La Ribeira Sacra: piedra, bosques, vino y la paz de los monasterios

Fecha:

La Ribeira Sacra es uno de esos destinos al que uno quiere viajar tanto por lo que se observa y se disfruta (paisajes dramáticos, arte e historia y gastronomía) como por lo que solo se percibe cuando el ruido queda atrás. El silencio, a veces levemente interrumpido por los cantos de los pájaros o el movimiento de las ramas de los bosques, te explica por qué durante siglos fue el destino de anacoretas y monjes que buscaban allí el espacio idóneo para la contemplación.

Vista general de los cañones del Río Sil desde el Mirador de Cabezoás. Fotografía: Gonzalo Sánchez.

Este territorio que agrupa 26 municipios al sur de la provincia de Lugo y al norte de la de Ourense en Galicia, España, se encuentra excavado entre los cauces de los ríos Miño, Sil, Cabe y Bibei que han configurado un paisaje de cañones en los que crecen castaños y robles típicos del bosque atlántico. Por ejemplo, en las laderas se contempla una agricultura de vino en bancales que produce algunos de los caldos más interesantes del noreste peninsular.

Además, la zona conserva alguno de los ejemplos de arquitectura románica monacal vinculados a la regla benedictina más importantes de la península, y quizá de Europa, y cuyas huellas perduran hoy en la cultura de sus habitantes.

En este viaje tomaremos como base el monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil, y recorreremos carreteras para las que se necesita pericia, subiremos a miradores no aptos para personas con miedo a las alturas y nos asomaremos a los restos de piedra que construyeron aquellos cenobitas.

Vista de viñedos en la Ribeira Sacra. Foto: Cortesía Xunta.ga

El Monasterio de Santo Estevo y los anillos mágicos

Llegamos al Monasterio de Santo Estevo de Ribas de Sil por la tarde. La carretera desciende entre curvas y bosques de castaños y robles que, aunque es primavera, despliegan los tonos rojizos de un otoño temprano. La curva que se abre al impresionante conjunto que fuera cenobio benedictino nos introduce en uno de los complejos mejor preservados.

Detalle del claustro de los Caballeros del Monasterio de Santo Estevo. Fotografía: Gonzalo Sánchez.

Situado en el pequeño concejo de Nogueira de Ramuín, el edificio conserva fragmentos de estilo románico, gótico, renacentista y barroco. El monasterio cuenta con tres claustros principales: el de los Obispos, el de la Portería y el de la Cocina. Y todo el conjunto, incluida la iglesia parroquial que se encuentra a su costado (cuya visita tiene un coste de 2 euros), nos recuerda una antigua leyenda medieval.

La leyenda de los nueve obispos

A comienzos del siglo X, nueve obispos se retiraron al cenobio dejando atrás prebendas y privilegios para dedicarse al rezo y la contemplación. Tras su muerte, fueron enterrados en la iglesia y sus anillos transformados en reliquias milagrosas que curaban enfermedades, lo que favoreció la llegada de peregrinos y, por ende, la riqueza del monasterio.

Una leyenda que ha vivido una curiosa casi confirmación ya que en una reciente restauración se encontró una bolsa con cuatro de estos supuestos anillos milagrosos y un manuscrito que rezaba “Estos cuatro anillos son de los que quedaron de los nueve Santos Obispos. Son los que han quedado. (sic) Los demás desaparecieron. Por ellos se pasa agua para los enfermos y sanan mu[chos]”.

Claustro de los Caballeros del Monasterio de Santo Estevo. Fotografía: Gonzalo Sánchez

Hoy el conjunto es Parador Nacional. El hotel cuenta con 77 habitaciones, un spa y un restaurante. La nuestra, una doble estándard, sí nos recordaba la austeridad monacal, con sus ventanas de piedra abiertas al paisaje frondoso del bosque aunque, como les pasa aún a algunos paradores, precisan de ciertas actualizaciones para hacer aún más agradable la estancia. En el restaurante puedes encontrar ejemplos de la gastronomía de la zona como las verduras (unos ricos puerros a la brasa), los mariscos (si es temporada, unos berberechos es una perfecta opción) y una carta de vinos breve pero interesante para darte un primer homenaje con la denominación Ribeira Sacra.

San Pedro de las Rocas

La sinuosa y angosta carretera que conduce desde Esgos a San Pedro de las Rocas es un catálogo del paisaje de la zona. Bosques frondosos, curvas y riachuelos que estos días se rompen en pequeñas cascadas. Hemos elegido este primer destino porque aquí se produjo uno de los momentos fundacionales del arte románico.

