“En la Patagonia, el único que corre es el viento”. Esta coloquial frase acuñada en la región representa bien el espíritu de tranquilidad que rodea Tierra Patagonia, el refugio de lujo enmarcado por el conjunto de montañas conocido como Torres del Paine, reserva de la biosfera de la UNESCO y marco de una escapada tan aventurera como relajada.

Los paisajes, modelados por la actividad glaciar durante la Edad de Hielo, reflejan el carácter sereno de una región donde pampas, lagos turquesa y bosques poblados por cóndores, pumas y ñandúes conviven con una de las propuestas hoteleras más singulares de Sudamérica. Un encuentro improbable entre el confort controlado y una vida salvaje que nunca se ha detenido.
Una Patagonia más allá de las postales
El abanico de posibilidades que ofrece Tierra Patagonia también conserva esa dualidad. La estancia adapta sus excursiones al estado de ánimo del visitante, para descubrir distintas caras del Parque Nacional y sus alrededores, desde los senderos legendarios que conducen a la Base Torres hasta paisajes menos transitados como Sierra Baguales, donde la geología revela una Patagonia completamente diferente a la de los folletos turísticos.

En el lugar se pueden realizar caminatas que atraviesan antiguos territorios aonikenk —también conocidos como Tehuelches del Sur: cazadores-recolectores que habitaron alguna vez la zona—, rutas en bicicleta entre estepas y bosques de lengas, navegaciones frente al glaciar Grey, cabalgatas junto a residentes y recorridos que invitan a descubrir humedales rebosantes de vida o formaciones geológicas irreales. El paseo permite apreciar de cerca el glaciar Grey, una masa de hielo de seis kilómetros de ancho que emerge hasta 30 metros sobre el agua.
El espacio propone excursiones que exploran la faceta más aventurera del viaje. Entre ellas, destaca Puma Pursuit, una jornada guiada por expertos enfocada en el avistamiento del puma patagónico.
Aquí, la paciencia, la observación y un poco de fortuna pueden culminar con el avistamiento frente a frente del felino. La experiencia puede estar llena de emoción y algunos sobresaltos.
Cuatro estaciones en un solo día
A la llegada, el equipo del hotel diseña un programa personalizado de excursiones según los intereses de cada huésped, permitiendo recorrer la región a medida, ya sea siguiendo la llamada de la aventura o entregándose al placer de contemplar el paisaje y recorrer la zona cruzando sus puentes y escalando las pendientes.
El clima de la región puede ofrecer la experiencia de vivir cuatro estaciones en un mismo día, por lo que incluso en jornadas soleadas conviene llevar ropa abrigada.

Un refugio integrado al paisaje
El complejo está ubicado en la Patagonia chilena, junto al Parque Nacional Torres del Paine. Para llegar, la ruta habitual pasa por Santiago, principal puerta de entrada internacional a Chile, conectada con vuelos procedentes de las principales ciudades del mundo.
Creado por la familia chilena Purcell, también responsable de Ski Portillo en la cordillera de los Andes, Tierra Patagonia es heredero de un legado vinculado a los paisajes de montaña y al turismo de aventura. Esa experiencia acumulada a lo largo de varias generaciones se refleja en una propuesta que combina arquitectura integrada al paisaje, excursiones inmersivas, gastronomía basada en productos locales y un recorrido de bienestar diseñado para conectar con el ritmo pausado de la región.
El hotel, integrado naturalmente al retrato del Parque Nacional a orillas del lago Sarmiento, se asienta con su diseño serpenteante. La idea es formar parte del entorno sin competir con él.
Los arquitectos Cazú Zegers, Rodrigo Ferrer y Roberto Benavente concibieron el lodge como un punto sin fronteras entre el viajero y el entorno local. La madera de lenga procedente de bosques gestionados de forma sostenible da forma a una geometría que pareciera haber sido esculpida por el viento patagónico millones de años atrás.

El resultado es una combinación equilibrada de arquitectura, artesanía y obras comisionadas a creadores locales. El diseño abraza la simplicidad y la funcionalidad, privilegiando materiales sostenibles y el trabajo artesanal como homenaje tanto a la creatividad humana como al paisaje patagónico. Gran parte de la obra está a cargo de las artistas, fotógrafas e interioristas chilenas Alexandra Edwards y Carolina Delpiano.
En el interior destacan los espacios amplios, la abundante luz natural y un bar circular con decoración artesanal que invita a la conversación. Un vistoso mapa de la Patagonia domina el espacio y funciona como referencia para planificar las excursiones por la región. Los sours de Calafate elaborados con licor de bayas de producción local en el bar son la invariable recomendación.
Gastronomía con identidad patagónica
La propuesta gastronómica combina la tradición patagónica con una ejecución contemporánea. Para ello recurre a ingredientes provenientes de productores locales y comunidades vecinas. La punta de ganso Angus grillada, demi-glace, pavé de papas, setas provenzal y espinaca a la crema y el Pulpo grillado con mini ensalada, gajos de naranja y crocante de tapioca son solo un par de los platillos que destacan de la carta.
Las habitaciones de Tierra Patagonia
El lugar cuenta con 40 habitaciones creadas con un diseño con referencias ad hoc a la cultura de la Patagonia. Quienes viajan con la intención de desconectarse por completo encontrarán aquí motivos suficientes para quedarse. De hecho, una estancia de al menos cinco días permite apreciar con mayor profundidad todo lo que Tierra Patagonia puede ofrecer.

La inmersión en el descanso continúa en el spa Uma —’agua’ en lengua aymara—, un espacio con sauna, piscina y una bañera de hidromasaje al aire libre desde donde contemplar el paisaje patagónico y donde además se puede fumar por si lo necesitas.

Muy cerca está el Humedal La Vega, dentro de la Estancia Vega Castillo, donde algunos visitantes veraniegos han logrado avistar hasta 40 especies de aves en un solo día. Y sí, siempre es una buena idea quedarse un poco más. En la Patagonia, después de todo, el único que corre es el viento
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