Espacio Valverde abrió en 2006 en la antigua portería de un edificio de la calle Valverde, en el centro de Madrid. Asela Pérez Becerril y Jacobo Fitz-James Stuart dirigen la galería, que durante dos décadas ha trabajado con artistas españoles de distintas generaciones y ha desarrollado proyectos fuera de sus salas, como Casa Leibniz. Actualmente presenta Juguemos a gato en un toro, una exposición de Sandra Val construida principalmente con esculturas de porcelana.
Perfil de la galería
Espacio Valverde abrió en 2006 en el número 30 de la calle Valverde. Asela Pérez Becerril y Jacobo Fitz-James Stuart aparecen identificados como fundadores en una entrevista que ambos concedieron en 2016 con motivo de Art Madrid. Cuatro años antes, Pérez Becerril había explicado que el proyecto comenzó a partir de un grupo de amigos que realizaban trabajos artísticos y necesitaban un lugar donde exponerlos. La galería ocupó la antigua portería de un edificio centenario y mantuvo allí su sede.
Pérez Becerril había crecido en contacto con la cerámica. Su madre dirigía una escuela dedicada a esta disciplina vinculada a la Institución Libre de Enseñanza, según contó la propia galerista. Fitz-James Stuart estudió Filosofía antes de trabajar como programador y diseñador. Es hijo de Jacobo Siruela, editor y fundador de Ediciones Siruel. En una entrevista de 2014 explicaba que su infancia había transcurrido entre la literatura, el arte de la colección familiar y su posterior interés por la cultura digital.
Asela Pérez Becerril y Jacobo Fitz-James Stuart han dirigido conjuntamente Espacio Valverde durante la mayor parte de su trayectoria. En 2014 vivían en el mismo inmueble de Valverde 30, unas plantas por encima de la galería. Las salas conservaban entonces la distribución y las dimensiones de la antigua portería.
Elena Alonso (Madrid, 1981) pertenece al grupo de artistas cuya relación con Espacio Valverde se remonta a los primeros años de su carrera. La artista, formada en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid, trabaja principalmente desde el dibujo y ha incorporado progresivamente objetos construidos y elementos relacionados con la arquitectura. En la galería presentó La tapadera en 2012 y Composición de lugar en 2013. Después llegaron Canto blando en 2016, Truco en 2019 y Fórmula en 2022.
En 2015, Fitz-James Stuart impulsó Casa Leibniz, un proyecto realizado durante la semana de ARCO en el Palacio de Santa Bárbara. La primera edición reunió obras de artistas jóvenes con textos escritos para la ocasión. En 2016 se celebró una segunda edición con trece galerías y veintitrés artistas nacidos mayoritariamente entre 1975 y 1985. Participaron también escritores y filósofos, entre ellos Félix de Azúa, Andrés Barba y Javier Gomá.
La galería continúa dirigida por Asela Pérez Becerril y Jacobo Fitz-James Stuart desde Valverde 30. En los últimos años ha participado regularmente en ARCOmadrid. En la edición de 2025 presentó, entre otros trabajos, un proyecto individual de Luis Vassallo (Madrid, 1981), pintor representado por Espacio Valverde desde 2013.
Por qué ir
Sandra Val (Tarragona, 1979) vive y trabaja en Madrid. Antes de estudiar Bellas Artes trabajó como escaparatista en España y Bélgica. En una entrevista de 2025 explicó que ese trabajo le proporcionó experiencia en la construcción de espacios y en la relación física entre estructuras tridimensionales y público. Posteriormente se graduó en Bellas Artes en la Universidad Complutense de Madrid y cursó allí el Máster en Investigación en Arte y Creación. Durante esa etapa comenzó a trabajar de manera continuada con porcelana.
En junio de 2025, CentroCentro, el espacio cultural del Ayuntamiento de Madrid instalado en el Palacio de Cibeles, inauguró Tres experiencias formales. La exposición reunía trabajos de Núria Fuster, Clara Montoya y Sandra Val y estaba comisariada por Miguel Cereceda, profesor de Estética y Teoría de las Artes en la Universidad Autónoma de Madrid y crítico de arte. Las tres artistas realizaron obras de nueva producción.
La instalación de Val cerraba el recorrido. Su punto de partida era el jardín y estaba relacionado con uno de los conceptos tratados en Naturaleza, Historia, Dios, el libro que el filósofo Xavier Zubiri publicó en 1944 y que Cereceda había utilizado como referencia para organizar la exposición.
