Alzueta Gallery ocupa desde 2000 un local de la calle Sèneca de Barcelona. Miquel Alzueta comenzó allí un proyecto ligado a su colección de arte y diseño del siglo XX que con los años se convirtió en una galería dedicada al arte contemporáneo. Dirigida actualmente por Júlia Alzueta, mantiene en esta primera sede barcelonesa una programación regular de exposiciones y el proyecto T-10.
Perfil de la galería
Miquel Alzueta abrió la galería Alzueta en la calle Sèneca en 2000 después de una trayectoria profesional ligada a la edición. Había sido uno de los fundadores de la Editorial Columna y llevaba años comprando arte. Cuando encontró el local pensó inicialmente en instalar allí una oficina para su colección y trabajar desde ella. En entrevistas posteriores ha contado que comenzó a comprar y vender obras mientras todavía era editor. La actividad de la galería fue ocupando progresivamente su trabajo profesional.
Sèneca tuvo durante sus primeros años una presencia importante de mobiliario del siglo XX. Alzueta lo coleccionaba y mostraba piezas junto a las obras de arte. Jean Prouvé y Charlotte Perriand estaban entre los diseñadores de su colección. Todavía en 2015, la documentación de Art Madrid describía Alzueta Gallery como un espacio en el que convivían el arte contemporáneo y el mobiliario de arquitectos y diseñadores del siglo XX. Con los años, los muebles dejaron de formar parte de la actividad habitual de Sèneca.
Júlia Alzueta se incorporó posteriormente al proyecto y fue asumiendo su dirección. En 2023, padre e hija hablaron públicamente del relevo en entrevistas con El País y La Vanguardia. Júlia explicaba entonces que el proceso estaba siendo gradual. En 2025, Miquel Alzueta declaró a Tendencias del Mercado del Arte que su hija estaba ya al frente de la galería. Actualmente, Alzueta Gallery identifica a Miquel Alzueta como fundador y a Júlia Alzueta como directora.
Durante esos años se abrieron otras sedes. En Barcelona, Alzueta cuenta también con un espacio en Josep Bertrand, junto a Turó Park. La galería trabaja asimismo desde Madrid y París. En el Empordà se encuentra el Palau de Casavells, instalado en un edificio histórico en el que se presentan obras de arte, mobiliario y objetos de diseño.
Alzueta mantiene además una residencia para artistas en La Bisbal d’Empordà. Los artistas invitados disponen allí de un periodo de trabajo y algunos de los proyectos realizados durante esas estancias han tenido después continuidad en exposiciones de la galería. El programa de residencias y Casavells sitúan parte de la actividad de Alzueta fuera de Barcelona.
Por qué ir
La programación de Alzueta permite seguir a algunos artistas durante varios años y en proyectos diferentes. Sabine Finkenauer (Rockenhausen, Alemania, 1961) vive y trabaja en Barcelona desde finales de los años ochenta. Formada en la Academia de Bellas Artes de Múnich, trabaja principalmente con dibujo y pintura. Sus figuras, formas geométricas y motivos vegetales aparecen reducidos a líneas y superficies de color. Después de varios años colaborando con Alzueta, en abril de 2024 pasó un mes en la residencia que la galería mantiene en La Bisbal d’Empordà. Allí preparó las obras de Mailied, su primera exposición individual en la sede de Sèneca, inaugurada al mes siguiente.
Andrea Torres Balaguer (Barcelona, 1990) llegó a T-10 en mayo de 2026 con un trabajo que había comenzado diez años antes. La fotógrafa utiliza el autorretrato en The Unknown, pero elimina después el elemento que normalmente permite identificar a la persona fotografiada: cubre su rostro con una mancha de pintura aplicada sobre la copia. Para la exposición de Sèneca seleccionó diez fotografías realizadas a lo largo de una década y preparó una edición con motivo del aniversario de la serie. Torres Balaguer había participado anteriormente en exposiciones de Alzueta en Barcelona y Madrid; T-10 le permitió regresar a un proyecto concreto y mostrar su evolución desde las primeras imágenes.
Otro artista cuya trayectoria puede seguirse dentro de Alzueta es Hugo Alonso (Soria, 1981). Su pintura parte con frecuencia de imágenes que proceden del cine, la fotografía o archivos visuales y las traslada a lienzo y papel con acrílico. En Sèneca presentó Floralia en 2022 y New Landscapes en 2023. En febrero de 2025 regresó a la misma dirección dentro de T-10. Su trabajo ha aparecido también en las sedes de Madrid, Turó y París, de modo que sus exposiciones permiten seguir cómo un artista pasa de una muestra individual en Sèneca a otros espacios de la galería.
T-10 ofrece exposiciones más concentradas. El formato ocupa la planta baja y mantiene una condición fija: diez obras de un artista. En el caso de Andrea Torres Balaguer, esas diez piezas sirvieron para revisar una serie fotográfica desarrollada durante una década. Otros artistas han utilizado el mismo espacio con trabajos producidos específicamente durante un periodo reciente. La duración de las exposiciones es también menor que la de las muestras principales de Sèneca. The Unknown estuvo abierta del 4 al 28 de mayo de 2026.
