Sabrina Amrani abrió su galería en Madrid en 2011 y hoy ocupa tres números consecutivos de la calle Sallaberry, en Carabanchel. Sus espacios acogen exposiciones, proyectos y ediciones, con una programación marcada desde sus inicios por artistas procedentes de África, Oriente Medio y Asia.
Perfil de la galería
Sabrina Amrani abrió su galería en Madrid en 2011, en la calle Madera, en Malasaña. Desde allí comenzó a trabajar con artistas de África, Oriente Medio y Asia, procedencias entonces poco habituales en el circuito de galerías madrileño. Ocho años después, en 2019, abrió un segundo espacio de 600 metros cuadrados en Sallaberry 50, en Carabanchel. Durante varios años mantuvo las dos sedes antes de concentrar su actividad en este último barrio.
Por ejemplo, Waqas Khan (Akhtarabad, Pakistán, 1982), formado en grabado en el National College of Arts de Lahore, realiza grandes dibujos mediante puntos y líneas trazados con rapidógrafo sobre papel wasli, utilizado tradicionalmente en la pintura en miniatura. En 2018 participó en la primera Lahore Biennale, y tiene obra expuesta en el Lahore Museum.
Alexandra Karakashian (Johannesburgo, Sudáfrica, 1988), formada en la Universidad de Ciudad del Cabo, utiliza aceite de motor usado en parte de sus pinturas y obras sobre papel. Su relación con Sabrina Amrani coincidió con los años en que la galería trabajaba desde Malasaña y Carabanchel. En 2026 le dedicó simultáneamente Closer to the Sun en Carabanchel y Close to Hand en la calle Madera.
Joël Andrianomearisoa (Antananarivo, Madagascar, 1977) trabaja con papel y textiles y ha realizado instalaciones de gran formato. En 2019 protagonizó el primer pabellón de Madagascar en la Bienal de Venecia con I Have Forgotten the Night. En septiembre de 2026, Sabrina Amrani inauguró en Sallaberry 50 I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World, su sexta individual con la galería, con obras fechadas entre 1996 y 2026.
Meses antes, What Silence Keeps había reunido a doce artistas en Sallaberry 52, entre ellos Khan, Karakashian y Andrianomearisoa. También participaron Manal AlDowayan (Dhahran, Arabia Saudí, 1973), representante de Arabia Saudí en la Bienal de Venecia de 2024, y Wardha Shabbir (Lahore, Pakistán, 1987), formada, como Khan, en el National College of Arts de Lahore.
El traslado de la actividad a Carabanchel coincidió con una nueva ampliación. En 2026, Sabrina Amrani sumó Projects en Sallaberry 52 y Editions en el número 54. Projects se estrenó en septiembre con ARCHIVO, una exposición de Pablo Barreiro, Paloma de la Cruz, Alba Lorente, Cristina Mejías y Claudia Pastomás con obras procedentes de cinco galerías españolas.
Por qué ir
La razón principal para visitar ahora Sabrina Amrani es Joël Andrianomearisoa (Antananarivo, Madagascar, 1977), un artista con el que la galería mantiene una relación continuada y al que dedica su sexta exposición individual. Formado en arquitectura en la École Spéciale d’Architecture de París, Andrianomearisoa trabaja con la galería desde hace más de una década.
Su trayectoria permite situar el alcance que ha adquirido ese trabajo. En 2019 presentó I Have Forgotten the Night en el primer pabellón de Madagascar de la Bienal de Venecia. Sus obras han entrado en colecciones como la del Metropolitan Museum of Art de Nueva York y en 2026 es uno de los cuatro nominados al Premio Marcel Duchamp.
La exposición madrileña coincide precisamente con esa nominación. El 2 de octubre abre en el Musée d’Art Moderne de Paris la exposición de los cuatro finalistas del Premio Marcel Duchamp, mientras I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World permanece abierta en Sabrina Amrani. Madrid ofrece así la posibilidad de ver una individual del artista en el mismo otoño en que presenta su trabajo en París.
Qué esperar
En Sallaberry 50, I Have No Regret For The Past And This Is Not The End Of The World reúne obras de Joël Andrianomearisoa fechadas entre 1996 y 2026. Entre las más antiguas hay dibujos a tinta sobre papel de 29,7 × 21 centímetros. After Time Desired, de 2017, mide 176 × 324 centímetros, mientras que Labyrinth of Passions (Tower-edition) II, realizada un año después con papel de seda y madera, ocupa un volumen de tres metros de alto, ancho y fondo. La exposición incluye también obras realizadas en 2026.
En el espacio contiguo, Sallaberry 52, ARCHIVO inaugura Sabrina Amrani Projects con cinco artistas procedentes de otras tantas galerías españolas comisariada por Álvaro Conde Bravo.
Pablo Barreiro (Meaño, Pontevedra, 1982), presentado por Nordés, trabaja habitualmente con cerámica, aunque aquí muestra piezas de hormigón realizadas en 2023 y 2024. Paloma de la Cruz (Málaga), de T20, trabaja con procedimientos cerámicos. Alba Lorente (Zaragoza, 1994), presentada por Arniches, interviene directamente sobre las superficies, cortando y retirando capas; en ARCHIVO muestra, entre otras obras, (Paréntesis), de 2026, realizada con tinta china sobre cartón.
Cristina Mejías (Jerez de la Frontera, 1986), de Alarcón Criado, presenta Lengua en coro III, de 2026, una instalación en la que el agua circula mediante un sistema hidráulico. Claudia Pastomás (Valencia, 1998), representada por Vangar y vinculada desde su formación a un antiguo taller familiar de ebanistería, presenta Una lija de agua 01 y 02, dos obras de 2025 realizadas con paneles ensamblados de madera, grafito y barniz.
Qué hacer cerca
Los jardines de los Palacios de la Finca Vista Alegre permiten continuar la visita por Carabanchel y conocer uno de los grandes recintos históricos del distrito. La finca tiene su origen en el siglo XIX, cuando se convirtió en lugar de recreo de la alta sociedad madrileña y, posteriormente, en residencia de María Cristina de Borbón y del marqués de Salamanca. De aquella etapa se conservan palacios, jardines y construcciones vinculadas al abastecimiento y distribución del agua.
El paseo permite recorrer el Palacio Viejo y el Palacio Nuevo, además de la ría, las fuentes y otras estructuras hidráulicas que formaban parte de la finca. Tras décadas destinada principalmente a usos institucionales y con acceso restringido, la apertura de los jardines ha recuperado para el barrio un recinto que permaneció durante mucho tiempo fuera de los recorridos habituales por Madrid. La entrada es gratuita.
Para comer, La Casa de los Minutejos es uno de los establecimientos clásicos de Carabanchel. Abrió en 1967 y conserva una especialidad que explica su nombre: pequeños bocadillos de oreja de cerdo a la plancha, servidos con una salsa ligeramente picante. Es uno de esos bares cuya fama ha terminado por superar los límites del barrio sin que haya perdido su carácter de casa de comidas popular.
Para terminar con libros, Librería Derivas, en Jacinto Verdaguer, 17, es una librería independiente de barrio con espacio para editoriales pequeñas y títulos que se apartan de las mesas de novedades más previsibles. Es una buena última parada después de las galerías y permite completar el recorrido por Carabanchel sin regresar inmediatamente al centro de Madrid.









