La National Gallery de Londres se rinde ante la obra del pintor Francisco de Zurbarán. Desde principios de mayo y hasta el 23 de agosto de 2026, el icónico espacio alberga la primera gran exposición monográfica en el Reino Unido dedicada al maestro del claroscuro.
Zurbarán en la National Gallery: el maestro español del claroscuro llega al Reino Unido
Considerado un «gigante en la historia del arte español», Zurbarán fue uno de los grandes nombres del Barroco sevillano. Tanto, que hay una leyenda que cuenta que, tras ver su trabajo, el rey Felipe IV quedó tan asombrado que lo nombró «pintor del rey y rey de los pintores».

Por si quedaban dudas, Francisco de Zurbarán (1598–1664) es uno de los baluartes del Barroco español y del Siglo de Oro. En su particular obra convive el misticismo de la época con una austeridad y un realismo crudo que llevó a que algunas de sus pinturas fueran censuradas por el Santo Oficio en el siglo XVII.
La Inquisición, como un Gran Hermano del arte, vigilaba que la representación de las imágenes sagradas se ajustara a los dogmas sacros.
Además de reunir obras provenientes de importantes colecciones europeas y estadounidenses, la exposición también profundiza en la historia de algunas de las piezas más reconocidas de Zurbarán.

Las luces y sombras de Zurbarán
Los retratos de tamaño natural Asher y Joseph fueron de las primeras obras del pintor en llegar a Gran Bretaña y forman parte de la célebre serie Jacob y sus doce hijos. Esta obra estuvo guardada «bajo llave» por varios siglos, debido a su carga un tanto incómoda.
Algunos expertos en arte moderno insinúan que Zurbarán la pintó como un acto de rebeldía contra la censura, ya que a la religión oficial le molestaban esas referencias.
Oficialmente, en 1756, el obispo de Durham adquirió las 12 pinturas, en una historia que hoy recuperan especialistas de la National Gallery y de la Spanish Gallery del Auckland Palace.
La muestra también permite asomarse a la restauración realizada recientemente por el estudio de conservación del museo. Los especialistas restauraron el equilibrio entre luces y sombras de las pinturas antes de su exhibición, con un resultado que honra la obra sin alterar la hechura original.

Paradójicamente, la gran mayoría de la producción de Francisco de Zurbarán fue por encargo de la misma Iglesia, que exigía mantener los ideales de la Contrarreforma creada como respuesta al protestantismo para defender la fe de la institución. Sí, con la pequeña y delicada ayuda del Tribunal de la Santa Inquisición.
El “efecto Zurbarán”: el realismo barroco que sigue inspirando al arte contemporáneo
Si bien el legado del pintor extremeño estuvo integrado en los cánones de su época, también tiene ecos en el arte contemporáneo. El «efecto Zurbarán», adoptado de forma coloquial más allá de la academia para describir la ilusión óptica de muchos de sus trabajos, ha sido retomado por muchos artistas conceptuales y posmodernos. Dicha frase se refiere al realismo extremo que raya en lo escultórico y tridimensional.
Sí, su estilo austero también es considerado por algunos teóricos como una influencia del minimalismo y tiene que ver con que el artista optaba por lo esencial —Fumio Sasaki, autor de Goodbye, Things: El arte de vivir con lo esencial, estaría orgulloso—, eliminando fondos recargados y ornamentación innecesaria para concentrar la atención en el volumen, la luz y las formas geométricas de las figuras.
Su capacidad para convertir figuras sagradas en personajes profundamente humanos sigue vigente. Artistas como el canadiense Karel Funk tomaron nota de ello en su propia obra. ¿O qué decir de gran parte del arte visual y la fotografía que continúa recurriendo a las coordenadas que dejó el pintor? La permanencia de su influencia revela que sus conexiones con la modernidad están bien cimentadas.
Las obras de Zurbarán en la National Gallery
Esta muestra, inédita en Inglaterra, revela que el arte iberoamericano está pasando por un gran momento más allá del circuito hispanoparlante. La expo reúne 42 obras maestras, incluidas las icónicas Agnus Dei y Cristo crucificado, y fue organizada de la mano del Museo del Louvre y el Instituto de Arte de Chicago. Sin duda, un acontecimiento que reivindica la importancia de una figura como Zurbarán y de un arte emocional y vívido.

“Entra en el fascinante mundo del visionario pintor español Francisco de Zurbarán” es el slogan promocional de la National Gallery de Londres que invita a los viajeros a visitar una muestra en la que, además del arte religioso, abundan las naturalezas muertas y una serie de piezas donde el drama, el misterio, la luz y la espiritualidad se juntan en un gran marco que acerca a lo mundano una obra tan profunda como la vida misma.
Zurbarán murió en 1664, arruinado y casi olvidado, desplazado por los estilos más coloridos de su tiempo. Aunque siglos después su obra siga iluminando museos y miradas contemporáneas.
Conoce más sobre exposiciones y muestras en AW Magazine.
