Miroslav Ü: vanguardia y memoria prehispánica desde Oaxaca

Fecha:

El 27 de febrero, el productor oaxaqueño Miroslav Ü se presentó en la Ciudad de México como parte de RAÍCES: Deep Roots Sound That Unites, un evento de música electrónica que articula techno, house y referencias a la memoria.

Miroslav Ü de Oaxaca DJ set.
Miroslav Ü en vivo. Foto: Cortesía del artista

Miroslav Ü y la gente de las nubes

Miroslav Ü y la Oaxaca electrónica: “En la región a veces se nos olvida que fuimos zapotecos, y eso me inspiró para darle una identidad al concepto”, afirma Miroslav Ü, el nombre detrás de la máscara que da vida a un proyecto que fusiona house music y electrónica de vanguardia con sonidos tradicionales.

Binnizá es el nombre con el que el pueblo zapoteco se autodenomina y significa “gente de las nubes”; de ahí que el estilo musical de Miroslav Ü sea descrito como un “alebrije de las nubes”.

Miroslav Ü recurre a lenguas del México prehispánico para construir un vínculo entre la cosmovisión ancestral y la vanguardia. Platicamos con el joven productor y DJ que en enero de 2026 lanzó su nuevo disco OLLIN —que en náhuatl significa movimiento y energía vital—.

Miroslav Ü y sus referencias prehispánicas

Miroslav Ü nació en 2022 pensando primero en Oaxaca, no en la música electrónica”, aclara.

El proyecto se ha presentado en espacios como la Feria del Mezcal en el Centro Cultural y de Convenciones de Oaxaca; el Tsasná Festival y Chiibal Sound Fest; además, el artista dio una masterclass sobre música electrónica prehispánica en la Universidad Anáhuac en la misma región y fue el encargado de abrir el concierto de Paul Van Dyk en mayo de 2025.

Su búsqueda mantiene una deuda clara con el pasado. “Mucho antes del último gobernante zapoteca en Oaxaca —sobrino de Moctezuma II— ya existía una concepción del arte donde danza, canto y celebración formaban parte de la vida cotidiana”, explica el artista de 26 años, cuyo nombre real es Uriel Mendoza.

Miroslav Ü en vivo en Oaxaca. Foto: Cortesía del artista.

“Por eso es fuerte la preservación del idioma y su capacidad de sobrevivir mediante el sincretismo. Aunque el Istmo de Tehuantepe enfrenta problemas de violencia, la gente sigue siendo muy fuerte”, asegura.

Las máscaras de Miroslav Ü —diseñadas por artesanos locales como Mario Olivera— son elementos clave. Más allá de lo estético, funcionan como un umbral entre su herencia mesoamericana y la experiencia contemporánea del club y el festival electrónico. El artista no sube al escenario sin ellas, y pocas personas conocen su rostro.

Territorio e identidad

Aunque su nuevo álbum incluye un homenaje a Quintana Roo y a Felipe Carrillo Puerto —histórico personaje defensor del pueblo maya—, el proyecto sigue anclado en Oaxaca y en esa frontera donde convergen identidad, memoria y presente.

El artista creció en una comunidad llamada Santo Domingo Tehuantepec, uno de los centros culturales más importantes del Istmo, donde aún es común ver a las tehuanas caminando por las calles conversando en zapoteco o en español y, de vez en cuando, a Miroslav Ü con su máscara ancestral, su laptop y sus controladores MIDI, mimetizado con la magia local.

“Es una de las culturas con menos prejuicios de la región. Es una zona fraternal y cálida”, asegura. No es casual que su nombre artístico provenga de su jugador de futbol favorito: el eslovaco Miroslav Klose.

¿Cómo suena la música prehispánica si no hay registros?

Ante la ausencia de registros sonoros directos y reales, Miroslav Ü aclara que su punto de partida no es imaginar “cómo pudo haber sonado” el pasado, sino aprender de las referencias vivas. “Puede que no existan grabaciones ni datos en el sentido moderno, pero estas prácticas existen porque los abuelos y creadores las han sostenido mediante transmisión oral”, explica, mientras defiende su postura sin arrogancia, pero con seguridad.