Mientras aquella exposición seguía abierta en Madrid, el Museo Nacional de Cerámica y Artes Suntuarias González Martí de Valencia inauguró La erótica del tiempo. El museo estatal, instalado en el Palacio del Marqués de Dos Aguas, conserva colecciones dedicadas especialmente a la historia de la cerámica y las artes decorativas. La exposición de Val fue concebida específicamente para sus salas y estuvo abierta desde el 24 de septiembre de 2025 hasta el 11 de enero de 2026.
La erótica del tiempo estaba comisariada por Julieta de Haro, gestora cultural y directora artística de CentroCentro. Val presentó esculturas, instalaciones y piezas pictóricas. La porcelana aparecía junto al vidrio y otros materiales que ya había utilizado anteriormente. La exposición situaba así su trabajo contemporáneo dentro de un museo dedicado a la historia material y técnica de la cerámica.
Val había trabajado previamente con Espacio Valverde. En ARCOmadrid 2025 la galería presentó Agon, un proyecto suyo dentro de su participación en la feria. En septiembre de 2026 regresó a Valverde 30 con una exposición individual.
Juguemos a gato en un toro abrió el 10 de septiembre durante Apertura Madrid Gallery Weekend. El texto de la exposición está escrito por Claudia Rodríguez-Ponga (Madrid, 1982), investigadora y comisaria de arte contemporáneo. Rodríguez-Ponga es doctora en Artes por la Universidad de São Paulo y ha investigado las relaciones entre arte contemporáneo, magia y formas de conocimiento. Durante la apertura de la exposición presentó también en la galería su libro Pequeño Tratado de Arte y Magia.
La exposición parte del juego del gato, denominación utilizada en varios países para el tres en raya, y del toroide, una superficie geométrica cerrada con forma anular. El tablero rectangular del juego es trasladado a esa superficie. Rodríguez-Ponga señala en el texto escrito para la muestra que desaparecen así las esquinas y los bordes estables del tablero convencional.
Qué esperar
Juguemos a gato en un toro, de Sandra Val, ocupa actualmente Espacio Valverde. La porcelana es el material principal de las esculturas. Hay pequeñas piezas construidas mediante elementos superpuestos y estructuras que forman parte de los juegos planteados para la exposición.
El tres en raya proporciona una de las formas reconocibles. Sandra Val sustituye la superficie plana y delimitada del tablero por un toroide, una superficie cerrada con forma de anillo. Las fichas y las estructuras de porcelana se disponen sobre esta geometría.
Otras piezas remiten a componentes técnicos realizados con porcelana. El material ha sido utilizado como aislante en instalaciones eléctricas y otros dispositivos por sus propiedades físicas. Claudia Rodríguez-Ponga parte de esos antecedentes en el texto escrito para la exposición y los relaciona con las formas construidas por Val.
Las obras ocupan las habitaciones de la antigua portería de Valverde 30. El montaje mantiene visibles las divisiones del espacio y distribuye las esculturas en sus distintas estancias. La exposición utiliza la porcelana como material escultórico y como componente de las estructuras de juego.
Durante Apertura Madrid Gallery Weekend, Sandra Val y Claudia Rodríguez-Ponga mantuvieron un encuentro público en la galería sobre la exposición. El día anterior, Rodríguez-Ponga había presentado allí Pequeño Tratado de Arte y Magia.
Artistas representados
Qué hacer cerca
Espacio Valverde está en Valverde 30, entre Gran Vía y Malasaña. A pocos minutos, en Pez 27, se encuentra Cervantes y Compañía. La librería nació en 2012 y posteriormente se trasladó a este edificio de 1862. Además de literatura y ensayo, trabaja con poesía, novela gráfica y artes escénicas. Sus sótanos y otras dependencias acogen presentaciones, recitales y encuentros.
En Fuencarral 78 está el Museo de Historia de Madrid. Fue creado como museo municipal en 1929 y ocupa el antiguo Hospicio de San Fernando. Sus colecciones recorren la historia de Madrid desde el siglo XVI hasta comienzos del XX. El Ayuntamiento de Madrid reabrió el museo en 2014 después de una profunda remodelación. Abre de martes a domingo y la entrada es gratuita.
Para comer, Casa Macareno está en San Vicente Ferrer 44. Es una taberna de cocina española con barra y comedor. Abre para comidas y, de martes a domingo, continúa el servicio durante la tarde y la noche.
En la misma calle Valverde, en el número 28, se encuentra Zenith Caffè – Valverde. Está prácticamente al lado de la galería y abre desde las ocho de la mañana. Su carta está centrada en desayunos y brunch.









