María Mercado y la fortaleza de las mujeres colombianas

Alejandro Mancilla Autor: Alejandro Mancilla Fecha:

A los 12 años ganó un concurso de pintura con el que representó a Colombia en China. Hoy expone de forma profesional en muchas partes del mundo, incluyendo Asia. “Siempre quise impactar de forma positiva en el mundo a través del arte”, afirma María Mercado. La artista hizo historia al convertirse en la primera mujer colombiana en exponer su obra individual en el Museo Beka del Rockefeller Center en Nueva York (EE.UU.) en 2023.

Tres bailarinas de ballet en blanco y negro frente a un vibrante fondo abstracto, en una obra de la artista colombiana María Mercado.
Las bailarinas de ballet son uno de los motivos más representativos de la obra de María Mercado, una metáfora de la fuerza y la resiliencia femenina. Foto: Cortesía de la artista.

La fuerza detrás de las bailarinas

En su obra, Mercado —como suele firmar sus piezas— privilegia la belleza en su estado orgánico. Mientras un gran sector del arte busca transgredir, sus particulares lienzos apuntan en otra dirección. “Pues yo lo que quiero reflejar es la mujer colombiana, cómo somos como colombianos. Por ejemplo, si te puedes dar cuenta, pinto palenqueras —que son mujeres afrodescendientes de la región de la costa de San Basilio de Palenque—.

Pinto bailarinas de ballet porque me dedico al Derecho de Familia y en esa área he descubierto muchas gestas hechas por las mujeres colombianas: unas mujeres absolutamente resilientes, berracas, femeninas y luchadoras. Entonces interpreto lo que es la mujer colombiana a través de las bailarinas de ballet”, cuenta.

Dos bailarinas de ballet vistas desde arriba sobre un fondo texturizado blanco, obra de María Mercado.
Las composiciones de María Mercado buscan transmitir belleza, disciplina y sensibilidad a través del cuerpo de las bailarinas. Foto: Cortesía de la artista.

“Si uno les ve los pies a las bailarinas de ballet, descubre el enorme esfuerzo que hay detrás. Se sostienen en puntas y ahí se refleja la fuerza que las impulsa, una fuerza nacida de la pasión, pero también de la disciplina. Trato de representar a la mujer colombiana a través de ellas”, añade.

Una identidad que se reconoce

En Colombia el ballet no forma parte de las tradiciones más arraigadas; sus danzas culturales son otras, como el bambuco: “Sin embargo, decidí utilizar el ballet como una forma de inspiración para hablar de lo que somos más allá de nuestra cultura. Cada obra mía habla de la belleza de Colombia, pero también de la belleza de sus mujeres. Hay belleza, hay vulnerabilidad y hay fuerza”, explica.

Aunque también ejerce profesionalmente el Derecho de Familia, Mercado no concibe esa faceta como un mundo separado de su trabajo artístico. Al contrario, considera que ambas disciplinas se retroalimentan. “Es una carrera que a mí me ha acercado mucho y me ha sensibilizado a los sentimientos reales del día a día de las personas”, reconoce.

Entre el Derecho y el Arte

Esa práctica no solo le ha dado estructura y disciplina mental, sino que también se ha convertido en una fuente de inspiración para retratar al ser humano desde una perspectiva empática. Gracias a que ejerce de manera independiente, puede alternar audiencias y reuniones jurídicas con largas jornadas de pintura en su estudio, transitando de una vocación a otra sin marcar fronteras.

Una bailarina de ballet frente a un jaguar en una calle colonial colombiana, pintura de María Mercado.
María Mercado combina símbolos de la naturaleza colombiana con el ballet para explorar la identidad y la fortaleza de las mujeres. Foto: Cortesía de la artista.

Esa misma mirada estuvo presente en su reciente participación en la feria Vassar, en Colombia, donde expuso sus bailarinas de ballet, pero también gran parte de su nueva obra: “Expuse también una serie llamada Dualidades del Alma en donde hay como si pusieras un espejo a través de dos obras, una figura similar pero opuesta. Expuse jaguares, yo realmente he sido una fiel seguidora de la Virgen María y para los chamanes la Virgen es el jaguar, que además ese animal es una figura muy importante en la biodiversidad colombiana”.