“En México existe abundancia de madera e instrumentos tradicionales y de culturas que han preservado sus formas musicales desde la colonización, esos antecedentes siguen presentes, aunque no siempre visibles para la industria o los archivos institucionales”, asegura.

En Oaxaca se preserva, además, el pitu nisiaba, música de flauta de carrizo con instrumentación mínima: tambor de cuero, cachos de venado, caparazón de tortuga y flauta de tres orificios. “Sin estructuras complejas ni virtuosismo melódico; es una música directa, ligada a la vida cotidiana”, anota. Desde esos hallazgos se construye la propuesta de Miroslav Ü, no como reconstrucción arqueológica, sino como traducción contemporánea con herramientas electrónicas y una base bailable.

Lengua, guerra interior y archivo vivo

En 2026, el artista comenzó a delinear una estrategia clara: construir un relato sonoro que parte de las lenguas originarias y dialoga con el presente. En varios tracks, la primera parte se canta o recita en zapoteco o náhuatl; la segunda se traduce al español para tender un lazo con los escuchas contemporáneos.

Algunas composiciones giran en torno a lo que llama “el alma de la guerra”, una reinterpretación de Huitzilopochtli despojado de lecturas bélicas, no como violencia, sino como fuerza de transformación. “Hay muchas versiones de lo que se dice sobre estas deidades”, aclara. “Yo me quedo con lo que construye”.

Miroslav Ü será parte del evento Deep Roots Sound That Unites. Foto: Cortesía del artista.

Y sí, su visión es un tanto romántica, pero ahí se planta. “Hay muchos historiadores que dicen que había sacrificios humanos, hay otros que dicen que no existieron, no puedo decirte si sí o no, lo que sí sé es que cada ofrenda se brindaba como un sacrificio y la música prehispánica se usaba para agradecer”, asegura, “de nada sirve conocer mucho de historia si no la vives;ese es el gran error de la gran mayoría de mexicanos”, señala.

De la comunidad a los festivales: Miroslav Ü y la oaxaca electrónica

Hacia fuera, desde festivales internacionales como Tomorrowland —donde DJs reconocidos internacionalmente como Angemi y Austin Kramer han mostrado apoyo a su proyecto— el proyecto se percibe como una evolución de la electrónica. Dentro de México, en cambio, suele leerse como una ruptura. “Estamos cuestionando qué tradiciones son válidas y retomando lenguas que dejaron de tener atención durante mucho tiempo”, sostiene.

«¿Qué mejor que tomar la electrónica global y rehacerla a nuestra manera?» Miroslav Ü

La música electrónica —asociada a la cultura foránea, estadounidense y europea— se convierte así en una herramienta transformada.

Sin duda, un movimiento digno de un maestro del Patolli, el juego de mesa prehispánico comparable al ajedrez: hacer bailar desde la memoria y de reescribir la cultura originaria en la contemporaneidad. Y justo ahí, reside el valor central de su proyecto.

Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla
Alejandro Mancilla/ Jefe de Redacción. Ha escrito en Vanity Fair, GQ, Travesías, Vice, AD Architectural Digest, Marvin, Vogue, Nexos y Playboy, entre otros; fue editor en Círculo Mixup y Televisa; es autor del libro de ensayos [de]generación de cristal. Es fan de los Cocteau Twins y cuando no escribe, es DJ y productor. No le gusta el karaoke.

Comparte en redes

Suscribirse

spot_imgspot_img

Popular

Historias relacionadas
sigue Leyendo

La colección Micha Levy en Madrid: una casa, una mirada, un siglo de arte mexicano

La colección Micha Levy se presenta en Casa de México en Madrid como un relato íntimo del arte mexicano del siglo XX.

La pintura después de la pintura: Karen Huber y su visión del arte contemporáneo

Karen Huber reflexiona en entrevista, sobre la pintura contemporánea en México y América Latina

Artistas visuales sudamericanos y las portadas clásicas de la música alternativa

Algunos artistas del sur de América Latina, han colaborado con el arte de estas bandas alternativas legendarias.

Quebrada de Humahuaca: un viaje a un paisaje que no pertenece a ninguna época

Un lugar en Argentina donde el paisaje y el tiempo se detienen. Entre montañas de acuerela, historia y hospedaje de lujo