Borja González: Entre el cómic contemporáneo español, el síndrome del impostor y la libertad

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Nacido en Badajoz, en la provincia de Extremadura, España y formado a sí mismo entre noches largas dibujando, Borja González pasó de la autoedición a convertirse en una de las voces más particulares del cómic español contemporáneo.

La reina Orquídea es una obra del ilustrador Borja González.
La obra de Borja González explora asuntos como el olvido, la incertidumbre y la amistad entre las tres protagonistas, desde un punto de vista lírico y surrealista. Foto: Cortesía del artista.

Debutó en 2012 con La boca del lobo, pero fue con La reina Orquídea cuando comenzó a perfilar un universo propio: mujeres protagonistas, emociones crudas y relatos que se mueven por impulso.

Con The Black Holes (2018) inició la trilogía Las tres noches, una fábula generacional que lo llevó a publicar con éxito en el mercado franco-belga. En 2021 llegó Grito nocturno, una historia surrealista que valió el Premio Nacional del Cómic en 2023. Ese mismo año cerró la saga con El pájaro y la serpiente.

Sé que comenzaste en fanzines y circuitos independientes antes de saltar a editoriales más grandes. ¿Cómo fue ese proceso?

Badajoz es una ciudad pequeña. Cuando era niño había muy poco ambiente cultural ahí. Leía cómics de kiosco, pero fue mi padre quien me inculcó el gusto por los fanzines y me enseñó que podía hacer mis historietas sin necesidad de un circuito comercial. Con fotocopias y grapas ya tenía un cómic.

Borja González, de Badajoz, en la provincia de Extremadura de España, para el mundo. Foto: Cortesía del artista.

¿Cómo distribuyes tus primeros cómics?

Dejaba copias en bares —aunque ni siquiera tenía edad para estar allí— y casi siempre los regalaba. Con el tiempo empecé a conocer más gente, a mejorar técnicamente y a organizar exposiciones. Hace unos 15 años, junto con mi pareja, Mayte Alvarado —autora de cómics e ilustradora de la misma ciudad— comenzamos a cuidar más los fanzines con mejor papel y mejor edición. 

Fue necesario salir de Badajoz en ese momento…

Así es, comenzamos a movernos fuera de Badajoz a festivales de autoedición en Madrid, Barcelona o Sevilla. Llenábamos la mochila, montábamos un stand y a través de eso conocíamos gente y el trabajo se vendía bien.

¿A partir de qué año comenzaron a surgir estas ferias?

Alrededor de 2010 empiezan a aparecer y consolidarse. Ferias como Festival Tenderete o GRAF se volvieron puntos de encuentro. España tuvo una gran tradición de cómic en los 80 y principios de los 90, pero luego colapsó la producción nacional y desaparecieron revistas y circuitos. De repente hubo demanda nuevamente y en pocos años aparecieron ferias por toda España. Internet ayudó mucho a conectar autores de ciudades distintas.

¿Tus influencias fueron principalmente independientes o también leíste cómic mainstream?

Leí de todo. De niño leía Marvel, DC, Mortadelo y Filemón y también suplementos de periódicos con cómic. Luego tuve una etapa de desconexión porque dejó de haber cómics accesibles en kioscos y lo que había era muy mainstream. Volví a través de los cómics de mi padre, sobre todo franco-belgas: Moebius, Jodorowsky, Milo Manara. Después descubrí el cómic independiente americano y me conecté mucho más con eso.

 Borja González fue galardonado con el Premio Nacional del Cómic en 2023 por Grito nocturno. Foto: Cortesía del artista.

En una de tus primeras obras largas utilizas personajes de tu entorno, como el pintor Antonio Juez, ¿es importante para ti partir de lo cercano y lo real?

Sí. Fue mi primer cómic largo y recurrí a figuras reales de Badajoz. Lo curioso es que vivíamos en la casa donde había vivido Antonio Juez… y no lo sabíamos. Me enteré investigando para el guion. La historia gira en torno a la noche en que muere su madre, que ocurrió en esa misma casa. Además, él diseñó el Parque de Castelar, donde yo jugaba de niño. Todo estaba conectado con mi vida y lo que hay alrededor.

Pero en muchas de tus obras los personajes no tienen rostro visible…

Eso viene de mi trabajo en la ilustración. Empecé a trabajar más el escenario que los personajes, reduciendo su tamaño y simplificando rasgos. Al final eliminé el rostro. Descubrí que eso permite al lector proyectarse más al no haber una emoción definida en la cara, el lector completa e imagina los matices. Por eso comencé a  trabajar más el lenguaje corporal y el entorno para transmitir lo que el rostro ya no mostraba. La arquitectura, los objetos y el espacio alrededor del personaje cuentan mucho.

Hay una presencia fuerte de protagonistas femeninas en tu obra, ¿a qué se debe?

Al principio lo hacía sin pensarlo, y cuando me preguntaban por qué y no sabía qué responder. Ahora sé que me resulta más cómodo expresarme a través de personajes femeninos porque genera distancia. Si el protagonista es un hombre artista, parece autobiográfico. Si es una mujer, esa lectura cambia. 

The Black Holes se publicó en Francia incluso antes de salir en España. ¿Qué significó eso para ti?

Fue impresionante. Cuando se vendieron los derechos a la editorial Dargaud me puse a llorar. Llamé a mi padre inmediatamente, porque toda mi formación venía de esos cómics que él me mostró de niño. Pasar de la autoedición —donde conoces casi a cada lector— a publicar en Francia fue un salto enorme.

Ganar el Premio Nacional del Cómic. ¿Te dio más libertad o más presión?

Ambas cosas. Abre puertas, pero también genera inseguridad. Es como tener que “defender el cinturón”. Siempre he hecho los cómics que he querido hacer y el premio fue por uno en el que hice lo que quise.

Ganar el Premio Nacional del Cómic intensificó el síndrome del impostor: siempre pienso que el cómic podría haber sido mejor, que enfoqué mal algo o que alguien ya hizo esa historia mejor.

«Ganar el Premio Nacional del Cómic intensificó el síndrome del impostor: siempre pienso que el cómic podría haber sido mejor, que enfoqué mal algo o que alguien ya hizo esa historia mejor.»— Borja González

¿En qué estás trabajando ahora?

Estoy trabajando en La Reina de Otoño, que debería salir este año en Reservoir Books (Random House). 

¿Qué no te atreverías todavía a dibujar?

Pues esto, pero ya me atreví: quería hacer un libro más “fácil”, más aventurero, algo que pudiera leer mi hija. 

¿Y fue más sencillo abordar una historia más tradicional?

No, ha sido el más difícil que he hecho. Mantener mi personalidad dentro de una historia con vocación más amplia y accesible me está costando. Debería salir a mediados de año en todo el mundo, espero que no se atrase.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.

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