La Copa Mundial de la FIFA 2026 se celebrará en varias ciudades de Estados Unidos, Canadá y México. Esta es la primera vez en la que tres países serán la sede. México, por tercera ocasión, recibirá la mayor fiesta futbolística del mundo.
Además de los partidos, hay algo que siempre genera expectativas: los pósters y logotipos oficiales de las copas, que son casi siempre obra de artistas y diseñadores de renombre.
AW Magazine revisa los pósteres de los Mundiales celebrados en países de habla hispana.
Uruguay 1930: el primer mundial y el planismo
El Mundial Uruguay 1930 fue el primero de la historia. Reunió a las selecciones invitadas de América y Europa. El torneo marcó el inicio de esta tradición global. El campeón de la copa fue el propio país uruguayo.
Guillermo Laborde, figura clave del planismo, diseñó el póster. Este movimiento estético y pictórico apostaba por planos de color definidos y composiciones muy sintéticas. El cartel muestra a un portero congelado en pleno lance. La tipografía del póster y otros de sus elementos recuerdan la estética del art déco.
Este cartel fue la identidad de la primera copa. El cuerpo humano, geometrizado y monumental, simbolizaba confianza en el futuro moderno.

Chile 1962: la carrera espacial
La Copa Mundial de la FIFA Chile 1962 llevó el torneo de vuelta a América del Sur. Chile fue el anfitrión. Acababa de vivir un terremoto devastador. El lema del país fue “porque nada tenemos, lo haremos todo”. El campeón fue Brasil en esta ocasión.
El póster es obra de Galvarino Ponce Morel. El diseño, en esta ocasión, abandonó la figura humana. En la imagen, el planeta Tierra yace suspendido en un vacío azul. Junto a él, una pelota flota enseguida. Este trabajo dialoga con la carrera espacial y la lucha por la conquista lunar, librada durante la Guerra Fría.
La tipografía elegida fue Helvética, que después se popularizó como una de las letras modernas del siglo XX. En el cartel, las líneas son limpias, la composición clara y hay una notable síntesis visual.

México 1970: Ramírez Vázquez, otra vez
El Mundial de México 1970 es recordado como uno de los torneos más celebrados. En esta ocasión, el festival se consolidó como un espectáculo televisivo global. Brasil también ganó esta competencia.
La identidad gráfica retomó elementos muy importantes de las Olimpiadas de 1968, celebradas también en este país. El diseñador Lance Wyman creó una tipografía basada en líneas paralelas. Así, ell logo integraba texto e imagen.
El legendario arquitecto Pedro Ramírez Vázquez, responsable de edificios icónicos en el país, coordinó una visión integral del diseño. El resultado fue un emblema geométrico que hoy en día es inolvidable para los amantes locales de este deporte.
La mascota fue Juanito: un niño con uniforme de la selección y sombrero con la leyenda “México 70”.

Argentina 1978: jugar entre militares
La copa Argentina 1978 se disputó bajo una de las dictaduras militares más atroces del siglo XX latinoamericano. El país vivía represión, censura y desaparición de todo aquel ciudadano que despertara sospechas de subversión. Argentina misma se coronó campeona de este Mundial.
Eduardo López diseñó el cartel, fue el primero basado en una fotografía intervenida. Dos jugadores argentinos se abrazan en celebración, tratados con sobreimpresiones y geometrización con estética pop.
La mascota fue Gauchito, un niño vestido con atuendo tradicional argentino y uniforme de la selección. Este dulce pequeño argentino convivía con un contexto militar dolorosísimo.

España 1982: los primeros años después de Franco
El Mundial de España 1982 fue el primer gran evento internacional en este país tras la muerte de Franco. En la transición a la democracia, España necesitaba adquirir nuevas experiencias colectivas. El campeón de este torneo fue Italia.
El icónico artista Joan Miró diseñó el póster. Las formas orgánicas y tonos primarios constituyeron una imagen reconocible instantáneamente. El rojo y el amarillo, los colores nacionales, dominan la composición.
La mascota fue Naranjito: una naranja con rostro humano, uniforme de la selección española y un balón bajo el brazo. El personaje fue diseñado por María Dolores Salto y José María Martín Pacheco.

México 1986: Annie Leibovitz
La copa México 1986 convirtió a este país en el primero en repetir como anfitrión. El torneo quedó marcado en la memoria del siglo XX por la figura de Diego Maradona y dos goles que aún se celebran y discuten.
Rubén Santiago creó el logotipo. Integraba referencias prehispánicas en una composición sintética y de elementos mínimos.
El póster estuvo a cargo de Annie Leibovitz. Esta legendaria fotógrafa ya era reconocida por sus retratos en revistas como Vanity Fair y Rolling Stone. Fue el primer cartel completamente fotográfico y la primera vez que una mujer firmó el póster de un Mundial.
La mascota fue Pique, un chile jalapeño con bigote y sombrero.

México 2026: el porvenir
La Copa Mundial de la FIFA 2026 marcará una nueva etapa. México albergará partidos por tercera vez en su historia y presentará tres pósters oficiales: Ciudad de México, Guadalajara y Monterrey.
Los tres fueron realizados por el joven diseñador y artista Cuemanche. El cartel capitalino reúne ajolotes, el Ángel de la Independencia, el Palacio de Bellas Artes, el Castillo de Chapultepec, entre otros elementos netamente chilangos. En el centro aparece el estadio sede.
La ilustración acumula símbolos urbanos y culturales. El deporte convive con los organilleros, los luchadores y un trompo de carne al pastor.
Del balón a la imagen
El Mundial nunca ha sido sólo un festival deportivo. Cada edición refleja el momento político y cultural de su país anfitrión. Por lo tanto, cada póster es una fotografía de su tiempo.
Quizá por eso, incluso para quienes no siguen realmente los partidos, el diseño gráfico del Mundial siempre da algo de qué hablar.
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