Figura escultórica femenina sobre una base oscura, intervenida con una taza de acabado dorado que cubre la cabeza. La pieza forma parte de Escenarios domésticos, proyecto en el que Marianna Dellekamp transforma objetos provenientes de su archivo familiar para explorar la memoria y los vínculos afectivos con las pertenencias.

Escenarios domésticos: Marianna Dellekamp y la memoria de los objetos

Alejandro Mancilla Autor: Alejandro Mancilla Fecha:

El coleccionismo, la memoria y los enlaces afectivos que establecemos con los objetos ocupan un espacio en el arte de Marianna Dellekamp. Y no, no se trata del acto de acaparar, sino de, con nostalgia, reinventar esos objetos cotidianos y darles un nuevo significado.

Objeto de metal intervenido con cemento en Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp.
Objeto de metal intervenido con cemento, parte de Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp. Fotografía: Cortesía de Le Laboratoire.

Previo a la inauguración de su muestra Escenarios domésticos, platicamos con la artista sobre esa exploración hacia su propio archivo familiar, que transforma objetos que han perdido su función original para otorgarles una nueva existencia. A diferencia de otros proyectos en los que Dellekamp se aproximó a colecciones ajenas, Escenarios domésticos parte de objetos acumulados por su madre y su familia.

Memoria y coleccionismo

“Tengo muchos años trabajando con la memoria y con el coleccionismo. De alguna u otra forma, esos dos ejes siempre están en mi trabajo, quizás de forma separada en algún momento, y poco a poco se fueron uniendo, porque creo que los objetos dicen mucho de la memoria y de cómo estructuramos nuestra cabeza, por qué escogemos unos objetos sobre otros, por qué acumulamos objetos”, explica la artista.

Retrato de la artista Marianna Dellekamp, autora de la exposición Escenarios domésticos.
Retrato de Marianna Dellekamp, artista detrás de Escenarios domésticos. Fotografía: Cortesía de la artista. Crédito: Benjamín López Alcántara.

“En Escenarios domésticos creo que es la primera vez en mi trabajo que dejo de ver los objetos que coleccionan los otros para ver objetos que tenía yo acumulados, porque no voy a decir que eran objetos coleccionados por mí, sino recolectados por mi madre, por mi familia, pero que de alguna u otra forma habían perdido cierto sentido, cierta valía de funcionamiento, porque a lo mejor era una olla a la que le hacía falta una tapa o una tetera que ya no tenía sus tazas”, reconoce.

De acuerdo con el comunicado de la exposición, escrito por la curadora Tania Ragasol, Escenarios domésticos reúne obra escultórica, fotográfica e instalativa realizada a partir de la intervención y transformación de objetos utilitarios y decorativos provenientes del archivo familiar de Dellekamp. Tazas, teteras, soperas, bandejas y otros utensilios son modificados mediante materiales como cemento y cera de abeja.

Reconfigurando el escenario doméstico

Para Dellekamp, el proyecto implicó también una aproximación más personal a su propia obra: “Tratando de reconfigurar ese escenario doméstico que yo de alguna u otra forma recordaba, también por primera vez me doy un poco de libertad de meterme yo más en las piezas, a nivel quizás podríamos decir emocional, no nada más de cómo contemplo una serie. Cuando te explico cómo contemplo es cómo veo yo las series, cómo estructuro las series antes de empezar a trabajar. Y aquí fue un poco más juguetón y más de emociones también.”

«Escenarios domésticos es una forma de reconfigurar lo que con el tiempo se va transformando tanto en los objetos como en la memoria y en la vida misma.»

La transformación de los objetos encuentra un paralelo en la manera en que los recuerdos cambian con el paso del tiempo. “Para mí, Escenarios domésticos tiene mucho que ver con cómo se reconfiguran esos escenarios domésticos con el pasar de los años. Cómo esos objetos, igual que la vida misma, se van reestructurando”.

Tetera blanca intervenida con cemento en Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp.
Tetera intervenida con cemento, parte de Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp. Fotografía: Cortesía de Le Laboratoire.

Objetos que dejan de ser lo que eran

En la muestra, los objetos domésticos dejan atrás su utilidad cotidiana y son intervenidos para convertirse en otra cosa. La transformación no busca necesariamente devolverles aquello que perdieron, sino trabajar con esa utilidad de la que ya carecen: “¿Cómo reestructuras? ¿Cómo llenas esa cicatriz? ¿Cómo solucionas esa cicatriz de ese objeto para que siga funcionando?”, son parte de las preguntas que se plantea la artista. Ese interés está relacionado también con el apego hacia objetos cuyo valor no necesariamente es evidente para los demás.

“Para mí tiene mucho sentido esta parte de los objetos que guardas y no te puedes deshacer de ellos, porque quizás alguien que llegara a ese escenario doméstico o a esa casa diría: ‘Ay, eso es basura’. Pero para la persona que lo ha guardado tantos años, tiene una carga emocional por la cual no se puede deshacer de él.”

Incluso los objetos aparentemente más pequeños pueden funcionar como depósitos de experiencias personales: “Yo ahorita estoy parada enfrente de un gabinete. Tengo una cajita en mi librero que para mí es un gabinete de curiosidades. Y son puros objetos que a lo mejor mucha gente no entendería, pero que para mí tienen un momento, tienen una razón de existir por el momento en el que llegaron a mi vida.”