Interior de la iglesia rupestre del Monasterio de San Pedro de Rocas con sus tres naves. excavadas directamente en roca natural. Fotografía: Gonzalo Sánchez


Un monasterio excavado en la piedra

San Pedro está considerado el conjunto más antiguo de los monasterios de la Ribeira Sacra. Hoy mantiene tres naves excavadas en la roca y se pueden observar una serie de sepulcros antropomorfos esculpidos en el suelo.

1. Sacra Altar del Monasterio de San Pedro de Rocas. 2. Vista lateral de Monasterio de San Pedro de Rocas. 3. Vista de la espadaña del campanario de Monasterio de San Pedro de Rocas. Fotografía: Gonzalo Sánchez.

En la iglesia se conservan algunos frescos del siglo XII que representan un mapamundi del territorio conocido hasta entonces. Junto al conjunto monumental se encuentra el Centro de Interpretación de la Ribeira Sacra, muy interesante (y gratuito), donde podremos entender cómo era la vida monástica en la Edad Media y cómo muchos de los oficios necesarios para el mantenimiento del cenobio y sus tierras aledañas se han conservado en la historia gallega hasta épocas recientes.

Santa Cristina de Ribas de Sil

Vista general del Monasterio de Santa Cristina de Ribas de Sil. Fotografía: Gonzalo Sánchez.

El antiguo cenobio de Santa Cristina de Ribas de Sil tiene su origen en el siglo X y está considerado una de las joyas del románico situado en un paraje natural en la cuenca del Sil. El conjunto (cuya visita tiene un coste de 2 euros) comprende la iglesia de cruz latina de una nave y tres ábsides. Además, cuenta con un campanario y restos del claustro. El monumento está situado en un entorno declarado bien de interés cultural.

Miradores sobre la Ribeira Sacra

Rodeado de castaños, si visitan la zona en época de recogida recuerden que les pertenecen a los vecinos del concello y que es uno de sus modos de vida. En los pueblos de la comarca podrán encontrar productos de este fruto que aún hoy se emplea como base fundamental de guisos y para la fabricación de la harina con la que se hornean los famosos bicas de castaña o los pasteles de San Martiño. En los alrededores, a solo unos pocos kilómetros, por una carretera en la que nos sorprende un banco de niebla que atravesamos rápidamente, llegamos a los miradores de Cabezoás y de Madrid sobre el río Sil. Aquí el paisaje se entiende desde la altura y observamos a lo lejos los bancales de los viñedos.

La viticultura heroica de la Ribera Sacra

En la Ribeira Sacra, el trabajo ancestral del vino se conoce como viticultura heroica. Esta técnica está definida por pendientes que superan con frecuencia el 30 o incluso el 40 por ciento y por la organización del terreno en bancales de piedra y una fuerte fragmentación parcelaria. Este modelo tiene su origen en las comunidades monásticas que organizaron el territorio desde la Edad Media, y ha permitido mantener el cultivo de la vid en las laderas del Sil y del Miño, estableciendo una relación directa entre topografía, esfuerzo humano y continuidad agrícola que define el paisaje y se traduce en vinos de gran carácter. Entre las variedades más cultivadas destacan la Mencía en tintos y la Godello y la Albariño en blancos.

Cata entre bancales en Alma Das Donas

Si viajas por esta zona, visita Alma Das Donas. Situada en una ladera con orientación sur y suroeste y muy cercana al río, se halla en un microclima específico que favorece el desarrollo de sus cepas de más de 50 años. Puedes visitarla a partir de marzo, hacer un recorrido por los viñedos y una cata de tres vinos con una duración aproximada de una hora y un coste de 20 euros.

En esta parte, se puede hacer un recorrido por los viñedos y una cata de tres vinos. Fotografía: Jesús Álvarez/Unsplash

Para los amantes del queso, una de las mejores opciones es visitar la localidad de Chantada, Lugo. Además de su imponente patrimonio arquitectónico y artístico, la villa alberga la quesería Airas Moniz, que ha producido, según los expertos del Salon de Gourmets, el mejor queso azul de España, el Savel. Este proyecto gastronómico nació de una ruptura drástica.

