Mario Uvence: «El pasado no pasa de moda»

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Mario Uvence, junto con Alfonso Miranda, co-curó el Salón del Anticuario en la feria. Platicamos con el primero de ellos.

Salón del Anticuario en Zona Maco 2026: En un momento en el que el arte contemporáneo domina el discurso, el coleccionismo de antigüedades estuvo presente en ZⓈONAMACO 2026 como un recordatorio de que el pasado sigue dialogando con el presente.

El ojo experto de Mario Uvence, es clave en esta edición de Zona Maco, en cuanto a selección de antiguedades. Foto: Cortesía de Mario Uvence y Zona Maco.

Zona Maco es un escaparate no solo para el arte moderno y contemporáneo, sino también —y desde prácticamente sus inicios— para las antigüedades”, señala Mario, quien desde su experiencia como coleccionista, promotor cultural en su estado natal, Chiapas, y experto en arte y antigüedades, aceptó la invitación de Zélika García —fundadora y directora de la feria— de ser parte del evento.

«El contacto con la obra de arte, mirarla de frente, conservar y transmitir su conocimiento es una obligación moral del coleccionista, del anticuario y de cualquier persona sensible» — Mario Uvence

Mario tiene una larga trayectoria: fundó el Consejo Estatal para la Cultura y las Artes de Chiapas y fue su titular en tres ocasiones; ejerció como secretario de Turismo del estado y lleva más de cuarenta años en el mundo de las antigüedades, del que es un apasionado. Además, se dedica a la hotelería, con proyectos en los que están presentes el arte, la arquitectura y la identidad.

Actualmente trabaja en la creación de un museo en Comitán, Chiapas, al que donará su acervo. Su frase favorita: “La cultura es lo que da sentido a la vida. Sin ella, no podría existir”, resume muy bien su filosofía personal y su trabajo.

En su presentación, Zona Maco define el Salón del Anticuario como un “universo simbólico”, concepto con el que Uvence coincide plenamente: “Vivimos rodeados de símbolos: la naturaleza, el agua, el fuego, el aire. Las manifestaciones estéticas de la humanidad incorporan simbolismos de cada periodo histórico. Creo que con esa frase Maco quiso decir que aquí se reúne la sensibilidad humana”.

Arte contemporáneo y antigüedades, ¿están en pugna?

En el entendido de que una gran parte del público percibe a Zona Maco como una feria de arte contemporáneo, para Uvence resulta fundamental darle un espacio claro al Salón del Anticuario. “Pero aunque pueda parecerlo, no hay pugna. Los artistas contemporáneos suelen mirar al pasado, ya sea para partir de él o para cuestionarlo”, explica.

“¿Quién puede negar, por ejemplo, la influencia del mundo prehispánico o africano en Picasso?”, cuestiona. Para él, sucede lo mismo en México con sus grandes figuras del modernismo, y un anticuario puede mostrar una obra contemporánea —por ejemplo, una escultura de Sebastián— junto a un marfil del siglo XVII. “No hay conflicto, siempre que ambas piezas estén claramente clasificadas y contextualizadas”.

Las antigüedades nunca pasarán de moda, dice, “porque coleccionarlas es atesorar un fragmento de la historia de la humanidad”. “A lo largo de todos los periodos de la existencia —lo que yo llamo la cara amable del ser humano: el arte— siempre ha existido el coleccionismo”.

Vista del Salón del Anticuario con obras religiosas, muebles antiguos y pinturas exhibidas en Zona Maco.
El arte sacro antiguo es de los más cotizados. Foto: Cortesía Zona Maco.

La tendencia de las antigüedades en México y el mundo

El auge del coleccionismo de antigüedades en México comienza con un impulso extraordinario que proviene de la prehispánidad y continúa con los distintos momentos de la evolución artística: la época colonial y virreinal, el barroco, los siglos XVI al XVIII, la evangelización y, posteriormente, el siglo XIX. “Todo ello se refleja no solo en la arquitectura, sino también en el mobiliario, los objetos, los marfiles y las piezas llegadas a través de las naos de China”, complementa Uvence.

Para él, es cada vez más común ver en la propuestas arquitectónicas nuevas —especialmente en Europa— una convivencia armónica entre antigüedades y arte contemporáneo: una credenza histórica en una habitación moderna, una obra contemporánea en la pared y, sobre una superficie, una escultura guatemalteca del siglo XVIII o un marfil del siglo XVII. En ese diálogo, considera, “el contacto con el arte hace que la belleza se vuelva inevitable”.

