Fernández-Braso ocupa unos 400 metros cuadrados en Villanueva 30, cerca del Retiro y del Museo Arqueológico Nacional. David Fernández-Braso dirige la galería y sus hermanos Miguel y Manuel son directores adjuntos. La familia conserva además el fondo de Guadalimar, revista de arte fundada por Miguel Fernández-Braso en 1975, junto con los libros, monografías y catálogos publicados desde los años de Rayuela.
Perfil de la galería
Miguel Fernández-Braso (Villanueva del Arzobispo, Jaén, 1940) llegó al arte a través del periodismo. Escribió sobre cultura en Pueblo y ABC y entrevistó a numerosos artistas españoles antes de abrir su primera galería. En 1971 fundó con Carmen Muro la librería-galería Rayuela en la calle Tutor de Madrid.
La primera exposición, Una proposición realista, reunió a cuatro autores que entonces tenían carreras muy diferentes: Alfredo Alcaín (Madrid, 1936), pintor y grabador que años después recibiría el Premio Nacional de Artes Plásticas; Alberto Corazón (Madrid, 1942-2021), artista y diseñador gráfico que participó activamente en la renovación del diseño español; Luis Gordillo (Sevilla, 1934), que en aquellos años trabajaba con una figuración próxima al pop; y José Orcajo (Segovia, 1948), pintor, ilustrador y dibujante. Rayuela se trasladó posteriormente a Claudio Coello.
En 1975, Fernández-Braso fundó Guadalimar. La revista aparecía cada dos meses y durante veintisiete años publicó información sobre exposiciones, entrevistas, crítica y números dedicados a artistas concretos. El número 10 fue secuestrado por orden judicial después de publicar un dosier sobre erotismo, arte y política, un episodio que el propio Fernández-Braso recordó décadas después en una entrevista con El País.
En 1980 abrió la galería Juan Gris, llamada así por Juan Gris (Madrid, 1887-Boulogne-sur-Seine, 1927), uno de los principales pintores españoles vinculados al cubismo y contemporáneo de Picasso y Braque. Carmen Muro continuó al frente de Rayuela mientras Fernández-Braso concentraba allí su trabajo como galerista y mantenía su actividad editorial.
En 2011 abrió Fernández-Braso en Villanueva 30. David Fernández-Braso asumió la dirección y sus hermanos Miguel y Manuel se incorporaron como directores adjuntos. La primera exposición estuvo dedicada a Pablo Palazuelo (Madrid, 1916-Galapagar, 2007), pintor y escultor cuya abstracción geométrica había ocupado durante décadas un lugar central en el arte español de posguerra.
Por qué ir
Una particularidad de Fernández-Braso está en los documentos que ha producido y conservado durante más de cincuenta años. Revistas, libros y catálogos permiten volver a entrevistas y exposiciones realizadas cuando algunos artistas que hoy ocupan los museos españoles estaban todavía en mitad de sus carreras.
En 1978, Ediciones Rayuela publicó La realidad en Antonio López García, escrito por Miguel Fernández-Braso. Antonio López (Tomelloso, 1936) tenía entonces 42 años. El pintor y escultor manchego llevaba dos décadas trabajando a partir de modelos, interiores, objetos y vistas de Madrid, pero todavía faltaban años para las grandes exposiciones que le dedicarían instituciones como el Museo Reina Sofía y el Museo Thyssen-Bornemisza. El libro, de 107 páginas, repasaba su formación, su trabajo y las exposiciones realizadas hasta ese momento. La prensa de la época lo presentó como el primer estudio extenso dedicado al artista.
Guadalimar permite seguir también a artistas que trabajaban desde posiciones muy distintas. Pablo Palazuelo investigaba las posibilidades de la geometría; Antonio Saura (Huesca, 1930-Cuenca, 1998), fundador del grupo El Paso, había desarrollado desde los años cincuenta una pintura dominada por figuras humanas deformadas y una paleta muy reducida; y Eusebio Sempere (Onil, Alicante, 1923-1985) trabajaba con geometría, luz y efectos ópticos. La revista publicó entrevistas, textos y números monográficos sobre ellos.
