Los cinco integrantes de Zoé frente a una pantalla con el arte de Memo Rex Commander (Revisitado).

Zoé: Memo Rex, una pintura, una galaxia y veinte años de música

Alejandro Mancilla Autor: Alejandro Mancilla Fecha:

¿Qué sucede con unos artistas dos décadas después de crear un disco emblemático? Antes del auge del indie en México y después de la muerte del indie (y de los discos completos) en México (y en el mundo material), Zoé plantó su huella en un mundo alternativo que no necesariamente se va a extinguir mientras queden soldados en pie. El próximo 17 de diciembre de 2026, la banda lanzará Memo Rex Commander y el Corazón Atómico de la Vía Láctea (Revisitado), una celebración de los 20 años del álbum con nuevas versiones a cargo de artistas como Sessa, Meme del Real, Los Mirlos, Portugal. The Man y Los Bunkers.

Art Weekends platicó con Sergio Acosta, guitarrista del grupo, sobre este regreso al universo del disco, las reinterpretaciones de sus canciones y el arte que le sigue dando identidad 20 años después.

Sergio Acosta, guitarrista de Zoé, sentado en un sillón negro frente a una pantalla con imágenes de la banda.
Sergio Acosta habla sobre las reinterpretaciones que celebran los 20 años de Memo Rex Commander. Foto: Toni François / Cortesía de OCESA Seitrack.

A 20 años, ¿cómo percibes aquel momento en la historia de Zoé?

Tienen que llegar este tipo de eventos para caer en cuenta de cuántos años han pasado. Son 20 años de este álbum y es cierto que, por alguna razón, se ha vuelto uno de los más significativos de la banda en la memoria de la gente y en la historia de la música alternativa en México. Me encanta saber que, pese a los años, la gente lo sigue abrazando, lo sigue escuchando y sigue conectando con esas canciones.

¿Cómo surgió la idea de celebrar estos 20 años con una convocatoria de artistas de diferentes circuitos?

Yo había hecho ya un par de revisited que fueron una iniciativa mía también en ese entonces. Primero con Reptilectric y después con Prográmaton. Estos dos álbumes los hice en colaboración con mi amigo Damián Romero, que es quien hace MUTEK en México. Aparte de ser mi amigo, para mí tiene una cultura musical impresionante. Siempre hemos compartido música. Esos dos primeros revisitados eran de una etapa de Zoé en la que no parábamos, siempre estábamos haciendo cosas, y los abordé de una manera mucho más experimental. Quizás también por eso colaborar con Damián fue importante.

¿Cómo fue la curaduría o la tarea para los artistas? Están ahí lo mismo grupos y artistas latinoamericanos nuevos, que Meme de Café Tacvba…

La premisa era que cada artista invitado tuviera absoluta libertad de hacer y deshacer. Les pasábamos las pistas y podían hacer desde un remix para pista de baile, utilizando nada más la voz o algún instrumento, hasta no usar nada y reinterpretarla de cero. Aunque son discos que me gustan mucho, es cierto que son muy experimentales, al punto de que hay canciones que ni reconoces, para ser honesto. Hay ciertas versiones de gente de electrónica experimental en las que casi ni reconoces el tema original. No quise nombres, sino gente que realmente pueda aportar algo.

¿Entonces hay más respeto, digamos, a las versiones originales?

Sí, en esta ocasión quería que las canciones se respetaran, en el sentido de que la composición estuviera ahí para que el escucha, el fan, tuviera la oportunidad de volver a conectar emocionalmente con la canción. Sin irme a lo abstracto: quería que realmente la volvieran a vivir y que quien la reinterpretara la hiciera suya, pero nos hiciera conectar otra vez con la composición.

El disco original también es muy conceptual, desde el nombre hasta el diseño. En ese sentido, el trabajo de Iván Krassoyevitch es muy revelador. ¿Cómo fue su selección como artista?

