Los museos también tienen su día. El Día Internacional de los Museos se celebra cada 18 de mayo desde 1977, y fue creado por el Consejo Internacional de Museos (ICOM), quien instituyó esta fecha durante la Asamblea General del organismo celebrada en Moscú ese mismo año.

El origen del Día Internacional de los Museos
Aunque la idea llevaba ya varias décadas rondando: desde 1951, durante una reunión del ICOM, se discutía la necesidad de destacar la relevancia cultural y social de estos espacios.
Y la verdad, como que se estaban tardando… apenas unos 2,000 años. Porque el primer museo de la historia del que se tiene registro data de alrededor del año 530 a.C.: el Museo de Ennigaldi-Nanna, en lo que hoy es Irak. Sí, desde entonces la humanidad ya andaba guardando objetos importantes para explicar quiénes éramos.
El objetivo de nuestro moderno Día Internacional de los Museos sigue siendo necesario: concienciar sobre el papel fundamental de los museos como herramientas para el intercambio cultural, la promoción de la paz, la comprensión mutua y el enriquecimiento de las diversas culturas del planeta.
Ideas muy setenteras, sí, pero que siguen teniendo sentido en plena era digital, incluso cuando hoy el intercambio cultural también ocurre a través de redes sociales, plataformas de streaming y la posibilidad de ver cualquier obra de arte desde el celular en tiempo real. Porque aunque internet democratizó muchísimo el acceso a la cultura, hay algo que todavía no puede replicar del todo: la experiencia física de estar frente a una pieza que sobrevivió por siglos.

Por qué los museos siguen siendo importantes
Y quizá ahí está la clave de por qué los museos siguen importando. Ya no son solamente esos lugares silenciosos donde alguien te pide bajar la voz o no acercarte demasiado a una pintura. Hoy también compiten contra TikTok, Netflix, Instagram y el algoritmo. Y aun, son una pieza necesaria en la maquinaria de la cultura y el arte.
El propio ICOM ha insistido en años recientes en que los museos «deben ser espacios mucho más vivos, abiertos y conectados con las problemáticas actuales: cambio climático, inclusión, comunidades indígenas, memoria histórica, inteligencia artificial y hasta salud mental».
Y eso explica por qué hoy existen museos de prácticamente todo. Porque al final un museo no deja de ser una cápsula de aquello que una sociedad considera digno de recordar. Por supuesto que el arte, moderno, clásico, contemporáneo o popular, es la pieza sin la que el rompecabezas no queda completo.

Museos uniendo un mundo dividido
Este 2026 el tema del Día Internacional de los Museos es “Museos uniendo un mundo dividido”. Nada casual el nombre, considerando que vivimos en una época donde la conversación pública muchas veces parece más un escenario de batalla y división más que de diálogo.
El ICOM plantea que «los museos siguen siendo de los pocos espacios públicos donde todavía es posible encontrarse con otras historias, otras memorias y otras formas de ver el mundo sin que un algoritmo decida primero qué queremos escuchar». Y eso, en tiempos de polarización y desinformación, es bastante valioso.
Porque los museos no están para borrar diferencias —ni tendría sentido—, sino para ayudarnos a entenderlas. Funcionan como puentes entre generaciones, culturas y comunidades; lugares donde una pieza arqueológica, una fotografía o incluso una instalación contemporánea pueden abrir conversaciones sobre migración, identidad, memoria, justicia o paz.
Además, el tema de 2026 también acompañará el 80 aniversario del ICOM, una institución que desde hace décadas insiste en que los museos deben ser espacios abiertos, accesibles y socialmente útiles, no solamente edificios bonitos llenos de vitrinas.

A través del Día Internacional de los Museos, el ICOM también ha respaldado desde 2020 los Objetivos de Desarrollo Sostenible de la ONU, alineando cada edición con distintas metas globales. Para 2026, el enfoque se relaciona especialmente con tres objetivos: el ODS 10, que busca reducir las desigualdades; el ODS 16, enfocado en promover sociedades pacíficas, justas e inclusivas; y el ODS 17, que impulsa alianzas para alcanzar esos objetivos comunes. Suena muy institucional, claro, pero aterrizado significa algo bastante simple: usar la cultura como herramienta para entendernos un poco mejor.
