‘Territorios de Luz’ en Galería Claroscuro: Jeannette Arévalo conecta Bolivia y México

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“Tú eres nueva aquí, tú eres extranjera, aquí hay galerías de 30, 50 años y, pues, ¿qué ofreces tú?, no deberías poner esto, no hagas esto, haz esto otro…”, eran frases que solía escuchar en su entorno. Sin embargo, Jeannette Arévalo decidió ignorar el ruido y hacerle caso a su propia voz. Después de todo así se gestan los grandes proyectos, ¿no?

Obra fotográfica en Claroscuro.
Obra en exposición fotográfica. Foto: Cortesía de Claroscuro.

Apostarle a esa misión no ha sido fácil, pero nuestra entrevistada asegura que cuenta con un gran equipo y, sobre todo, con una visión adquirida tras años de tocar puertas… hasta que decidió poner su propia entrada en vez de perder el tiempo en el umbral: Galería Claroscuro, donde si nos ponemos poéticos con calzador, diríamos que es un nombre que alude a que la claridad terminó imponiéndose a la oscuridad

Así, la directora de la galería y fotógrafa, con formación en diseño gráfico, ha logrado hacerse de un espacio para exponer tanto su obra como la de artistas que la cautivan. “Soy boliviana-mexicana, llevo ocho años en México, casada con un mexicano”, cuenta, y confiesa que tiene el corazón «en forma de un taco y de una salteña —el platillo típico de Bolivia—» .

Galería Claroscuro: entre validación y perros policía

“Suena a cliché, pero todos podemos brillar en este medio”, asegura. De algún modo, no le gusta que Claroscuro esté dentro de la categoría de galería tradicional, pero sí suele apoyar la obra de artistas de su país de origen y generar el intercambio cultural: “Apenas en 2026 comenzamos a traer artistas bolivianos, como Cristian Laime, pintor que participó en Zona Maco”, comenta. El otro artista es el fotógrafo Michael Dunn Cáceres, quien ganó el premio Leica Luxury Travel este año. Y en mayo llevarán al artista visual mexicano Zaid Doki a exponer a Bolivia.

Desde el año pasado, Galería Claroscuro cuenta con el sello del Museo Nacional de Arte de Bolivia, categoría que permite que las piezas que traen de fuera lleguen en buenas, óptimas condiciones, sin que los perros policía del aeropuerto detecten químicos extraños o la aduana perfore los lienzos de las obras para ver si no traen algo ilegal.

Obra fotográfica en Claroscuro.
Sawuri 50×70. Foto: Cortesía de Claroscuro.

“En México no se conoce tanto la cultura boliviana, como nosotros allá sí conocemos más la cultura mexicana, entonces el tema de enlazar es importante. Graciela Iturbide va a exponer allá en el Museo Nacional de Arte, estamos viendo la logística correspondiente; es una logística agotadora”.

La fotografía como pieza única

A nivel internacional, la fotografía ha ganado terreno en subastas y ferias, pero en México sigue enfrentando retos de valoración frente a medios tradicionales. La Bienal de Fotografía y espacios como el Centro de la Imagen han impulsado su desarrollo y debate crítico en el país, lo mismo que espacios como ZONAMACO Foto.

Antes de enfocarse más en la fotografía, Claroscuro se dedicaba principalmente a la pintura y la escultura. Había muchas personas interesadas, pero incluso en el caso de la pintura, que es una pieza única, siempre surgía la comparación con la fotografía por su carácter reproducible.

« Fue un poquito difícil inyectarles ese chip a las personas, a los coleccionistas, en que tu pieza fotográfica es única, y no solo porque te doy un certificado. Esta exhibición destaca el rol del coleccionismo privado en México esencial ante la disminución de la adquisición pública de arte», explica la Jeannette Arévalo.

“Fue un poquito difícil… inyectarles ese chip a las personas, a los coleccionistas, en que tu pieza fotográfica es única, y no solo porque te doy un certificado”, reconoce.

No es casualidad que esa visión dialogue con lo que alguna vez expresó Graciela Iturbide: “sin imaginación ni sueño no hay fotografía”. En Claroscuro, ese principio deja de ser una idea abstracta y se convierte en una experiencia tangible para el espectador.

