedia en el texto publicado con motivo de la muestra.
La Project Room está ocupada por La pesca, de Brenda Cabrera (La Habana, 1997). Cabrera estudió en la Academia Nacional de Bellas Artes San Alejandro y posteriormente en el Instituto Superior de Arte de La Habana. En una entrevista publicada por El País durante Apertura 2026 explicó que decidió continuar trabajando con pintura figurativa durante sus estudios, aunque en aquel momento buena parte de su entorno académico se orientaba hacia otros medios.
Sus pinturas están habitadas por figuras humanas modificadas, animales y vegetación. Cabrera denomina “prototipos” a algunos de esos personajes y evita asignarles un género definido. En trabajos anteriores los había situado en jardines y paisajes de vegetación abundante. La pesca cambia ese escenario. Las pinturas recientes trasladan las figuras al agua y utilizan una paleta dominada por azules más oscuros que en trabajos anteriores. Aparecen cuerpos dentro del mar, peces y escenas relacionadas con la pesca. La artista explicó a El País que estas obras forman parte de un trabajo que continuará desarrollando y que tendrá una nueva presentación en México en 2027.
Las dos exposiciones pueden verse de manera independiente en las salas de Puebla 4. Diálogos en el desierto y La pesca abrieron el 10 de septiembre, coincidiendo con Apertura Madrid Gallery Weekend, y permanecen hasta el 7 de noviembre de 2026.
Artistas representados
Qué hacer cerca
El Apartamento está en Puebla 4, entre Gran Vía y Malasaña. En la misma calle, en el número 22, se encuentra la Iglesia de San Antonio de los Alemanes, construida entre 1624 y 1633 como capilla del Hospital de San Antonio de los Portugueses. Es el único templo madrileño de planta elipsoidal y su interior está completamente cubierto por pinturas al fresco. En la decoración participaron Francisco Rizi, Juan Carreño de Miranda y, posteriormente, Luca Giordano. La iglesia está declarada Bien de Interés Cultural y puede visitarse de lunes a sábado.
Para tomar algo después de la visita, 1862 Dry Bar queda a pocos minutos, en el número 27 de la calle del Pez. Es una de las coctelerías clásicas de Malasaña y está especializada en cócteles de corte clásico, con una barra tranquila y una carta que permite prolongar la ruta sin cambiar de barrio.
El Café de la Luz es una opción para la media tarde, con una atmósfera doméstica que cambia el tono del recorrido. Puede reservarse para sentarse después del museo o para separar la exposición del paseo. La elección depende de si apetece continuar con otra visita o detenerse a tomar algo. Casa Julio ofrece otra pausa alrededor de la barra y las croquetas. Encaja en un plan que incluya comer dentro del recorrido por el barrio. Entre el café y esta parada hay dos maneras de organizar el descanso, sin necesidad de sumarlas a una misma jornada.
Hacia Corredera Baja de San Pablo queda el entorno del antiguo Teatro Lara y la plaza de San Ildefonso. Para una parada más larga, el Hotel 7 Islas ocupa el número 10 de la calle de Valverde, junto a Gran Vía, y cuenta con el restaurante The 7 Islas, una opción de hotel de diseño para comer o tomar algo en la zona.