La residencia de La Bisbal aparece en varios momentos de la programación. Sabine Finkenauer preparó allí Mailied. La documentación de Alzueta registra también las estancias de Kottie Paloma, Violeta Maya, Liam Stevens y Mateo Revillo, aunque los proyectos posteriores no siguieron siempre el mismo recorrido. Mateo Revillo, por ejemplo, trabajó durante su residencia en una exposición destinada a la sede de Turó. La residencia funciona por tanto como lugar de trabajo para artistas.
La temporada actual de Sèneca comenzó el 17 de septiembre con Elvira Amor. La artista madrileña había pasado previamente por la residencia de La Bisbal y presenta ahora Volta, coincidiendo con Barcelona Gallery Weekend. La exposición permanece abierta hasta el 15 de octubre.
Qué esperar
Elvira Amor (Madrid, 1982) presenta actualmente Volta en Alzueta Gallery Sèneca. Su trabajo parte de la pintura y lleva años extendiéndose fuera del formato convencional del cuadro. El color puede aparecer sobre lienzo o papel, continuar sobre el muro o pasar a piezas que abandonan la superficie plana. Esa manera de trabajar ya estaba presente en Verde llano, rosa oblicuo, la exposición que el Centro de Arte Caja de Burgos le dedicó en 2022. Allí utilizó pinturas, papeles, bastidores, serigrafías sobre los muros y elementos colocados en el suelo.
En Volta vuelve a trabajar con la arquitectura de la sala. La exposición reúne pinturas sobre tela y papel con piezas realizadas en aluminio y trabajos ejecutados directamente sobre Sèneca. No todos los elementos que se ven en la exposición son, por tanto, cuadros colgados en las paredes. Algunas formas pasan del soporte pictórico al muro y otras adquieren cuerpo mediante el aluminio.
Amor trabaja con superficies de color y formas que no representan figuras u objetos identificables. En sus pinturas aparecen áreas de contornos irregulares cuya forma depende también del gesto con el que aplica la pintura. En la exposición del CAB ya había llevado algunas de esas formas fuera del lienzo y había intervenido paredes y suelo. Volta continúa ese trabajo en otro espacio y con obras nuevas.
La exposición coincide además con otro proyecto de Amor en Madrid. Desde el 10 de septiembre, la Galería Moisés Pérez de Albéniz presenta Sauce espejo. El texto escrito por Mariano Mayer para esa exposición se detiene en un aspecto que aparece de manera recurrente en sus pinturas: las formas y los colores proceden en parte de imágenes retenidas en la memoria y vuelven modificados al cuadro. Mayer señala también que una pintura puede comenzar sobre papel y continuar posteriormente en un muro o en un lienzo. Es un antecedente cercano para las obras que ahora ocupan Sèneca, aunque se trata de dos exposiciones diferentes.
La relación entre pintura y espacio tiene un antecedente especialmente claro en Burgos. Para Verde llano, rosa oblicuo, Amor trabajó sobre paredes y suelo del CAB y utilizó lienzos, papel y bastidores junto a formas separadas del muro. La exposición había sido concebida específicamente para aquellas salas. Cuatro años después, en Sèneca, vuelve a encontrarse una pintura que no termina necesariamente en los límites del soporte.
Qué hacer cerca
A pocos metros de Alzueta, en Sèneca 25, está Pompa, un pequeño restaurante de cocina mediterránea. Trabaja con una carta corta que cambia según la temporada y abre principalmente para cenas entre semana, además del servicio de comida de los viernes. El número reducido de mesas hace recomendable reservar.
En Gràcia, Galería H2O ocupa desde 1989 un local en Verdi 152. Joaquim Ruiz Millet fundó el espacio y desde allí ha desarrollado exposiciones de arte contemporáneo y fotografía, además de proyectos relacionados con arquitectura, diseño y edición. Hasta el 9 de octubre presenta La forma en demora, una exposición de Bruna Ruiz Planella y Valentina Silva.
También en Gràcia está Casa Vicens, en Carolines 20-26. Antoni Gaudí la proyectó entre 1883 y 1885 como residencia de verano para Manuel Vicens i Montaner y fue su primer gran encargo residencial. El edificio abrió al público como casa museo en 2017 y forma parte del conjunto de obras de Gaudí declarado Patrimonio Mundial por la UNESCO. La visita recorre las habitaciones principales, el comedor, la galería y otros espacios de la casa, donde se conservan elementos originales de cerámica y carpintería.
En Verdi 17 se encuentra Finestres Palestina, una librería especializada en literatura palestina y publicaciones sobre Palestina. Pertenece al proyecto de Llibreria Finestres, que cuenta con otros dos locales en la calle Diputació. Sus estanterías incluyen narrativa, poesía, ensayo, historia, pensamiento político y libros infantiles, con títulos publicados en distintas lenguas.









