Enrique Guerrero: reinventándose

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La Galería Enrique Guerrero cuenta con una vasta historia, en la que su fundador se acostumbró a asestar golpes contundentes.

Cuando en 1997 —tras un periodo lúdico como coleccionista— inauguró en la Ciudad de México la galería que lleva su nombre, su debut fue una muestra rotunda de ello al exhibir veintiún piezas de Remedios Varo. “Fue arriesgado, pero yo era el tipo nuevo en el mundo del arte y, si lo iba a hacer, había que hacerlo bien”, recuerda.

No se vendió ni un cuadro, aunque costaran aproximadamente el equivalente al 10% de lo que se valora hoy en día la obra de la surrealista española afincada en México. “El cuadro más grande costaba ochenta mil dólares. El de menor precio, unos doce mil dólares. El evento estuvo llenísimo. La gente preguntaba, pero nadie compraba”.

Enrique Guerrero en una foto de 2026, posando en la galería.
Enrique Guerrero en el espacio que lleva su nombre. Autor: José Carlos Martínez

Enrique Guerrero, un espacio que evoluciona

Durante sus casi tres décadas de existencia, la Galería Enrique Guerrero se ha distinguido por navegar y presentar propuestas tanto clásicas como contemporáneas. En algún momento, la galería presentó obras de Pablo Picasso, Robert Mapplethorpe, Louise Nevelson y José Clemente Orozco.

Pero cuando el ecosistema tuvo uno de sus puntos de inflexión y la gente —cautivada por el aura futurista del arte contemporáneo— comenzó a dejar de interesarse por la pintura y los artistas convencionales, Enrique también estaba ahí, reinventándose y evolucionando con los nuevos creadores que pronto se convertirían en figuras representativas del arte contemporáneo nacional.

Las instalaciones de la Galería Enrique Guerrero, destacan por su sobriedad y tonos en blanco.
Galería Guerrero, un espacio que no ha dejado de evolucionar. Foto: Cortesía Galería Enrique Guerrero

Artistas que marcaron una nueva etapa

“En ese momento Pedro Reyes estaba haciendo cosas muy esporádicas, y Yoshua Okón solo había montado cosas en su espacio La Panadería, pero antes de que le organizáramos una exposición en 2002 nunca había expuesto en una galería como tal”, recuerda.

En esos años, Guerrero descubrió que en Guadalajara había un grupo de artistas y arquitectos que estaban generando un movimiento muy personal. “Escogí a cuatro: Jose Dávila, Lebrica, Francisco Ugarte y Fernando Palomar, y me los traje a México a que montaran su primera exhibición”. Estos artistas post-minimalistas de la generación x del arte nacional, irrumpieron cuando México comenzaba a integrarse de forma más visible a las redes internacionales y pronto, se convirtieron en figuras reconocidas. José Dávila ha destacado por proyectos como A Promise is a Cloud y sus instalaciones públicas han consolidado su imagen como uno de los artistas mexicanos contemporáneos con mayor proyección.

El factor Santiago Sierra en Galería Enrique Guerrero

Pero tampoco es que el esteta mexicano promedio estuviera acostumbrado a las propuestas disruptivas. “Me tomó tres o cuatro años vender algo de Santiago Sierra. Era una obra muy fuerte, de statements sociales y temas políticos y fronterizos con imágenes muy duras”, recuerda. “No cualquiera compraba una fotografía de 1.50 x 2.20 m. ni mucho menos las piezas en video”, rememora Guerrero sobre Santiago.

Aunque es de origen español, Sierra ha mantenido una relación muy fuerte con México, donde consolidó gran parte de su carrera a finales de los 90. Su trabajo expone las estructuras de poder, las lógicas de explotación, la desigualdad económica y el racismo mediante acciones que no representan esos sistemas, sino que los activan en tiempo real. México y espacios como Galería Enrique Guerrero fueron decisivos para el surgimiento de su voz crítica y su método performático de confrontación política.