Eso sí, Uvence considera que el coleccionismo se ha vuelto más sofisticado y ecléctico —en realidad, siempre ha navegado por esos terrenos— combinando piezas antiguas con expresiones contemporáneas: “Los grandes ejemplos están en los museos del mundo. Uno puede visitar la Hispanic Society en Nueva York y encontrarse con arte mexicano —talavera poblana, escudos de monja, obras españolas y novohispanas— y, el mismo día, ir al MoMA y descubrir las nuevas propuestas”.

La curaduría de antigüedades en el Salón del Anticuario en Zona Maco 2026

Toda esa visión estuvo presente en su cocuraduría del Salón del Anticuario en ZⓈONAMACO 2026: “Lo primero fue seleccionar anticuarios calificados, con experiencia y trayectoria: galeristas de Polanco, Las Lomas, Plaza del Ángel, Guadalajara, Monterrey y Puebla. La curaduría, que cuidamos Alfonso Miranda —director del Museo Soumaya y cocurador— y yo, se centra en un punto fundamental: la autenticidad de las piezas”.

Esa autenticidad se garantiza al asegurar al público que lo que indica la ficha técnica es verdadero. “Llevo cuarenta años como anticuario y promotor cultural, lo que me permite distinguir un marfil auténtico de uno falso, una pintura del siglo XVIII de una del XIX, las técnicas del Renacimiento italiano, del alto barroco o del paisajismo de los siglos XIX y XX, así como reconocer obras de Ángel Zárraga, Diego Rivera y otros grandes artistas mexicanos”, subraya. La dupla realizó una inspección previa a la apertura de la feria para asegurar al público que adquirirá obras originales.

¿Qué antigüedades presentaste en el Salón del Anticuario en Zona Maco?

“Llevo piezas muy importantes: un paisaje del siglo XVIII de la Alameda Central, atribuido a Juan Patricio Morlete; una colección de escudos de monja; mobiliario; un paisaje de Santiago de Cuba; obra de Ángel Zárraga; monjas coronadas; pintura del siglo XVII y esculturas de Mathias Goeritz. Es una diversidad que ilusiona”.

Antes de su papel como curador, Uvence ha sido un visitante asiduo de la feria: “Me encanta recorrer el evento, incluso siendo expositor. Me tomo el tiempo de caminar por los pasillos y ver qué me dice cada expresión estética: el diseño contemporáneo, el mobiliario, el regreso de lo retro y lo vintage, los grandes ebanistas del siglo XX, los libros antiguos”, recuerda.

A lo largo de su trayectoria en el mundo del arte y la cultura, ha sido descrito justamente como “un buscador incansable de la belleza”, y en ese sentido, tiene una percepción muy particular sobre la evolución de los conceptos canónicos de la estética: “Hay algo que nunca va a cambiar: la sensibilidad del ser humano. Es algo innato y, por eso, la coloco por encima de cualquier otro conocimiento. Después vienen las modas y las tendencias, que naturalmente cambian”.

Los años le han dado la experiencia necesaria para reflexionar sobre qué obras modernas podrían perdurar y convertirse en antigüedades valoradas con el tiempo: “Es una pregunta difícil. Tiene que ver con la percepción y el gusto. No soy muy afecto a las instalaciones, porque muchas son efímeras y poco perdurables. En cambio, una escultura concebida con alma y forma sí puede convertirse en una antigüedad. Las expresiones cambian según el mundo que vivimos. Hoy, por ejemplo, me interesa mucho el arte hecho con desechos del mar: plásticos, maderas, llantas”.

Salón del anticuario en zona maco 2026.
El salón del anticuario presentó diversas piezas de colección Foto: Cortesía de Mario Uvence.

Las antigüedades como inversión

“Aunque haya altibajos, el arte es un refugio de valor. Lo vimos durante la pandemia, cuando el mercado se contrajo, pero la grandeza de las grandes obras no desaparece. Nunca he visto que una pieza comprada con buen ojo pierda su valor. La clave está en la educación, la asesoría y el criterio”, afirma con seguridad.

Para Mario, el mercado del coleccionismo de antigüedades en México tiene muchas fortalezas: “Hay coleccionistas institucionales que profundizan en un periodo específico y otros que diversifican con arte moderno y contemporáneo. En México existen colecciones extraordinarias que se preservarán, se heredarán o terminarán en museos”.

Más notas y entrevistas sobre el evento, en AW Magazine.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.

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