Iván es amigo nuestro desde hace muchísimos años, inclusive antes de que fuera artista, te lo puedo decir. Lo conocemos desde hace mucho. Quien siempre ha estado cien por ciento involucrado en las portadas de Zoé no es la disquera, es León. León siempre está buscando cómo, por dónde y con quién colaborar. En ese momento Iván llevaba poco tiempo como artista, pero me parece que León vio esta pintura —porque es una pintura pequeña que hizo Iván— en una exposición y le encantó. En ese momento la visualizó como el personaje.

León Larregui, vocalista de Zoé, sostiene un micrófono sentado en un sillón, con una pantalla multicolor al fondo.
León Larregui durante la presentación del proyecto que celebra el vigésimo aniversario de Memo Rex Commander. Foto: Toni François / Cortesía de OCESA Seitrack.

¿Originalmente el diseño fue creado especialmente para el disco?

No fue hecha expresamente para la portada, sino que hubo una conexión y después sí se trabajó encima. Pero ya había una pieza de arte que fue muy inspiradora para León y de ahí también quiso trabajar el diseño de la portada.

Entonces, ¿ya existía Memo Rex, el personaje, o de la pintura surgió el personaje?

El orden de los factores no lo tengo claro. Creo que el título ya estaba; conceptualmente, el personaje, este título tan largo que salió. De eso sí recuerdo que estábamos todavía en el estudio cuando León llegó a este título. Me parece que la pintura, el personaje y la colaboración de Iván vinieron después.

Fotografía en blanco y negro de los cinco integrantes de Zoé junto a una pared de ladrillo.
Dos décadas después, Memo Rex Commander sigue conectando con el público de Zoé. Foto: Toni François / Cortesía de OCESA Seitrack.

Hay una leyenda urbana, o no sé si sea oficial, de que primero querían ponerle Memorex por la marca de casetes y después, por un tema de nombres, acabó llamándose Memo Rex. Es muy conveniente porque suena como un nombre y un apellido. ¿Fue así?

Sí, creo que algo tenía que ver. Es cierto que, siendo de la generación que somos los de Zoé, esto de que hacíamos los mixtapes en los casetes Memorex es totalmente cierto. Entonces, algo tuvo que ver eso que mencionas.

Si en aquella época Memo Rex tenía 20 años, ahora tendría como 40. Haciendo un ejercicio hipotético, si fuera una persona, ¿cómo sería? ¿Estaría al día con las tendencias? ¿Qué música escucharía?

Más que estar al día con las tendencias, creo que sería una persona curiosa en el sentido del arte en general. Curiosa con la música, con el cine, con la literatura, con el arte. Estaría buscando cosas que le llamen la atención, que le inspiren, sin necesariamente estar viendo qué es lo que marca una tendencia. Una persona ávida y hambrienta de encontrar cosas que le estimulen artísticamente.

Hablando de esa búsqueda, ¿no hubo la tentación de incluir sonidos que están en boga, artistas urbanos que interpretaran las canciones desde ese punto de vista?

Pues no, ¿eh? Tampoco es que hubiera una exclusión, decir: “No vamos a tocar ese universo”. Las canciones se fueron acomodando con estos artistas de una manera muy natural. Es cierto que se me propusieron algunos otros que tampoco conocía y que no vi para la canción. Nadie realmente del mundo urbano actual, pero tampoco te digo que hubiera estado cerrado si hubiera sucedido algo.

En anteriores ocasiones, por ejemplo, cuando Alejandro Fernández reinterpretó una canción de ustedes, ¿tuviste que ver? ¿Qué te pareció esa colaboración inusitada?

En ese álbum yo no tuve que ver con la curaduría. Fue un proyecto más de la disquera y de la oficina. Para mí, la verdad, que gente con el alcance, con el nivel y con todo lo que tiene ese otro mundo haya participado y haya querido reinterpretar canciones de Zoé es maravilloso.

Regresando a la pieza de Iván. ¿Sabes si se vendió, si está disponible, si es parte de su acervo o si existe físicamente?

Esa pieza existe físicamente y León rápidamente se la quedó, se la agenció. Está en algún muro de la casa de León y luce muy bien.

Esa pieza ya debe costar varios millones, supongo.

No lo sé, pero creo que el valor emotivo es el más grande.

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Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla

Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.