Reinterpretación contemporánea de Las Meninas de Velázquez realizada por la artista colombiana María Mercado.
María Mercado reinterpreta obras clásicas de la historia del arte desde una mirada contemporánea y profundamente personal. Foto: Cortesía de la artista.

Pero las bailarinas y las palenqueras no son los únicos personajes que habitan el universo pictórico de la artista. Igualmente aparecen reinterpretaciones de figuras como Marilyn Monroe o referencias a obras fundamentales y a íconos visuales poderosos.

“También tengo una Marilyn o una Menina vestida de bailarina de ballet. Una reinterpretación, por ejemplo, te podría decir, es una obra de Velázquez que me gusta mucho. Se llama Las Meninas de Velázquez, que está en el Museo del Prado, en el Salón 8. Yo viví en España, en Madrid, y me iba al Museo del Prado a contemplar la obra, que para mí es una obra majestuosa. Yo creo que el artista se identifica con diferentes cosas y de ahí va haciendo la inspiración”, explica.

Pintar las raíces de Colombia

Aunque reconoce influencias diversas, Mercado también reflexiona sobre el lugar que históricamente han ocupado las mujeres dentro del mundo del arte y los referentes que marcaron su carrera.

«El arte siempre ha sido muy machista, ¿no? Yo creo que ahorita estamos en un periodo muy afortunado porque si tú te remites a los artistas de antaño, pues Van Gogh era hombre, Degas era hombre; casi todos eran hombres», María Mercado

«Digamos que una Frida Kahlo era un suceso extraño en su momento, pero Edgar Degas me encanta. Además nació en París y estudió un tiempo Derecho, entonces también me siento un poco identificada porque yo también estudié Derecho y me dedico al arte. Me identifico con él no solamente en eso, sino también en la pasión que tenemos por las bailarinas de ballet”, aclara, aunque debe reconocer que Botero es su referencia nacional: “Uno siempre tiene sus referentes colombianos.

Me parece que Botero fue un berraco, no solamente por su manejo del óleo, sino también por la labor internacional que hizo, por dejar el nombre de Colombia tan en alto y por darse a conocer. Si tú viajas a muchas partes, hay una escultura de él en las ciudades más emblemáticas del mundo», asevera.

“Otra influencia es el colombiano-español Alejandro Obregón. Siempre me ha inspirado mucho ese color rojo que él imprimía a sus cóndores y a las obras que hacía. Además, hay una artista colombiana que se llama Manuela Echeverri que está haciendo un gran trabajo en Fargoncillo; es de las referentes”, afirma.

La artista colombiana María Mercado posa frente a algunas de sus pinturas.
La artista colombiana María Mercado ha llevado su obra a escenarios internacionales, incluyendo el Rockefeller Center de Nueva York. Foto: Cortesía de la artista.

Actualmente trabaja en una nueva serie inspirada en las raíces antropológicas de Colombia, una etapa que marca un cambio cromático dentro de su producción sin abandonar los temas que han acompañado su trayectoria.

Mujeres y jaguares

“He estado trabajando en una nueva serie que va mucho en grises y habla de dónde venimos antropológicamente. Estoy pintando indígenas colombianas. La obra que estoy pintando en este momento son tres indígenas colombianas en un río, en una balsa. Va toda en blanco y negro, pero le estoy poniendo a color un loro en medio de la selva, un jaguar y las frutas, por el contraste. Son obras muy ligadas a nuestras raíces, de dónde venimos. Yo creo que el artista siempre habla mucho de eso»

La artista es fiel a sus raíces: «Pinto muchas mujeres, no solamente por ser mujer, sino por el trabajo que tengo, en el cual estoy en contacto con muchas mujeres. Soy una leal admiradora del hogar en el que nací, de la mamá que tuve, entonces también creo que todo eso lo plasmo en mi obra».

Yo creo que el artista siempre refleja su vida, de alguna u otra forma, en su obra”, reflexiona.

Cuando Colombia viaja al mundo

Esa búsqueda de identidad también ha encontrado eco fuera de Colombia. Mercado recuerda que, durante una exposición en Tokio, las piezas que despertaron mayor interés fueron aquellas que representaban elementos profundamente vinculados con la cultura de su país.

“Las obras que más gustaron en Tokio fueron justamente las de las palenqueras, porque yo creo que en las exposiciones internacionales muchas veces llaman la atención las cosas que culturalmente resaltan en otras partes, lo que es diferente a lo que son ellos”, concluye.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla

Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.