Desde que Andy Warhol publicara la famosa portada del plátano pop en la carátula de The Velvet Underground en 1967 («Peel slowly and see» eran las instrucciones), el arte y la música de avanzada quedaron ligados para siempre. En realidad el asunto no era tan nuevo: Los Beatles lo hicieron con la portada line drawing/collage de su disco Revolver un año antes —y se siguieron con Sgt. Pepper’s y con la minimalista cubierta de The White Album— pero el diseño pop art patentado por Warhol fue el que más perduró en el imaginario moderno.
Y no, el platano warholiano no es latino, pero vaya que sigue influyendo en el mundo del arte en todos los polos del planeta.
La relación entre arte, rock and roll, pop y vanguardia no se detiene. Recientemente ya hablamos de las portadas icónicas del rock iberoamericano y hoy, hablaremos de artistas, de tapas y también de canciones que desde Sudamérica de igual modo tuvieron que ver con la arquitectura, la pintura y el arte visual.
Marcelo Zappoli: De GIT a Virus en estado de gracia
Marcelo Zappoli es un artista argentino que además de trabajar la imagen en la música cuenta con un interesante legado en la fotografía de moda, la música, la gastronomía y la arquitectura. Aunque claro, es muy reconocido por haber fotografiado a muchas de las leyendas del rock argentino, principalmente a los míticos Virus. Su trabajo incluye fotografías de estudio para Vogue, Elle, Dior y Chanel, entre otras revistas y marcas. Una de sus portadas más celebradas es la del disco Vol. III de Git, la banda argentina que en 1986 publicó este disco lleno de pop a la XTC y rock callejero.
El diseño a la Bauhaus que le debía mucho a la ilustración del disco 154 de los ingleses Wire, es una muestra de que no todo tenía que ser estridente en esos años 80 de brillos neón. Sin embargo, las palmas se las lleva el diseño de Locura de Virus editado un año antes por el grupo en su cúspide creativa, poco antes de que Federico Moura, su legendario vocalista, fuera una de las primeras figuras famosas en Argentina en fallecer por complicaciones relacionadas con el VIH.
Arte funcional: Fricción
En ese mismo año, otros argentinos conocidos como Fricción y liderados por uno de los alumnos más avanzados del rock alternativo bonaerense, Richard Coleman, lanzaban el sencillo del disco Consumación o Consumo, «Arquitectura moderna», un delicado tema lleno de sintetizadores cuyo coro repetía el sofisticado mantra «Arquitectura moderna/ Arte funcional».
«Para mi las tapas siempre fueron parte del objeto artístico. Yo he comprado muchos discos por la portada», declaró Coleman en una entrevista en 2022.
Los Tres: Arte de siglo XIX en un lienzo noventero
Otros miembros del club, los chilenos Los Tres, presentaron en 1995 uno de sus discos más importantes: La Espada y la Pared, uno de los álbumes más prestigiosos de la música de su país e influencia para artistas mexicanos con Café Tacvba —quienes luego los versionaron en un EP completo—, la chilena Javiera Mena y sus también paisanos Lucybell.
La portada, editada con un fondo más post-moderno, es ni más ni menos que la pintura de 1881 titulada “Retrato de Nadya Repina, hija del artista”, creada por el pintor realista ruso Ilya Repin. Esta obra, realizada al óleo sobre lienzo y conservada en el Museo Estatal de Arte de Saratov, muestra a la joven hija del artista en una pose relajada. Por cierto que este disco incluye una versión de The Velvet Underground y el círculo se cierra.
Hasta donde sabemos, no hubo referencia de la tapa del disco Honey’s Dead (1992) de los ingleses The Jesus and Mary Chain, que utiliza un detalle del cuadro «Ophelia (First Version)» (1852) del pintor prerrafaelita Arthur Hughes.
Amor amarillo para las masas
Un poco antes, la icónica portada de Amor amarillo (1993), el primer álbum solista de Gustavo Cerati, había sido diseñada por Alejandro Ros y Gabriela Malerba. El culto a la personalidad de su entonces desintegrado grupo, quedaba desterrado en pos de un diseño de ruptura, contemporáneo y minimalista en tonalidades amarilla y naranja, sin texto directo en la portada y con una caja de plástico especial.
De la Universidad de Buenos Aires a Babasónicos
El diseñador Alejandro Ros es otro de los referentes del arte sudamericano ligado a las portadas musicales. El artista forma parte de la primera generación de egresados de la carrera de Diseño Gráfico de la UBA y fue encargado del diseño de importantes álbumes como Jessico de Babasónicos (2001) o el muy gráfico Leche de Illya Kuryaki and the Valderramas (1999).
El álbum El Dorado catapultó a Aterciopelados más allá de Colombia. El dueto integrado por Andrea Echeverri y Héctor Buitrago presentó en el 95 su disco más clásico, una muestra de lo que pudo haber sido la música popular latinoamericana si no hubiera sido borrada del mapa por la moda urbana.
El disco tiene tal vena artística que para celebrar uno de sus aniversarios, en 2023, la banda —aún en activo— presentó en L.A. California una muestra de arte bajo la curaduría de Mariana Gómez, fundadora de DAMA Galería, donde 20 artistas de diferentes nacionalidades presentaron obras alusivas al disco.