Sus impulsores decidieron emplear ganadería de pastoreo con una raza, la Jersey, con cuya leche cruda elaboran esa delicia y cuentan con visitas organizadas para conocer a los animales, el proceso de elaboración y puedes optar por una degustación en una cata al final de la misma con un coste de 48 euros. Y si además vuestra visita al concello coincide con los días 5 o 21 del mes, podréis encontrar los mejores productos de la zona en el mercado agroalimentario.

Lado, alta cocina joven en el rural orensano

Fachada del restaurante Lado.
Fachada del restaurante Lado, en el rural ourensano. Foto: Cortesía de Lado.

Abandonamos el dramático paisaje de la Ribeira Sacra de castaños, robles y monasterios para tomar un desvío hacia el Parque Natural Baixa Limia-Serra Do Xurés. Son casi dos horas (unos 150 kilómetros) desde Santo Estevo y es un entorno de 30.000 hectáreas con una media de altitud de 1000 metros sobre el nivel del mar en el que conviven corzos, águilas reales y otras muchas especies de mamíferos y aves y las famosas piedras cabaleiras, bolos graníticos de origen glaciar.

En uno de sus municipios, Muiños, se encuentra Lado Restaurante, un proyecto joven que muestra el camino que está desarrollando la nueva cocina gallega. Después de triunfar en Lugo, sus impulsores, Borja Piñeiro y Elia Pereira decidieron regresar al entorno rural ourensano para reabrir su restaurante dentro de Casa As Fontes, la antigua residencia familiar reconvertida ahora en un pequeño local de 14 plazas.

Menú del Restaurante Lado.
Plato del Restaurante Lado. Foto: Cortesía Lado.

La propuesta consiste en dos menús que cambian según la temporada y el mercado: Brétema, de 8 pases y Lado, de 14 pases. Ambos constituyen un recorrido por las raíces de la tierra gallega, producto de cercanía de la sierra y un tratamiento delicado de las técnicas y las cocciones.

Un menú inspirado en la tierra gallega

En su carta destacan la filloa de richada y col, el tomate rosa deshidratado y confitado con crema agria y aceite de romero limón, un delicado carpaccio de mar con alga codium y fresa o el gallo de Mos (raza autóctona gallega) acompañado de manzana, apio y trigo. Los postres, a cargo de Elia, proponen un viaje entre lo fresco de las frambuesas con kéfir y vainilla o el clásico pain perdu con crema de miel y haba tonka. Los menús tienen un precio de 50 y 75 euros respectivamente (bebidas aparte).

Retrato de Elia Pereira y Borja Piñero de Lado, el restaurante.
Elia Pereira y Borja Piñeiro, impulsores de Lado Restaurante. Cortesía de Lado.

Más allá de la cocina, Lado encaja con esa idea de viaje pausado al norte interior de Galicia: una comida larga, el olor a madera húmeda y la sensación de haber encontrado un lugar ajeno al ruido. Porque viajar en Galicia también consiste en cuándo abandonar la ruta principal.

Explora más viajes en AW magazine.

Urbano Hidalgo
Urbano Hidalgo
Urbano Hidalgo es licenciado en Historia de América, periodista y editor con más de 25 años frente a las pantallas intentando entender y contar el mundo desde el asombro. Los últimos años formando parte de la familia Condé Nast con varios títulos a su cargo (WIRED en Español, GQ México, Vanity Fair México, Vanity Fair España). Vive entre España y México, cree en la edición como forma de pensamiento, en tratar de hacer buenas preguntas y en que las historias se justifican por sí mismas. Hoy impulsa Art Weekends y convive con dos teckels mexicanos que le recuerdan cada día que la curiosidad también es instinto.

Comparte en redes

No hemos podido validar tu suscripción.
Gracias por suscribirte! Recibirás un email de confirmación.

Newsletter

spot_imgspot_img

Popular

Historias relacionadas
sigue Leyendo

Sergio Arau: “Cuando empecé a pintar luchadores me sacaron de las galerías»

El artista está presente en el Museo André Breton en París, en una exposición de Leonora Carrington con tres piezas de luchadores.

La obra de Zurbarán llegá a la National Gallery de Londres con histórica exposición

La muestra inédita reúne algunas de las mejores obras del pintor español, procedentes de todo el mundo.

CODOO STUDIO: drama y diseño contemporáneo en tiempos de espacios neutros

El estudio español entiende el interiorismo como una experiencia emocional con teatralidad y nostalgia.

«México: ruta y destino» en el MUNAL: el arte que construyó una imagen idílica

Obras y objetos icónicos del arte mexicano dialogan en una muestra que explora la diversidad cultural y el territorio.