Cemento y cera

La elección de materiales en Escenarios domésticos responde, según Dellekamp, a las historias y sensaciones que busca articular. Su práctica comenzó en la fotografía y posteriormente se desplazó hacia la instalación y el objeto. “Yo vengo de la fotografía y luego de ahí pasé a la instalación y al objeto. Entonces, la elección de mis materiales siempre tiene que ver un poco con la historia que te quiero contar.”

Sopera de porcelana blanca y verde intervenida con cemento y sostenida por una pieza de vidrio.
Sopera intervenida con cemento y vidrio, parte de Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp. Fotografía: Cortesía de Le Laboratoire.

En el caso del cemento, ella explica: “Escojo el material y, para mí, en este caso escoger cemento tenía que ver con esta cosa de encapsular y dar algo mucho más rígido. Hablar de esa emocionalidad mucho más rígida que se da en las familias y cómo dentro de este cemento se guardan cosas. Ahí están, en este objeto, y están encapsuladas.”

Su acercamiento a la cera surgió, en cambio, de la materialidad que observó en el proceso de cera perdida. “En el caso de la cera, la verdad es que me fijé en ella por una cuestión visual, por cómo se trata la cera perdida para hacer escultura, y me enamoré no del proceso de la cera perdida, sino de su materialidad, de esta cera que tiene este tono rojo, que parece carne, que tiene una cosa muy visceral.”

Objetos y sensaciones

“Y esta parte visceral era la que me interesaba echar al asador, ¿ya sabes? Como poner la carne en el asador, pero poner ‘mi carne al asador’ de alguna forma.” La artista contrapone también las sensaciones producidas por ambos materiales.

“Esta materialidad mucho más táctil te da esa curiosidad de tocar lo frío del cemento, pero al mismo tiempo la cera no es este material frío. Podríamos decir que hay un material frío y un material cálido en cuanto a sensaciones. No que estén fríos y calientes, sino que estoy hablando de las sensaciones.”

Objeto, fotografía y reflejo

El espacio expositivo forma parte del modo en que Dellekamp concibe sus series. La artista explica que no piensa sus obras como conjuntos que simplemente terminan colocados de manera lineal sobre un muro.

“Cuando empiezo a ver cómo voy a montar, el espacio para mí es muy importante. Para mí las series nunca terminan en: ‘Ah, ya terminó la serie, la voy a colgar horizontalmente, tradicionalmente o linealmente’. Siempre tengo la necesidad de involucrarla con el espacio.”

En Escenarios domésticos, los espejos adquieren un papel central. El comunicado de Tania Ragasol señala como punto de partida conceptual Una y tres sillas (1965), de Joseph Kosuth, y la relación que la obra establece entre objeto, imagen y definición. Dellekamp retoma esa estructura desde su propia investigación sobre la memoria.

Objeto doméstico de metal intervenido con cemento en Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp.
Copa intervenida con cemento, parte de Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp. Fotografía: Cortesía de Le Laboratoire.

El reflejo como la representación de la memoria

“Aquí lo que he decidido hacer es usar el reflejo como una forma más de representación de esa memoria. Por eso decidí revisitar a [Kosuth] y ver esta idea de la representación de una silla, una silla y una silla. La descripción de una silla, la interpretación en imagen de una silla y el objeto mismo.”

En la exposición, esa relación se desplaza hacia el objeto físico, su fotografía y su reflejo. “En la serie, en la exposición, lo que el espectador se va a encontrar es el objeto físicamente, la representación fotográfica de ese objeto y la representación de la memoria de ese objeto, el reflejo de ese objeto en los espejos. Estoy usando el reflejo del espejo como una cosa furtiva, como funciona la memoria.”

La presencia del espectador completa temporalmente esa construcción:

“Te vas a ir contigo, tú te vas a volver parte de esa instalación con el espejo y el espejo al mismo tiempo está reflejando los objetos. Entonces, ya estás funcionando como una metáfora de esa memoria.”

El comunicado curatorial de Tania Ragasol plantea que la operación de Escenarios domésticos no consiste en restaurar los objetos a su condición original, sino en establecer un último diálogo transformador antes de “dejar ir”. Las intervenciones conservan huellas de aquello que los objetos fueron, pero al mismo tiempo desplazan su sentido hacia nuevas representaciones de la memoria.

Cartel de la exposición Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp en Le Laboratoire, CDMX.
Cartel de la exposición Escenarios domésticos de Marianna Dellekamp, presentada en Le Laboratoire, en la Ciudad de México. Imagen: Cortesía de Le Laboratoire.

Entre objetos heredados, fotografías, cemento, cera y reflejos, Escenarios domésticos aborda así las distintas vidas que pueden adquirir las pertenencias cuando dejan de cumplir su función cotidiana, pero permanecen vinculadas a una historia familiar. Como dice Dellekamp: “una forma de reconfigurar lo que con el tiempo se va transformando tanto en los objetos como en la memoria y en la vida misma”.

Visita Escenarios domésticos en Le Laboratoire, del 29 de agosto al 31 de octubre de 2026, en General León 56, San Miguel Chapultepec, CDMX.

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Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla

Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.