Vista de sala con obras de Alejandra Valera exhibidas en la Galería Enrique Guerrero.
Galería Enrique Guerrero presentando obras de Alejandra Varela. Foto: José Carlos Martínez

Para ese entonces, Enrique ya había representado en su galería a la mexicana Teresa Margolles —una de las artistas más importantes y radicales del arte contemporáneo en México y en el mundo— y a Julio Galán —quien fuera uno de los artistas mexicanos más importantes de los años 90, asociado al neomexicanismo, el postmodernismo pictórico y la estética queer en México— , así como una exhibición de obras de Andy Warhol. “La pintura nunca se fue, pese a que muchos artistas modernos decían que estaba acabada y que nunca iban a pintar”. Al final, muchos detractores terminaron haciéndolo. “Gabriel Orozco, por ejemplo”, puntualiza.

Orozco renegó de la pintura en los años 80 y 90, porque consideraba que era un medio saturado, repetitivo y muy comercial. Sin embargo, entre los años 2000 y 2010 volvió a pintar pero desde una postura conceptual alejada de la técnica tradicional.

Galería Enrique Guerrero: una mirada al futuro

Hoy, la galería ubicada en la colonia San Miguel Chapultepec de la Ciudad de México —que también cuenta con un espacio en Todos Santos, Baja California Sur— continúa apostando por el futuro. En 2025, presentó una muestra de Alejandra Varela, artista mexicana radicada en Milán quien nunca había exhibido aquí. Galería Enrique Guerrero no se limita a un solo tipo de arte: ha albergado pintura, instalación, video, fotografía y obra conceptual.

En 2026 en fechas por confirmar, el espacio exhibirá obras de la mexicana Fernanda Caballero y su exposición llamada Néctar; además, contará con la primera muestra de Glenda Torrado, artista plástica colombiana que tampoco ha exhibido en el país. “Y también voy a tener a Sofía Cruz, que es otra joven artista mexicana que vive en Viena”, complementa el galerista.

Pinturas de Alejandra Valera en la Galería Enrique Guerrero.
La obra de Alejandra Varela, artista mexicana radicada en Milán, se estrenó en México en Galería Enrique Guerrero. Foto: Cortesía Galería Enrique Guerrero

“Me interesan los artistas jóvenes y nuevos que están haciendo cosas originales. Galería Enrique Guerrero lleva mi nombre y, por eso, un artista que vaya a exhibir me tiene que gustar a mí. Me tiene que sorprender a mí primero”.

«En el arte ya todo se hizo; lo que viene son reinterpretaciones. El surrealismo no lo crearon ni Dalí, ni Max Ernst, ni Breton; hay que ver los cuadros del Bosco, pintados siglos atrás para descubrir algo que ya se había hecho»—Enrique Guerrero

Y en otro ejemplo un poco más contemporáneo, Sierra compara: “El argentino Óscar Bony, en los años sesenta, encerró a una familia en un cubo de cristal donde todo el mundo los veía, y eso era muy parecido a lo que hizo Santiago Sierra con su arte de acción”.

Eso sí, para Guerrero, “un artista emergente debe tener calidad, coherencia, estilo, una voz propia y una firma personal”, sentencia.

Enrique Guerrero y los artistas emergentes

Para Zona Maco 2026, que se llevó del 4 al 8 de febrero de 2026 en la CDMX, Guerrero —quien también es presidente de GAMA, Galerías de Arte Mexicanas Asociadas— apostó por una selección de arte moderno y contemporáneo, con obras que abarcaron desde trabajos clásicos del zacatecano Pedro Coronel, de Rufino Tamayo y del alemán Mathias Goeritz, hasta propuestas nuevas como la de la mencionada Glenda Torrado y de Annie Flores, una joven acuarelista mexicana que realiza cautivadoras obras eróticas, y que ya había expuesto en la galería, muestras en solitario como Anatomía líquida del deseo (2015).

Que Galería Enrique Guerrero haya presentado en la pasada feria la obra de Coronel —artista que se apartó del muralismo para explorar la abstracción y el color desde una visión simbólica y espiritual, con reminiscencias prehispánicas— y de Tamayo —sin duda la figura puente entre México y el arte moderno mundial— fue muy relevante, dado que ambos continúan siendo referencias en el panorama internacional. Asimismo, que la galería apueste por figuras emergentes como Annie resulta muy significativo para las nuevas generaciones de artistas nacionales.

“Las ferias no existirían si no hubiera galerías. A veces son agotadoras, pero siempre enriquecedoras porque conoces otros artistas, a colegas, haces deals, intercambias artistas e ideas”. Finaliza Enrique Guerrero, sin duda, un referente fundamental del arte contemporáneo en México y sí, literalmente, un auténtico Guerrero.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.

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