En los países de habla hispana existe una tradición visible pero poco comentada: la del artista plástico, conceptual o musical que alguna vez apareció (o estuvo a punto de aparecer) en el cine y la televisión.
Los artistas que aparecen en el cine revelan los cruces entre las disciplinas que comparten escenario y público. En esos casos se esconden anécdotas sorprendentes y colaboraciones valiosas.
AW Magazine reúne para ti cinco figuras que aparecieron, o casi aparecieron, en la pantalla.
José Luis Cuevas, el cine de los 60 y Alfred Hitchcock
José Luis Cuevas fue uno de los artistas más influyentes del siglo XX en México. Autodidacta, dibujante prolífico, fue una figura central de la generación de la Ruptura frente al muralismo oficial. Su obra llegó a Washington, París y Nueva York desde los años cincuenta. Su trazo y su postura crítica marcaron a su generación y a las que vendrían después.

Pero en su historia hay una faceta menos conocida: Cuevas también actuó en cine y televisión. Participó en varias producciones mexicanas de los años 60 y 70, en las que su presencia no pasaba desapercibida. Era un hombre atractivo, con una gran presencia escénica.

Entre sus apariciones destacan En este pueblo no hay ladrones y Las dos Elenas. La primera es la ópera prima de Alberto Isaac, adaptación de un cuento de Gabriel García Márquez. La segunda es un mediometraje de José Luis Ibáñez, basado en un relato de Carlos Fuentes. En 1985, José Luis Cuevas también apareció en el episodio “Breakdown” de la serie Alfred Hitchcock Presents.
Cuevas no sólo fue un pintor brillante, sino un personaje carismático. El cine no se detuvo en ese momento familiar. Sus hijas, María José y Ximena, son cineastas.

Salvador Dalí, Alejandro Jodorowsky y la frustración
Salvador Dalí es uno de los artistas más influyentes del siglo XX. Pintor y figura pública, convirtió su vida en foco de atención. Su vínculo con el cine fue temprano. Dalí colaboró en el guion de Un perro andaluz (1929), dirigida por Luis Buñuel, y también aparece brevemente en la película.

Años después, casi participó en una producción gigantesca que nunca vio la luz: la adaptación de Dune, novela de Frank Herbert, que preparaba Alejandro Jodorowsky en los años 70. Dalí interpretaría a un emperador.
Según Jodorowsky, se encontró con Dalí en Nueva York y luego en París, donde el último contó una historia sobre un reloj hallado en la playa junto a Picasso. Dalí preguntó al director si él solía encontrar relojes. Le respondió que no, pero que acostumbraba perder muchos. Dalí aceptó el papel, pero la película se canceló por su ambición desmedida.

Felipe Ehrenberg y la juventud de medio siglo
Felipe Ehrenberg fue un artista conceptual, editor y activista cuya obra atravesó el performance y la experimentación gráfica. Su práctica fue siempre multidisciplinaria.

En 1968 apareció en Patsy, mi amor, una rareza dirigida por Manuel Michel y escrita a partir de una historia de Gabriel García Márquez. La película retrata a una joven mexicana de clase alta que vive tensiones amorosas con un hombre mayor.
Ehrenberg participa en varias escenas como artista, casi interpretando una versión de sí mismo.

Mateo García Elizondo: el heredero literario convertido en padre mortal
Mateo García Elizondo tiene una carrera hecha como escritor de guiones, novelas y también como periodista. Participó en la escritura de Desierto, dirigida por Jonás Cuarón, y publicó la novela Una cita con la Lady. Es nieto de los escritores Salvador Elizondo y de Gabriel García Márquez.

En Tótem, de la directora Lila Avilés, interpreta al padre enfermo y moribundo de la pequeña protagonista. La película muestra una celebración familiar que es, en el fondo, una despedida irreversible.
Mateo García Elizondo, escritor multifacético, cruza a la actuación en Tótem.

Rita Guerrero: la genialidad de las brujas no está sólo en sus voces
Rita Guerrero fue la voz emblemática de Santa Sabina, también una figura esencial del rock mexicano. A principios de los años 90 se formó como actriz en el Centro Universitario de Teatro de la UNAM. Su presencia y su voz eran hipnóticas.

Participó en la película Ciudad de ciegos, dirigida por Alberto Cortés, de 1991. La cinta recorre varias décadas de historia urbana en la Ciudad de México, desde los años 50 hasta el inicio de los 90. El hilo que teje los relatos es el espacio: un edificio de departamentos en la colonia Condesa.

Guerrero aparece en el capítulo final. Ella, junto con Saúl Hernández, cierra la película con la canción “Foto Finish”. La secuencia está cargada de erotismo y rock. Rita, y nadie más, es el corazón de la escena.

Artistas que aparecen en el cine: formar una comunidad
El cruce entre artes visuales, literatura, música y cine muestra algo más que una simple curiosidad. Revela una red de colaboración constante dentro de las comunidades artísticas hispanohablantes. Pintores, escritores y músicos encuentran continuamente espacios compartidos.
Conoce otras colaboraciones famosas en AW Magazine.