Graciela Iturbide en blanco y negro.
Graciela Iturbide presente en Territorios de Luz: Cartografías Femeninas. Foto: Claroscuro.

En ese mismo espíritu, la apuesta de la galería no solo está en exhibir, sino en transformar la manera en que se entiende y se adquiere la fotografía. “Voy a nombrar aquí… hay galerías como Patricia Conde o Almanaque… cada una se maneja distinto, pero siento que la gente se queda en ese nicho”, explica, al tiempo que plantea su objetivo: “yo lo que quiero es que conozcan nuevas generaciones fotográficas y entiendan qué pasa con una pieza de valor”.

Un modelo de venta cercano

Esa intención también se traduce en su modelo de venta, más flexible y cercano: “no me cierro a decir ‘esta pieza cuesta tanto y ya’… buscamos opciones, pagos, acuerdos”, señala. Su lógica parte de entender al público en su contexto: “estamos en un país consumista… entonces también ofrecerles esa oportunidad”. Así, genera confianza entre artista, galería y comprador, en un trato directo que cuida personalmente: “yo no tengo problema en abrir la puerta, servirles una bebida… porque al final es el espacio que estoy cuidando”.

El resultado, explica, ha sido una relación más cercana con el público y una constancia en la asistencia a sus exposiciones, que suelen durar apenas un par de semanas debido a las condiciones del espacio y a la autogestión del proyecto: “me encantaría ser la hija de Carlos Slim… pero lo cubro con lo que puedo”, dice entre risas, dejando ver que Claroscuro no solo es una galería, sino también un ejercicio constante de resistencia, aprendizaje y convicción.

Pieza Ritual de lo Salvaje en galeria Claroscuro.
Ritual de lo Salvaje. Foto: Cortesía Claroscuro.

Territorios de Luz: Cartografías Femeninas

Actualmente, la muestra Territorios de Luz: Cartografías Femeninas apela justamente a esa sincronía colaborativa y de difusión conjunta. La propuesta reúne el trabajo de ocho fotógrafas, entre artistas bolivianas y mexicanas: Graciela Iturbide, Paola Lambertin, Brenda Islas, Andrea Ibarra Chávez, Andrea Ibarra Gómez, Gabriela Olivera, Sara Wayra y Jeannette Arévalo Angus.

Con esta exposición Galería Claroscuro reafirma su compromiso con la difusión de propuestas que promuevan el diálogo intercultural y la equidad dentro del ámbito artístico. Más que un discurso, se trata de generar plataformas donde las mujeres creadoras puedan expandir sus discursos y prácticas desde su propia voz.

Feminismo y fotografía

“Un hilo conductor como tal es, por no decir el feminismo, la visión de una mujer, aunque cada una tiene una pieza con una esencia distinta, y creo que eso es más refrescante. Andrea Ibarra Gómez, por ejemplo, retrata a futbolistas, hombres y mujeres, de otros clubes”, cuenta. “A Graciela la conocí el año pasado; sus fotografías me inspiran. Me gusta mucho su fotografía poética, metafórica, en blanco y negro. Es un deleite”.

Territorios de Luz: Cartografías Femeninas. Foto: Cortesía Claroscuro.

“Entonces, todo eso fue un reto, y la curadora, que es Maríe Fernández Mota, pues honestamente sí se bancó un reto, porque me dice: ‘bueno, esto parece chile, pozole y mole’” —y esta frase saca su mexicanidad más allá de su origen boliviano, sin duda—, cuenta sobre la muestra que estará disponible por tiempo limitado hasta el 24 de abril.

Territorios de Luz: Cartografías Femeninas se presenta en Galería Claroscuro, ubicada en Camelia 91, en la colonia Florida, en la Ciudad de México. Fue inaugurada el 9 de abril a las 19:00 horas y podrá visitarse hasta el 24 de abril en Calle Camelia 91, Colonia Florida.

En ese mismo espíritu de apertura —y con un enfoque claro hacia la fotografía, en una ciudad donde no abundan los lugares dedicados a este medio—, Claroscuro también extiende la invitación a medios, periodistas culturales, críticos de arte y público en general a acercarse y ser parte de la exposición. Más que un evento, se plantea como un espacio de encuentro y conversación.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.

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