Peces Raros es una de esas bandas que apuestan por darle vitalidad a la música electrónica. El proyecto que acaba de presentarse en el Ultra Buenos Aires 2026, llega a Guadalajara, México, este 27 de de marzo.

“Cuando era niño tenía dos axolotes. Los veía todos los días en la pecera de mi habitación. Son de los seres más extraños que vi en mi vida. No son peces —aunque a veces se los confunde— sino anfibios acuáticos, y tienen algo realmente rarísimo y fascinante”, me asegura Lucio Consolo.
Desde 2014, el músico conforma junto a Marco Viera, el dueto electrónico que haría honor a esos recuerdos: Peces Raros.
El proyecto nació cuando ambos respondieron al anuncio de un cartel colocado en el tablero de avisos de la Facultad de Artes de La Plata, Buenos Aires, donde ambos estudiaban. Sí, tal como en esas historias previas a internet en las que los grupos se conectaban por medio de avisos colocados en los muros o en las revistas.
Tradición y vanguardia en la electrónica argentina
La historia musical argentina ostenta grandes momentos en los que algunos grupos que venían del rock abrazaron los sonidos electrónicos de su tiempo. El electropop de culto de la década de los ochenta —otrora uno de los orgullos de la escena nacional— fue una referencia clave para Peces Raros.
“Sí hubo influencias artísticas absolutas, especialmente desde el espíritu de vanguardia. Virus, por ejemplo, es una referencia que nos encanta y son de La Plata, igual que nosotros. Nos gustan quizás no tanto por el uso de la electrónica o los sintetizadores, sino por ese espíritu disruptivo”, confiesan sobre los autores “Soy moderno, no fumo”.
En una época en la que los nombres más llamativos de la escena actual vienen del trap o la música urbana e incluso figuras centrales del rock nacional —como Fito Páez— han ironizado sobre ese cambio de época en una de sus canciones (“Se terminó, perdieron todas las apuestas los cantores de protesta al final el reggaetón mueve el mundo”), esas influencias son un statement.

“Lo mismo podemos decir de Daniel Melero y de Gustavo Cerati, especialmente en sus incursiones electrónicas, desde una concepción mucho más amplia de la música y la creación”, agregan.
Pero además, Peces Raros llegaron a la electrónica desde otra sonoridad vinculada al mundo de los DJs, la pista de baile, las bases electrónicas masivas y un sonido más cercano al techno.
Esas referencias revelan al dúo como un proyecto que combina tradición y futuro. ¿Cómo conviven esas dos dimensiones? “Es una consecuencia natural de cómo abordamos las cosas. Nos gusta mezclar lo que ya conocemos con aquello nuevo que nos entusiasma”, explica Lucio.
Arte, géneros musicales y mal gusto
Lejos quedaron los días en que los géneros rivalizaban entre sí y los públicos de rock y de electrónica no se mezclaban. Por ejemplo, la agresión en un festival con piedras, botellas y monedas al grupo Los Encargados —el primer proyecto de Melero— es un caso paradigmático del rechazo inicial a la música electrónica en la Argentina de 1983.
“Es una suerte y una alegría que eso ya no suceda”, asegura Marco. “Esa rivalidad quedó atrás y el cambio es muy positivo para el ambiente musical, la industria y, sobre todo, para la experiencia del público”. Hoy en día, discutir qué música es “buena” o “mala” parece una categoría cada vez más limitada.
“No creo que sea tan sencillo hablar de buen o mal gusto en el arte. Existen expresiones musicales con intenciones diferentes cuyo valor pasa por aspectos distintos y no solo por la complejidad técnica”, Peces Raros.
“Muchas veces, cuando no se entiende dónde está lo interesante de otro género, se lo percibe como algo básico o carente de valor, pero eso responde a acuerdos simbólicos que no tienen nada de absoluto”.
Experiencia integral: música, visuales y escena
En 2017 el grupo incorporó a sus shows una instalación multidisciplinaria que integraba música, DJs y artes visuales. “Respondía a la necesidad de mezclar recitales de bandas con DJs como una experiencia integral que durara hasta las seis de la mañana. A ello se sumaron otras disciplinas artísticas en vivo, como el trabajo del muralista y artista visual platense Augusto Turallas ‘Falopapas’”.
El diseño de luces y la puesta en escena —a cargo de su iluminador León Greco— se volvieron piezas fundamentales, tan importantes como la música.
“Hay artistas que nos marcaron en ese sentido, como los franceses Justice tanto en sus videoclips como en sus shows. La ópera también es una gran influencia madre a la hora de pensar en una caja negra y todo lo que sucede dentro de ese espacio”.

Peces Raros: de la vanguardia platense al Ultra Buenos Aires 2026
Peces Raros es uno de los proyectos locales que se presentaron en el pasado Ultra Buenos Aires 2026 el 14 y 15 de febrero en el Parque de la Ciudad, al sur de Buenos Aires. Su presencia condensó una historia de cruces entre memoria, vanguardia y cultura electrónica que se gestó mucho antes del arribo de los grandes festivales.

El 27 de marzo Peces Raros se presentará en Sala Roxy. C. Independencia 729, Zona Centro, 44100 Guadalajara, Jal.
Durante 2026, Peces Raros se concentrará además, en trabajar en su próximo disco —aún sin título—, el sucesor de Artificial (2024) y Desconfiguración Vol. 4 (2025). “Probablemente lancemos algunos sencillos como adelanto y el álbum completo saldrá, si todo va según lo previsto, en la segunda mitad del año”, adelantan.
Además, planean girar intensamente: festivales, regreso a Europa en verano, fechas en México y la posibilidad de visitar nuevos países por primera vez. Un recorrido interoceánico que confirma hasta dónde pueden llegar los peces que nacieron en una pecera en La Plata, Buenos Aires, y que hoy nadan por escenarios globales.
