“No, aún no volamos en coches. Pero yo creo que el futuro ya nos sobrepasó”, asegura Mariela Martínez, directora de Open House 2026. “Inteligencia artificial, plataformas, la vida en las pantallas. Nadie imaginó que viviríamos algo que parecía distópico y que hoy ya es parte de nuestra realidad”.

A pocos días de que inicie Open House 2026 CDMX —el festival que abre al público algunos de los edificios y recorridos más emblemáticos de la ciudad— y de entrar en estado ácido máximo, como ella misma lo describe, Mariela Martínez se conecta —sí, a una pantalla— frente a huacales apilados y una bolsa llena de objetos recolectados para uno de los talleres.
Open House CDMX 2026: La capital se despliega
“De lo que queremos hablar en esta edición es hacia dónde van nuestra ciudad y la arquitectura: qué tecnologías estamos generando para afrontar los retos del cambio climático, de la geografía y la topografía local. Procuramos que cada quien traiga algunos desechos y, con eso, crear arquitectura”, explica.
Mariela se refiere a uno de los dos talleres —2026 es el primer año que se realizan estas actividades— que forman parte de Open House CDMX. “El arquitecto Alejandro D’Acosta tiene una manera de ver la construcción que a nosotros nos parece fascinante», asegura, «ya que trabaja con los materiales que se encuentran en su entorno”.
El segundo taller en esta sexta edición, también dirigido hacia la sustentabilidad, será con Karen Poulain —fundadora de Raíz Arquitectura—. Este estará dedicado a la construcción con tierra mediante una técnica japonesa llamada dorodango.

Pero no, las apariencias engañan y Open House no es un evento exclusivo para quienes sueñan con arquitectura, reglas T y flexómetros. Es una oportunidad de apreciar desde diferentes perspectivas la belleza y la historia de las construcciones. “Y no sólo eso, también las calles donde caminas, la historia de la colonia donde vives o por qué existe ese edificio», afirma Mariela.
«Por qué nuestras instituciones están moldeadas de esta manera o la causa de que cierto edificio esté hecho de cierta manera”, agrega.
Lo que distingue a Open House 2026
El evento es una oportunidad de acomodar las piezas de un rompecabezas mental y reconocer cómo las influencias arquitectónicas externas, incluso la política y los eventos sociales, tienen que ver con el paisaje citadino actual y cómo lo habitamos sin cuestionarnos por qué está construido así.
Open House es parte de la red mundial de festivales de arquitectura del mismo nombre. El evento se fundó en Londres en 1992, y organiza festivales de arquitectura gratuitos en más de 50 ciudades del mundo para descubrir edificaciones y territorios icónicos. Aunque forma parte de un concepto, la edición que se lleva a cabo en la capital mexicana tiene un factor que lo distingue. «Se trata de los chilangos”, aclara Mariela.

«Cada ciudad tiene su personalidad y es maravilloso. Pero a nosotros lo que más nos gusta es familiarizarnos con los habitantes y las historias en particular»— Mariela Martínez
“Cada ciudad tiene su personalidad y es maravilloso, pero a mí lo que más me gusta es familiarizarme con los habitantes y las historias en particular”.
Open House CDMX concibe a la ciudad como un lugar en donde ha pasado de todo. Una tierra que se ha tenido que construir tras varios terremotos. Donde coexisten un edificio de la época colonial junto a las ruinas del imperio mexica, y al lado un edificio modernista. La ciudad se mantiene bajo el pulso de un engranaje delicado —como la maquinaria del Metro— que vale la pena mirar con otros ojos en un recorrido.
O claro, en esta casa abierta que nos llevará a más de 50 espacios arquitectónicos y a diversos recorridos gratuitos.

Open House 2026: Adaptaciones para el futuro
Este año, el tema es Adaptaciones para el futuro, ese que la organizadora asegura que ya los alcanzó —y superó—, y que apuesta por reflexionar sobre cómo la arquitectura y el diseño miran de frente a esos cambios que en diferentes ámbitos, resignifican la forma en que habitamos los espacios.
“El reto es saber qué tecnologías estamos generando para afrontar los problemas que tenemos enfrente en temas como el cambio climático. Hay que encontrar nuevas formas de relacionarnos con el entorno construido, sin perder de vista que somos una sociedad que crece y crece”, asegura Mariela. “La construcción comunitaria y los diseños de autoconstrucción creemos que son el futuro en un país como el nuestro”, agrega.
Arquitectura, energía renovable y modelos circulares
En ese mismo espíritu, Open House también abre la conversación hacia la arquitectura regenerativa, una corriente que busca replantear la relación entre los edificios y la ciudad a partir de energías renovables y modelos circulares. Uno de los ejemplos del programa es Torres Bioparque, proyecto de Juan Pablo Serrano concebido bajo principios de energía circular, donde conviven despachos de distintas disciplinas vinculadas a la arquitectura y el diseño.
En ese espacio conviven desde estudios creativos hasta proveedores de materiales, formando un pequeño ecosistema de trabajo alrededor del entorno construido.

Museos como el Universitario de Arte Contemporáneo, el Anahuacalli o el Papalote Museo del Niño abrirán sus puertas. Junto a espacios dedicados a la imagen como la Cineteca Nacional y su nueva sede en Chapultepec. También habrá casas privadas —como el hogar donde vivió Leonora Carrington— y oficinas de arquitectura que normalmente permanecen fuera del ojo público. Entre ellos la Torre BBVA, la Torre Gutenberg, Torre 41 o el complejo ONTO Álvaro Obregón. La lista completa de actividades y talleres la puedes encontrar aquí.
Cómo entender los lugares que habitamos
Otro de los proyectos incluidos en los recorridos es A Favor del niño, una escuela con un modelo educativo poco común, centrado en el desarrollo integral de los niños —salud, nutrición y bienestar social— que ha despertado interés internacional. Reconocida recientemente como una de las mejores escuelas del mundo, ha recibido visitas de académicos y especialistas de distintas instituciones. Incluso de Stanford, interesados en conocer un sistema que sus creadores están dispuestos a compartir abiertamente con otros.
Más allá de poder acceder a conocer de cerca y por dentro la belleza o la funcionalidad de los espacios, Open House también plantea una invitación a entender cómo funcionan realmente los lugares que habitamos. La idea, explica Mariela, es que ese conocimiento no se quede solo en la admiración, sino que abra la posibilidad de inspirarse y aprender de lo que ya ha demostrado funcionar.

Open House 2026: El futuro que ya nos alcanzó
A diferencia del arte, que muchas veces se contempla sin buscar reproducirse en la arquitectura, la ingeniería o las tecnologías del entorno construido es necesario replicar modelos que funcionan. Todo para que a partir de ellos, surjan nuevas soluciones y mejores formas de habitar la ciudad.
Mariela lo dijo al inicio: el futuro ya nos alcanzó y ni siquiera nos dimos cuenta. Open House es una invitación a mirar la ciudad con otros ojos: entender por qué es como es y preguntarnos cómo queremos habitarla en el mañana.
