En el devenir de la historia del arte latinoamericano e ibérico mucho se ha escrito y pronunciado. Y como para alimentar la memoria, hoy recopilamos algunas de esas palabras que ciertos artistas dejaron para la posteridad. No todas alcanzaron el estatus de frases célebres, pero la mayoría revela algo interesante sobre la filosofía de sus autores y sobre todo, del contexto que les tocó vivir.
1. Fernando Botero, el deconstructor
«En el arte, mientras tengas ideas y pienses, estás obligado a deformar la naturaleza. El arte es deformación.»
Estas palabras del legendario artista colombiano justifican su vistoso trabajo, en el que los excesos y la voluminosidad dieron lugar a un nuevo tipo de belleza carismática y muy sui géneris. Además, Botero apelaba a la subversión al invitar al creador a no repetir los estándares y a alterar los moldes.

2. La pasión según Francis Alÿs
«El deseo es el motor esencial de cualquier tipo de producción artística.»
Para el artista de origen belga y radicado en México desde 1986, el quehacer artístico está ligado a la pasión y al deseo. Sus obras e instalaciones como When Faith Moves Mountains, dan —literalmente— fe de ello. De formación arquitectónica, Alÿs hizo de las calles de la Ciudad de México su laboratorio desde hace varias décadas. Y sí, su obra inspira. Tanto, que hasta le dedicaron un apasionado cuento llamado Contra Francis Alÿs.
3. Mario Vargas Llosa y la belleza
«El mundo de la literatura, el mundo del arte, es el mundo de la perfección, es el mundo de la belleza.»
El escritor peruano —uno de los pensadores más citados del boom latinoamericano— solía dejar frases como esta, en las que privilegiaba la estética, el hedonismo y la dimensión ideal del arte y, por supuesto, de la literatura. Pero tampoco lo románticemos tanto, en su última entrevista, para la BBC, aseguró que «las viejas utopías estaban desapareciendo» y que solo nos quedaba ser realistas.

4. Frida Kahlo y el sentido de pertenencia
«Yo solía pensar que era la persona más extraña en el mundo, pero luego pensé que tenía que haber mucha gente así repartida por el planeta.»
Esa sensación de extrañeza y alienación le permitió conectar profundamente con sus seguidores, quienes encontraron en su obra un sentido de pertenencia e incluso, nacionalismo. Frida, considerada una mujer adelantada a su época —feminista, comunista y una artista que plasmaba su dolor y su mundo interior—, se alejó de las tendencias dominantes para construir un lenguaje propio que perdura de una u otra forma.

5. José Luis Cuevas y la crítica
«El artista es constantemente reinventado por la crítica.»
El famoso pintor, ilustrador y escritor mexicano —a quien se le atribuye haber dado nombre a La Zona Rosa de la capital— solía teorizar sobre diversos temas controvertidos. Sus palabras sobre la crítica evidencian su influencia decisiva en el mundo del arte, especialmente en el contexto mexicano. Sin recurrir a exageraciones, Cuevas reconocía que, en muchos casos, los artistas también son producto de lo que se dice de ellos.
6. Pablo Picasso, el ladrón
«Los buenos artistas copian, los grandes roban.»
Picasso fue sospechoso por el robo de la Mona Lisa del Louvre en 1911. El delito nunca se demostró. Y por supuesto que la frase del título no tiene nada que ver. El artista español se refería que para ser popular, un creador está obligado a mirar las tendencias, apropiarse y hacer cosas inmensas donde otros no pudieron. Sino que se lo pregunten a David Bowie, quien seguía esa filosofía — y por cierto, que era tan fan del pintor, que en algún momento grabó una versión de un tema llamado «Pablo Picasso», original del grupo de culto The Modern Lovers—.
7. Margaret Whyte y la caducidad del arte
«El arte contemporáneo es efímero, nace, florece y caduca»
La artista uruguaya Margaret Whyte, fue tajante en esta observación. Su frase molestó a muchos artistas del circuito del arte contemporáneo cuando la pronunció para El Pais. La artista de 90 años, quien representa a su país en la polémica —porque se quedó sin jueces— Bienal de Arte de Venecia suele transitar por esos senderos de la incomodidad y también ha confesado que el mundo la apasiona «porque es cruel».
8. María Izquierdo y el papel decorativo del arte
“El arte no es para adornar paredes, es para conmover el alma.”
María Izquierdo fue una pionera del arte mexicano. Es reconocida por ser la primera mujer en exponer sus obras en Estados Unidos (a sus 27 años). Antonin Artaud era su fan; la Unión Astronómica Internacional bautizó un cráter en el planeta Mercurio en su honor, con el apellido «Izquierdo». ¿Qué más pódría pedir? Su frase refleja una personalidad que va más allá de las apariencias.
9. La filosofía de la perfección de Luis Barragán
«Pienso que la arquitectura se acerca a la perfección cuando en soledad se disfruta de su alegría, su serenidad y su silencio.»
El arquitecto mexicano —aunque en realidad era ingeniero de formación— era ampliamente reconocido por ser un perfeccionista obsesivo en su enfoque personal de la arquitectura y el diseño. Su visión que preponderaba la «emoción» sobre la simple funcionalidad le valió el Premio Pritzker en 1980. Quienes lo conocieron, lo describen «como un hombre de libros».

10. Carlos Cruz-Diez y el inconsciente colectivo
«Existe en el inconsciente colectivo la idea de que el arte es un cuadro colgado en un museo, pero el arte es la vida.»
El artista plástico venezolano soltó una frase muy en la vena de los autores que reniegan del puro caracter contemplativo del arte. Para Cruz-Diez, fallecido en París —donde radicadaba desde los años 60— en 2019, el arte era la existencia misma. “Mi proyecto de vida incluía la pintura y la familia al mismo tiempo”, escribió en su libro de memorias Vivir en arte. Recuerdos de lo que me acuerdo.
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