Ese archivo puede consultarse actualmente a través de Fernández-Braso. Incluye números de Guadalimar, los Cuadernos Guadalimar dedicados a un solo artista, libros publicados por Rayuela y catálogos vinculados a las exposiciones de la familia.
Qué esperar
Elena Goñi (Pamplona, 1968) presenta su primera individual en Fernández-Braso con pinturas realizadas entre 2024 y 2026. Antes de estudiar Bellas Artes en la Universidad de Salamanca, Goñi pasó por la Escuela de Artes y Oficios de Pamplona. Allí fue alumna de Isabel Baquedano (Mendavia, Navarra, 1929-Madrid, 2018), pintora que durante décadas enseñó dibujo y pintura en Pamplona, y de Juan José Aquerreta (Pamplona, 1946), autor de retratos, interiores y paisajes que recibió el Premio Nacional de Artes Plásticas en 2001. Goñi terminó la carrera en 1993. En 2000 ganó la primera edición del Premio ABC de Pintura y dos años después obtuvo una beca del Ministerio de Cultura para trabajar en el Colegio de España de París.
Las pinturas expuestas parten de personas y espacios próximos a la artista. Goñi aparece en algunos cuadros, pinta a personas de su entorno y utiliza su propio estudio como escenario. Las figuras no proceden de encuentros fortuitos: la pintora prepara su posición y decide previamente cómo ocuparán el espacio del cuadro.
El texto del catálogo está escrito por Estrella de Diego (Madrid, 1958), catedrática de Historia del Arte de la Universidad Complutense de Madrid, crítica, escritora y miembro de la Real Academia de Bellas Artes de San Fernando. Dos cuadros de esta exposición acaban de recibir el Premio Apertura 2026 de la Comunidad de Madrid: Autorretrato con Beatriz (2026) y Pendientes (2025). El premio, dotado con 15.000 euros, supone la adquisición de las obras para la colección del Museo Centro de Arte Dos de Mayo (CA2M), museo de arte contemporáneo de la Comunidad de Madrid situado en Móstoles.
Artistas representados
Qué hacer cerca
En la plaza de Colón se encuentra Julia, la cabeza de doce metros de altura que Jaume Plensa (Barcelona, 1955) realizó en 2018 por encargo de la Fundación María Cristina Masaveu Peterson. La escultura está hecha con resina de poliéster y polvo de mármol blanco a partir del rostro escaneado de una niña de San Sebastián. Fue concebida específicamente para el pedestal de la plaza y permanecerá allí, al menos, hasta diciembre de 2026.
Otra posibilidad es la Fundación Juan March, en Castelló 77. La sede fue inaugurada en 1975 en un edificio proyectado por el arquitecto José Luis Picardo. Sus exposiciones temporales se acompañan de conciertos y conferencias, y la institución conserva una biblioteca especializada que incluye fondos de arte contemporáneo, música, teatro y las bibliotecas personales de Fernando Zóbel y Julio Cortázar. La entrada es gratuita.
A partir del 7 de octubre puede añadirse la Fundación María Cristina Masaveu Peterson, en Alcalá Galiano 6. El centro permanece cerrado hasta el 6 de octubre y reabre con Colecciones Masaveu. Arte textil, una exposición de más de ochenta obras fechadas entre el siglo XV y la actualidad. La selección incluye trabajos de Sonia Delaunay, Magdalena Abakanowicz, Sheila Hicks, Joan Miró, Josep Grau-Garriga y Aurèlia Muñoz. La entrada es gratuita.
Para comer, La Bien Aparecida está en Jorge Juan 8, a pocos minutos de Fernández-Braso. El restaurante de Paco Quirós toma su nombre de la patrona de Cantabria y buena parte de la carta procede de la cocina cántabra: anchoas del Cantábrico, rabas de calamar, cachón guisado en su tinta y otros platos elaborados con pescados y mariscos. En la Guía Repsol 2026 figura con un Sol.









